domingo, 18 de agosto de 2019

Espadas: "Hemos sido muy dinámicos y activos para no desaprovechar ni una sola oportunidad de inversión para Sevilla"

El candidato a la Alcaldía de Sevilla por el PSOE, Juan Espadas El candidato a la Alcaldía de Sevilla por el PSOE, Juan Espadas

El candidato a la Alcaldía de Sevilla por parte del PSOE, Juan Espadas, exprime al máximo cualquier momento de cercanía con su interlocutor. Con una capacidad de exposición minuciosa y precisa, detalla en esta entrevista "todo lo conseguido por su equipo de gobierno" y plantea cuáles son sus prioridades en caso de renovar la confianza de los ciudadanos. Asegura que tiene una visión global y estratégica de la ciudad, y en la tarjeta de presentación de Sevilla por el mundo sitúa al Puerto, Aerópolis y el PCT Cartuja.

La distribución del voto en las elecciones generales fue 33% para PSOE, 18% para PP, 17% CS, 16% UP y 4% Vox. ¿Cómo encara las municipales teniendo en cuenta estos resultados?

Me presento a unas elecciones municipales, precedidas de unas generales que han marcado una tendencia, una orientación de voto con una clara mayoría asignada al Partido Socialista. Son dos escenarios y situaciones completamente diferentes. Ahora a cada uno nos toca jugar nuestras cartas y bazas. Contamos con la fortaleza de nuestra marca de cara a militantes y votantes tradicionales, pero a esto hay que sumarle la gestión que se ha hecho y la marca personal que haya sido capaz de suscitar, en términos de confianza y de dirección de un proyecto para Sevilla. Llega el momento no solo de hacer propuestas, sino de hacer ver a los ciudadanos la capacidad de llevarlas a efecto, de ser fiable.

A pesar de esta tendencia, ¿las labores de gobierno municipal pueden desgartarle?

Unas elecciones municipales no son solo una competencia entre partidos. En ellas entran en juego raíces profundas en la realidad cotidiana de la gente. En estos casos los votantes piensan en los equipos humanos de cada formación política. Tras el análisis de las encuestas y datos que tenemos, las perspectivas son buenas pues indican una valoración positiva de la gestión. Algo que nos es sencillo, ya que la gente suele ser más crítica cuando se está en labores de gobierno. Somos conscientes, y estoy convencido de que los ciudadanos también lo son, de que aún hay muchas asignaturas pendientes, pero hemos calado con una forma de hacer política y de entender las propuestas de futuro para la ciudad.

Haciendo balance del mandato, ¿con qué se siente más satisfecho de lo realizado y con qué no tanto?

Ha sido un mandato muy complejo desde el punto de vista político. Con una mayoría de concejales muy exigua, gobernar con 11 concejales y tener 20 en la oposición, obliga a una dosis de capacidad negociadora muy importante, que a veces a llevado a acuerdos frágiles. Sin embargo, esta situación no se ha traducido en inestabilidad o en la imposibilidad de llevar proyectos relevantes para la ciudad. Hemos conseguido que esta posición no haya bloqueado la actividad y el día a día. Hemos ido negociando y gestionando proyectos concretos en las distintas áreas de gobierno. Estoy bastante satisfecho con el balance general del trabajo realizado, teniendo en cuenta lo que representa una política de acuerdos y consensos constantes. Aunque es verdad que, para ir a un ritmo como el que necesita esta ciudad y hacer los cambios profundos que requiere la organización del Ayuntamiento, hacen falta más concejales, una mayoría más sólida, y que no se produzcan situaciones de bloqueo como las de los últimos meses se han producido con los presupuestos o el tranvía.

¿Cuáles son las principales propuestas económicas que desarrollará su equipo, en caso de revalidar la confianza de los ciudadanos?

