sábado, 04 de julio de 2020

"ESIC es la escuela con la mayor y mejor propuesta de valor en competencias y habilidades digitales"

Enrique Benayas, director de Corporate Education en la escuela de negocios ESIC Enrique Benayas, director de Corporate Education en la escuela de negocios ESIC

El Instituto de Comercio Electrónico y Marketing Directo (ICEMD) se ha intregrado por completo en la escuela de negocios ESIC, como un activo clave su propuesta digital. El director general de Corporate Education de la escuela y director general del propio instituto, Enrique Benayas, nos explica qué va suponer esta nueva etapa para ESIC y, sobre todo, para empresas, directivos y jóvenes estudiantes. También hablamos de innovación y transformación digital en las organizaciones, y comprobamos sus dotes de comunicación y su contrastada experiencia. Le cedemos la palabra...

A partir de ahora el ICEMD se integra plenamente en la escuela de negocios ESIC, lo que supone un nuevo hito, una nueva etapa. Con mirada retrospectiva, ¿cómo calificaría su trayectoria?

Sin duda la actividad del Instituto en estos años se puede calificar de muy positiva. Por el impacto que ha tenido ICEMD en el mercado en estos 25 años formando a miles de jóvenes, de profesionales y directivos, y a cientos de empresas. Ayudándoles a desarrollar su carrera profesional y su actividad empresarial con más garantías de ser competitivo. Y siendo pioneros en la capacitación en las competencias más innovadoras respecto a cómo relacionarse, cómo comunicarse y cómo vender al cliente en entornos tan cambiantes, tan veloces y tan crecientemente digitales. Y por el legado que ICEMD deja a su escuela, a su casa, a ESIC. El mayor éxito de ICEMD es justamente que ESIC haga suya su oferta formativa, el expertise, el alumni, el claustro de ICEMD, y con ello la transferencia de manera transversal al resto de programas, de modo que ESIC es la escuela de negocios con la mayor y mejor propuesta de valor en competencias y habilidades digitales para futuros profesionales, profesionales y empresas de nuestro mercado.

Una integración que viene a conformar el Instituto de Innovación de ESIC.

Efectivamente, ahora ICEMD como Instituto de Innovación de ESIC tiene una nueva misión inspirada en sus orígenes: ayudar a impulsar la innovación en la escuela para que tenga una propuesta de valor siempre innovadora y de manera sostenible. El Instituto, por lo tanto, inyectará a la escuela nuevas dosis de innovación en contenidos para su aplicación en programas, en nuevas metodologías, y nuevos modelos de aprendizaje. Y lo hará basándose en la Innovación Abierta, el Aprendizaje Colaborativo y la Investigación Aplicada.

¿Y en qué se va a concretar esta apuesta permanente por la innovación?

El Instituto de Innovación de ESIC generará, dinamizará e intercambiará conocimiento. Mediante soluciones e iniciativas que desarrollará en el Ecosistema de Empresas, Emprendedores, Alumnos, Alumni y Claustro de la Escuela. Esta actividad permitirá la identificación de nuevas tendencias, metodologías, soluciones innovadoras y nuevos modelos de negocio. Por otra parte ICEMD transformará esta escucha y aprendizaje en contenidos para transferirlos a la escuela, de tal manera que le permita y asegure la continua innovación de su oferta formativa actualizando los programas actuales y lanzando nuevos programas en las disciplinas de Marketing, Economía Digital y Management.

La escuela impulsa su propuesta de valor a las empresas a través de su unidad de Corporate Education

Es decir, propuestas muy de la mano con las empresas.

Así es. Seguiremos estando en todo momento muy cerca de la realidad de la empresa, del ecosistema empresarial y de las nuevas competencias, habilidades y nuevos perfiles que necesiten. De hecho, la ESIC seguirá impulsando una de sus actividades más estratégicas: la escucha y su propuesta de valor para las empresas a través de su unidad Corporate Education.

La transformación digital de las empresas es un proceso in crescendo. ¿Pero vamos en España al ritmo adecuado?

