martes, 25 de junio de 2019

No digas tesón, arrojo e ingenio... di Pompeii

El responsable de Marketing de Pompeii, Jaime Garrastazu El responsable de Marketing de Pompeii, Jaime Garrastazu

El colofón de la segunda edición de Generación ESIC en Sevilla tuvo nombre propio: Jaime Garrastazu, cofundador y responsable de Marketing de Pompeii. La marca de zapatillas que ha revolucionado al sector en España, que ha volado por los aires los esquemas de la relación entre empresa y clientes en este mercado.

Garrastazu se encargó, y empeñó, en dar un baño de realidad a los jóvenes estudiantes presentes en el CaixaForum de Sevilla, hablando con pasión y absoluta sinceridad de la vida misma de su empresa.

Frente a los orígenes más o menos brillantes, más o menos geniales o intrépidos de gigantes empresariales de nuestros días, el responsable de Marketing de la firma de las zapas por excelencia, explicó cómo nació Pompeii. Comienzos con mucho menos idealismo, más sujetos a las vicisitudes de la rasante vida, con menos pedigrí tal vez para futuras biografías de autoencumbramientos, pero por eso mismo, muchos más verdaderos, más útiles y didácticos, más frescos.

Un soplo de aire nuevo y distinto en este tipo de eventos que el propio Jaime Garrastazu se encargó de insuflar con una intervención desinhibida, muy dinámica, en constante apelación a todos los presentes.

¿Qué ha hecho de un proyecto surgido en las postrimerías de las aulas universitarias, impulsado por cuatro chicos con "pocas pelas", sin conocimientos del sector y casi sin recursos, una de las marcas de calzado más aspiracionales? Las zapas, en lenguaje de Garrastazu, con las que se identifica prácticamente toda una generación.

El responsable de Marketing de Pompeii se lo dejó claro al auditorio desde el principio. Con una naturalidad sana, humilde y sin complejos declaró a los jóvenes preocupados por su futuro profesional que él no podía aclararles cuáles son las "normas que hacen que funcione un Digital Business". Pero, sí les aseguró, que lo importante es estar alerta a lo que te va deparando la vida. Y, sobre todo, hay que estar dispuestos a atreverse, a dar pasos sin que el miedo "nos atenace o nos lo impida".

Preguntas como "¿qué hago con mi vida? ¿qué escojo de profesión si soy joven y no lo tengo claro?", pasan a su juicio a un segundo plano, pues la actitud correcta es estar abiertos a lo que vaya llegando. Esto no supone ni mucho menos una actitud pasiva, un verlas venir o dejarse ir. Al contrario, hay que tener los sentidos y la cabeza bien orientada, "y correr, correr mucho y bien, sobre todo cuando se es joven".

El arrojo de la creatividad

Este fue uno de los consejos clave que Garrastazu les dio a los estudiantes, ya que en muchas ocasiones los hitos fundamentales del crecimiento o desarrollo de un negocio, de una vida profesional exitosa viene marcada en gran medida por el entorno. Así le sucedió a Pompeii, confesó, cuando buscaron la colaboración de un proveedor del sector del calzado de Elche con experiencia, precisamente ellos que no tenían ninguna en la actividad que querían emprender.

Una empresa que comenzó con una búsqueda en Google de cómo se fabricaban zapatillas, y que hoy marca el paso y la diferencia en la venta online y física de calzado. Pero, además de correr, ¿qué otras estrategias y acciones han llevado a Pompeii han convertirse en lo que es hoy?

Una actitud muy simple pero a la vez nada fácil de tomar: ser descarados, a la vez que decididos. Un descaro que les ha permitido tomar decisiones que podían parecer arriesgadas, pero que ha dado resultados.

Una especie de arrojo que ha hecho de la firma una marca creativa y distinta de cara a sus clientes, y para una parte cada vez mayor del mercado. Como muestra ahí están sus ingeniosas y originales campañas de Black Friday. Porque, como dice su responsable de Marketing, "cuando faltan dinero y recursos, el ingenio se agudiza, ya que el dinero suele hacernos más tontos".

Una empresa que evoluciona como la vida misma. Una forma de vida con nombre propio, como decíamos al principio: Pompeii.