En primer lugar, hacer del Ayuntamiento de Sevilla una plataforma de colaboración con la iniciativa privada, pues el desarrollo de un territorio y la generación de riqueza no es una cuestión que pueda hacer solo la administración pública municipal. Ésta lo que debe hacer es despertar interés para atraer inversión productiva del sector privado a su territorio. Y dar condiciones de estabilidad y seguridad para que la tramitación de licencias y permisos se haga en los tiempos y plazos que marca la actividad económica y la generación de empleo. En este sentido, en nuestro mandato hemos conseguido tener un Ayuntamiento dinámico y con la empatía suficiente como para no desaprovechar ni una sola oportunidad de inversión para la ciudad. No solo ha sido el mandato con mayor generación de grandes eventos con impacto económico en Sevilla, sino que eso nos ha dado una visibilidad y un atractivo para que hayamos podido desbloquear importantes inversiones económicas. A este respecto quiero destacar el estilo de dirección y gobierno que hemos imprimido para llevar a buen puerto los proyectos. Tan importante como tener un buen catálogo de proyectos, de modelo de ciudad con una buena estrategia, es la capacidad de ejecutarlos con un estilo propio y definido. Lo que depende de buenos equipos profesionales y del liderazgo de la persona que lleva el timón, que tiene que ser una persona vista por el tejido empresarial como alguien fiable y con el que contar para sacar adelante iniciativas buenas para la ciudad.

La oposición, sobre todo el PP, insiste en la dificultad de llevar a cabo inversiones y proyectos en la ciudad. ¿Es Sevilla una buena ciudad, una ciudad amiga y amable para la atracción de inversión?

Sin lugar a dudas. Hace unos años Sevilla era una ciudad que se miraba mucho a sí misma, y que no se preocupaba tanto por la competencia de otros territorios de nuestro entorno. Había decidido una posición más acomodaticia que competitiva, con poco interés en mirar hacia el exterior. Algo paradójico, ya que contamos con mucho talento. Un talento que tenemos que aprovechar para atraer el interés de otros, para que vengan a hacer cosas aquí, a invertir y trabajar con nosotros. Y este feedback, de entrada y salida de talento, es uno de los elementos fundamentales que estamos activando para generar ecosistemas de innovación, para conseguir nueva inversión y para hacer atractivo el desarrollo de nuestro territorio. Sevilla es ahora una ciudad con mayor ambición de crecimiento, hemos puesto a la ciudad en el mapa desde el punto de vista nacional e internacional, lo que está despertando el interés en diferentes sectores, no solo en el turismo, sino en el ámbito de la tecnología, logístico, aeroespacial, etc.

Sevilla es ahora una ciudad con mayor ambición de crecimiento, hemos puesto a la ciudad de nuevo en el mapa nacional e internacional

La ejecución del presupuesto también ha sido criticada por la oposición. ¿Ha sido lógica, suficiente o insuficiente? ¿Cómo la catalogaría?

Permítime que le diga ante todo que hay una falsedad de fondo, puesto que las críticas proceden del Partido Popular. La ejecución del presupuesto del Ayuntamiento de Sevilla es superior a la del anterior mandato. Es verdad que la organización del Ayuntamiento y, sobre todo, las limitaciones y restricciones a la hora del control del gasto público no permiten un ritmo de ejecución presupuestaria como para ejecutar la totalidad del presupuesto. Pero esto ocurre en todas las administraciones, especialmente en el capítulo de inversiones por cuestiones de la intervención, y en otros casos porque determinada adjudicación a alguna empresa después no se puede ejecutar porque esa empresa resulta que no tiene capacidad para acometer el proyecto. Si queremos ser serios, hay que analizar bien qué partidas y por qué no se ejecutan. Si nos vamos al trazo grueso, yo digo que hemos ejecutado el doble que en el mandato anterior. Pero como soy una persona bastante más aseada a la hora de dar argumentos, es verdad que la máquina administrativa debe mejorar, ya que los presupuestos requieren normalmente más de un año de ejecución. Además hay una segunda derivada importante: la absoluta parálisis con la que nos encontramos el Ayuntamiento a nuestra llegada. El anterior alcalde, Juan Ignacio Zoido, no preparó proyecto alguno. Por tanto, nos encontramos la caja vacía de proyectos. Esto supone un retraso de alrededor de dos años para poder arrancar determinadas cuestiones. Y después está la complejidad administrativa, ya que proyectos como el tranvía y otros llevan más de dos años de tramitaciones. Señalo algunos datos esclarecedores: mientras en el mandato anterior se ejecutaron 24 millones de euros por parte de Emasesa, en este hemos llegado a 120 millones de euros; mientras ellos realizaron 15 millones de euros en inversión para colegios, nosotros la hemos doblado hasta los 30 millones. ¿Qué tiene que decir a esto el PP? En lo que debemos estar todas las fuerzas políticas es en aquellas cosas que debemos mejorar, en lo que es bueno para la ciudad.

