martes, 16 de octubre de 2018

Fortalezas e incertidumbres de un año económico clave

La economía andaluza cerró 2017 con un crecimiento del PIB del 3%, lo que supone un crecimiento continuado desde el primer trimestre de 2014. Las perspectivas para este año siguen la senda del crecimiento pero, según la procedencia de quien firma las previsiones, éste será entre dos y tres décimas menor. ¿Cuáles son las principales preocupaciones de los economistas para este 2018?

Hay una triple variable de componente política: el impacto real del enfrentamiento comercial entre Estados Unidos y China por las medidas proteccionistas de Trump; las consecuencias en la economía de los pasos que se vayan dando en relación con el Brexit; y desde un punto de vista más doméstico, la inestabilidad generada por la situación en Cataluña.

El último tramo del ejercicio pasado finalizó para la economía andaluza a buen ritmo. De hecho, el cuarto trimestre creció un 3,7%, respecto al mismo periodo del año anterior, con un crecimiento intertrimestral del 0,7%. ¿Cuáles fueron los principales factores de esta marcha de la economía?

De una parte la demanda regional tuvo una aportación de 3,5 puntos al crecimiento, mientras que el saldo exterior restó 4 décimas al comportamiento trimestral. Y dentro de la demanda, el gasto en consumo final por los hogares registró un alza del 2,8%, sumando 1,8 puntos al crecimiento del último trimestre.

Por el lado de la oferta, los sectores tuvieron una aportación positiva relevante. La construcción tuvo una tasa de crecimiento del 7%, con un impacto de cuatro décimas en el PIB del trimestre. Las ramas industriales crecieron un 5,7% con una aportación de seis décimas. Mientras que el sector servicios tuvo un incremento del 2,7% y 1,8 décimas de agregación a la economía andaluza. Por subsectores, los mayores crecimientos los registraron las actividades de comercio, transporte, hostelería y las actividades profesionales.

Y 2018, ¿qué?

La mayoría de expertos e informes apuntan a una "estabilización" de la economía andaluza en sus variables más importantes: crecimiento del PIB, crecimiento del consumo doméstico o crecimiento de la formación bruta de capital.

Ejemplo de ello es el duodécimo informe Loyola Economic Outlook de la Universidad Loyola Andalucía, que prevé un crecimiento del PIB en Andalucía de un 2,7% en 2018, lo que representa un 0,1% menos que el dato nacional (2,8%).

En lo que se refiere al IPC, se prevé una subida de precios a cierre de 2018 del 1,9%. Mientras en lo relativo al mercado de trabajo, a nivel andaluz, se prevé un crecimiento del empleo a cierre de 2018 del 1,8%, descendiendo la tasa de paro a un nivel de entre el 23 y 24% a cierre del ejercicio.

Por lo pronto, los empresarios muestran una mayor confianza en el comportamiento de la economía al comienzo del segundo trimestre de este año. Así lo pone de manifiesto el Índice de Confianza Empresarial Armonizado que presenta un incremento del 0,5% con respecto al primer trimestre de 2018, según el Instituto de Estadística y Cartografía de Andalucía, en colaboración con las cámaras de comercio.

¿Techo para las exportaciones?

El sector exterior ha sido una baza fundamental para la reactivación económica española. De hecho, Andalucía ha conseguido en 2017 situarse por primera vez como la segunda comunidad autónoma exportadora de España. Con un record de 30.913 millones de euros, lo que representa un 15,3% más que en 2016 y casi el doble de la media nacional (+8,1%).

De esta manera, la región ha logrado dos años seguidos de superávit con 1.717 millones en el último ejercicio, según los datos aportados por Extenda, y una tasa de cobertura del 106%, 14 puntos más que la media española.

La Junta de Andalucía pone de relieve el hecho de que el sector aeronáutico ya exporta más que el aceite, la joya de la exportación regional. Poniendo el acento en que se trata de un sector con gran peso tecnológico, de diseño y con un importante impacto en el empleo cualificado.

La pregunta es: ¿llegados a este nivel, podrá la economía andaluza continuar exportando a este ritmo? El consejero de Economía andaluz, Antonio Ramírez de Arellano, ya ha advertido de que el ritmo exportador sigue a muy buen ritmo en este 2018, pero ya hay síntomas de una cierta ralentización en las tasas de crecimiento. Lo que a su juicio viene a significar que el potencial de la economía y sus posibilidades de crecimiento tienen que basarse también en otros factores, y no de forma tan dependiente del sector exterior.

Precisamente cuando en el horizonte internacional se ciernen sobre la economía dos cuestiones políticas de gran impacto. Las medidas proteccionistas del presidente estadounidense Trump y la guerra comercial con China, y las consecuencias que pueden tener los pasos que se vayan dando en relación con el Brexit. Para los expertos, tampoco hay que descartar, en el ámbito nacional, las consecuencias que pueda tener la situación en Cataluña de prolongarse en el tiempo.