Se está produciendo un importante cambio cultural y de las personas dentro de las empresas. Ésta es una realidad incontestable. ¿Qué está ocurriendo? Como en todo cambio profundo nos encontramos en la fase de aprendizaje, de incorporar nuevas fórmulas, de testarlas, medirlas y corregirlas.Y de saber priorizar lo que es relevante para cada organización. Y aquí es donde está una de las claves principales: la transformación digital tiene que ser un proceso continuo de priorización y ejecución. Las empresas y organizaciones no pueden encarar la digitalización desde todos los frentes, tienen que ir dando pasos con criterio y sentido, cambiando en aquellas parcelas donde consigan valor. Más aún cuando en muchos casos, de verdad, no es transformar para mejorar, sino transformar para re-inventar la propuesta de valor, el modelo de negocio y, por ende, el modelo de relación y venta con el cliente. Es un proceso en el que debe ir en paralelo la inversión en tecnología, la re-ingeniera de procesos pensados en el cliente, con un cambio de cultura, actitud y organización de las personas.

Y siempre pensando en las necesidades del cliente.

De nuevo, la digitalización de la sociedad y de la economía ha hecho que el cliente tenga acceso a mucha más información, de manera más rápida, más transparente, más contrastada por cientos, miles o millones de clientes, y más acceso a productos y servicios a nivel global donde las fronteras físicas dejan de ser una variable en la decisión de compra. Eso provoca que las empresas tengan que tomar como eje de la transformación lo más importante: el cliente.

Estamos hablando de transformación digital y empresa. Según el avance de otros países, ¿es más necesaria que nunca una estrategia en I+D más firme y decidida como país?

En un entorno como el actual y el que vemos en el futuro, la innovación dejará de ser una opción o una característica que aporte un plus de competitividad. Simplemente los estados y las empresas que no apuesten por la innovación de manera sostenida, dejarán de ser competitivos porque no serán capaces de identificar, entender y conectar las oportunidades y los retos que ofrecen los nuevos escenarios.

La transformación digital tiene que ser un proceso continuo de priorización y ejecución

¿Cómo es posible abordar este escenario que nos describe cuando el déficit de perfiles STEM en España es un verdadero hándicap?

Es un problema que hay que analizar en contexto y perspectiva. Y tiene mucho que ver con nuestra cultura social y con el diseño estratégico de la formación. Es un asunto que hay que abordar desde todos los estamentos formativos y, de manera especial, desde los primeros años en los colegios. Es necesario romper los moldes tradicionales de "ciencias y letras". Ahora cualquier profesional debiera tener unas competencias híbridas. Donde las competencias STEM son claves. De ahí que ahora estemos viviendo la paradoja de que el mercado laboral no es capaz de absorber millones de personas de perfiles que no responden a las necesidades del mercado, y al contrario, las empresas están incluso dejando de crecer por no tener acceso a talento capacitado en competencias STEM. Pero además no nos podemos ir al otro extremo de pensar que solo las competencias técnicas son las fundamentales. Al contrario, será fundamental saber aplicarlas en un entorno de entendimiento de las humanidades. Y, por lo tanto, las humanidades aplicadas al contexto actual serán crecientemente importantes.

¿Con qué cualidades deben contar, por tanto, los nuevos perfiles profesionales?

Dependerá obviamente del rol que cada cual juegue en su organización. No serán las mismas para aquellos que tengan que impulsar la dirección y la transformación de la empresa en sentido holístico y global, de aquellos cuyas competencias sean desarrollar las iniciativas y proyectos que lo hagan realidad donde las competencias deben ser mucho más especializadas. Lo que sí parece claro, es que ocupes el lugar que ocupes en la organización, los nuevos perfiles deben ser capaces de ser influyentes y de tener impacto en su organización. Por eso han adquirido tanta relevancia las habilidades sociales y de gestión de las personas en un entorno tan veloz y cambiante. Lo que realmente aporta a una empresa es contar con profesionales con actitud intraemprendedora, proactiva, que vean conexiones y oportunidades donde otros no las ven, capaces de crear e impulsar equipos y de influir en ellos.