Todas las formaciones políticas y los ciudadanos coinciden en que el Metro es fundamental para el desarrollo y futuro de Sevilla. ¿Cuál es el compromiso real por parte del nuevo gobierno de la Junta y del central por el Metro en Sevilla?

Me encontré en junio de 2015 a una Junta de Andalucía que no iniciaría nueva obra hasta que no se terminaran las de los metros de Málaga y Granada, y un Gobierno de España que no tenía ni interés ni voluntad política alguna de dar financiación al Metro de Sevilla para nada. Lo primero que hice fue implicarme en la reanudación de las obras del Metro cuando no tengo competencia alguna, pues le corresponde a la Junta. Esto ha supuesto un cambio de actitud política: pasar de utilizar el Metro, como hizo mi antecesor, para criticar a la Junta y decir que no hacía nada, a ir a la Junta y sentarme a trabajar e ir a Madrid y sentarme a intermediar. Una actitud diferente, una estrategia diferente para conseguir a lo largo del mandato mi objetivo: alcanzar un acuerdo sobre la financiación de la red de Metro de Sevilla. Yo sí tenía un plan, otros sencillamente lo que querían era hacer caja en términos políticos de la confrontación. Me he sentado con el Gobierno de Mariano Rajoy y con el de Susana Díaz, y ahora me he sentado con el Gobierno de Pedro Sánchez y con el de Juan Manuel Moreno. Soy el único que se ha sentado con todos. Soy el que más argumentos tiene para decir que me he preocupado más que nadie en impulsar la red de Metro de Sevilla.

Pero ¿hay una disposición clara por parte de ambas administraciones para financiar las obras?

Mi estrategia ha sido trabajar de forma práctica y real. Lo primero era conseguir que el promotor, la Junta de Andalucía, pusiera encima de la mesa un proyecto, no todos los proyectos de la red de Metro a la vez. Eso es una auténtica barbaridad, es inviable ejecutar una red de Metro de esa forma. Aquí y en cualquier otra parte. Así que lo planteo es: qué proyecto, quién lo financia y paga, y en qué plazo de ejecución. Es decir, la seriedad de un gestor. El tramo que se definió es la Línea 3 de Metro que va de Pino Montano al Prado de San Sebastián. Este proyecto lo cuantifica la Junta, lo pone encima de la mesa y lo convertimos en un estrategia para ir juntos al Gobierno de Rajoy a convencerlo de por qué debería ayudarnos a financiar a tres esta línea. Porque si íbamos a buscar financiación europea los tres, seguramente tendríamos más éxito que yendo por separado. Después han venido todos los procesos electorales y cambios de gobierno conocidos. El proyecto se le ha vuelto a explicar al nuevo ejecutivo andaluz, y nos han pedido tiempo para estudiarlo. A pesar de mi disposición como alcalde, el PP parece que me quiere dejar como alguien humilde, pacato a la hora de pedir, que debo pedir mucho, todo a la vez y ser muy reivindicativo. Perfecto, hacemos una nueva propuesta y, en lugar de plantear un tramo, planteamos dos. La Línea 2 y 3, pues plantearlo todo, sigue sin tener sentido. Y lo hago con el objetivo de ir generando una malla, una red. Este es el planteamiento que le he trasladado al presidente de la Junta, y lo que me ha pedido por escrito es que le dé tiempo, que pueda actualizar el expediente que someterá de nuevo al informe de impacto ambiental. ¿A qué juega el PP? El Metro es una infraestructura básica que no puede utilizarse de manera tan torticera. Espero que los ciudadanos no se dejen engañar por estas barbaridades del Partido Popular. El Metro lo defiende todo el mundo en esta ciudad.

Juan Espadas interior

Por primera vez, la ciudad está en el top 100 de grandes eventos y congresos internacionales. ¿Ha llegado el momento replantearse la concentración turística en el centro histórico? ¿Sevilla corre el riesgo de convertirse en una nueva Venecia?

Sevilla no tiene nada que ver con Venecia, ni muchos menos. Nuestra estrategia está perfectamente planificada y nos dirigimos a segmentos concretos para nuestro posicionamiento y promoción. Hemos apostado por un segmento muy competitivo y de alto poder adquisitivo, que tenga un buen impacto en la ciudad y en su imagen: el turismo de congresos. Traerte un congreso de 5.000 médicos especialistas en cirugía cardiovascular durante tres días a Sevilla significa que vas a tener a profesionales que repercuten en la actividad hotelera y en la economía de la ciudad. Esto genera una serie de impactos promocionales en profesionales que seguramente pondrán venir después con sus familias, que tendrán una buena imagen profesional y técnica de las instalaciones de la ciudad, de su patrimonio. Es decir, la política turística se orienta y direcciona hacia perfiles estudiados y determinados.

Soy el alcalde con más argumentos para decir que me he preocupado más que nadie en impulsar la red de Metro de Sevilla

¿Hay que equilibrar la concentración turística del centro?

Llama poderosamente la atención que en tan solo tres años hayamos conseguido pasar de un diagnóstico de un sector turístico que parecía que no tirabala, de una ciudad que no rompía, a que tengamos un miedo, una especie de fobia de que esto se nos va de las manos. ¿De verdad? Hay que exigir más seriedad, responsabilidad y rigor. El tipo de turismo que buscamos es de alto poder adquisitivo y premium. Si nos visitan perfiles que demandan hoteles de 5 estrellas, acabaremos teniendo una planta hotelera todavía mejor de la actual y con mucha más capacidad de gasto y compra para el comercio sevillano. Todo responde a una estrategia de economías entorno a un perfil definido de visitantes. De hecho, nos hemos dirigido al mercado norteamericano como perfil número uno en el mandato, de modo que ha pasado de ser la cuarta nacionalidad con más turistas a la segunda. Empezando por traernos más de 400 agencias de viajes para formar el destino allí, siguiendo por celebrar un congreso mundial del sector, con las principales compañías aéreas y hoteleras. Por eso, nos hemos puesto a trabajar la conectividad aérea con el Aeropuerto de Sevilla de manera coordinada, para pasar de algo más de 40 destinos a casi 60, conectados con ciudades de Europa. Este año vamos a superar los siete millones de pasajeros que pasaran por San Pablo, con un crecimiento del 20%. Y tras la Expo, se va a hacer la mayor inversión que se ha realizado nunca en el aeropuerto con 30 millones de euros. Hay mucho más que una apuesta por el turismo, hay una estrategia económica integral.

¿Con qué ciudades tiene que competir Sevilla?

Sevilla tiene que competir con Madrid y Barcelona en atractivo para las inversiones y las visitas de máximo nivel. Lo que tendremos que digerir es el incremento de riqueza que se va a producir y orientarlo adecuadamente. Además proponemos ir en alianza con nuestro entorno territorial, de modo que ofrezcamos una oferta mayor con Córdoba, Málaga y Granada. Cuando el otro día me senté con una línea aérea para enlazar Sevilla y Nueva York ya no me preguntaba por los monumentos, me preguntaron por las empresas de Cartuja, por si había colegios internacionales. Estamos hablando de dar un salto cualitativo de ciudad con un modelo económico diversificado y que aproveche nuestro capital territorial. Buscamos que dentro de unos años la aportación de Sevilla al PIB regional sea más alta y pulverice las cifras de empleo que tenemos. En estos cuatro años hemos puesto los cimentos de una estrategia de desarrollo integral, que también mire a la realidad social de la ciudad. Por eso la micropolítica ha ido en la misma línea, distribuyendo las inversiones en los barrios, mejorando la calidad de vida de la gente. Si consigues equilibrar ambas partes, lo marcro y lo micro, conseguirás la confianza de los ciudadanos.

El Puerto de Sevilla es uno de los grandes activos económicos. Los nuevos suelos logísticos e industriales, la integración con la ciudad, el proyecto de la Avenida de la Raza, ¿estamos en una nueva etapa para el Puerto?

El Puerto es un motor de la ciudad y del área metropolitana. Sevilla es el enclave industrial más importante de Andalucía, aunque a veces se nos olvida. Hace seis o siete año el Puerto estaba en una situación delicada. Cierre de Astilleros, movimiento de mercancías y graneles bastante estabilizado. Y un plan estratégico, como en otros puertos, en el que pesaba más el suelo que las actividades estrictamente industriales y portuarias. En el Puerto ha ocurrido algo muy importante: hay interés industrial por el Puerto de Sevilla. Desde el Ayuntamiento hemos abrazado todas las propuestas e iniciatvas de instalación de nuevas empresas en la zona, como ha ocurrido con el Polígono de Astilleros. Además nos hemos sentado para desbloquear temas históricos en la integración con la ciudad, sentarnos las administraciones públicas para ordenar lo público, y apostando por el concurso de lo privado, como hemos hechos en los dos últimos años y medio en la zona del Batán con el preacuerdo de CLH. Este es uno de los proyectos urbanísticos e industriales de la ciudad, con una gran liberación de suelo. El nuevo presidente ha vuelto a activar un tema que ya estaba ahí como es el de la Avenida de La Raza.

¿Debe aparcarse definitivamente el dragado de profundización del río?

El dragado, que fue tema de debate en la anterior campaña municipal, tuvo finalmente un dictamen en contra. En relación con este tema había que empezar de cero, y ver qué hacer con el estuario del río. Creo que el Puerto hizo bien en no empeñarse en ir por una línea que solo tenía enemigos, y ver cómo mejorar el estuario. En los próximos años habrá que diagnosticarlo de nuevo, conjuntamente con la Junta de Andalucía, CSIC, Doñana, para conocer bien el comportamiento del calado, pensando en el futuro de las instalaciones porturias.

Ha hablado de ecosistema de innovación, de apuesta tecnológica. El PCT Cartuja es uno de los parques científicos y tecnológicos de referencia en España. Tras su mandato, ¿a partir de ahora qué?

Nos encontramos un Parque Científico y Tecnológico de Cartuja en 2015 al cual el anterior alcalde visitó tres veces. Para mí Cartuja es una pieza clave en todo nuestro esquema de modelo de ciudad, del que le he estado hablando. Y lo es por dos razones: va ligado a un suelo en el que se invirtió hace 25 años de manera ingente, y es un espacio que no es residencial, sino empresarial, universitario y de servicios. Con una morfología muy concreta y con una disposición aún de suelos estratégicos, en los que hay que decidir qué nos interesa más para generar valor en el producto global PCT. El parque para Sevilla es una magnífica tarjeta de presentación que pongo en la cesta de lo mejor de la ciudad: Puerto, Aerópolis y PCT. Lo que hemos hecho es coordinar un estrategia con el Círculo de Empresarios de Cartuja para que nos abriésemos mejor al exterior, para que ese ente autónomo que era Cartuja se integrara en el posicionamiento global de la ciudad. Sobre todo, para aprovechar la singularidad de que se trata de un parque que está en el casco urbano y a diez minutos del centro.

Creo sinceramente que nuestro mandato ha sido el mejor para Cartuja desde la Expo92

Y en ese posicionamiento estratégico, ¿cuáles son las prioridades?

Hay que reconocer que desde el Ayuntamiento históricamente no se ha dotado al recinto de los mejores servicios. Así que mi propuesta es trabajar en él como si fuera un distrito propio de la ciudad, con unas características y personalidad diferente. Un ejemplo de que hablando se entiende la gente, es que gracias a los acuerdos con los empresarios se desbloqueó uno de los temas básicos en el arranque de mandato, que eran los aparcamientos. También hacernos cargo de algunas de las reivindicaciones básicas como la señalización del parque en la ciudad, acerados, limpieza, acondicionamiento. El aniversario de la Expo ha marcado un hito importante. En definitiva, lo hemos metido como prioridad en nuestra agenda, de modo que cuando solicitamos financiación y proyectos a la Unión Europea pensamos en Cartuja para desarrollarlos y poner en marcha los pilotos, como es el caso de la iniciativa Qanat. Ahora sí hay grandes proyectos que se van a llevar a cabo en Cartuja con corporaciones como Telefónica en movilidad y parking, Endesa en cuanto a isla autosuficiente energéticamente, o la puesta en valor de esos suelos estratégicos del Ayuntamiento, como la oportunidad surgida con el Joint Research Center, uno de los grandes centros de investigación europeos. Lo que nos queda es gestionar la parte interna de Cartuja como un barrio más de la ciudad, pues aún quedan muchas cosas por hacer. Sinceramente, creo que nuestro mandato ha sido el mejor para Cartuja desde la Expo92. El Congreso mundial de Parques Tecnológico nos va a dar en 2020 una buena prueba de toque del camino que hemos ido recorriendo entre todos.

¿Estás preocupado por el descenso de población de la ciudad en los últimos años?

Debo decirle que ya se ha invertido la tendencia. De hecho, hemos comunicado los datos a Madrid y ya estamos de nuevo en los 699.000, de aquí a un tiempo de conocerá oficialmente el nuevo dato de población. Hemos vuelto a subir. El descenso de población viene de años anteriores porque faltaban una estrategia global de ciudad y políticas de gestión de la vivienda. Algo que nosotros hemos revertido.