jueves, 15 de noviembre de 2018

"Apostamos por una I+D que genere soluciones innovadoras para nuestros clientes"

La investigación, el desarrollo y la innovación están en el ADN de la multinacional española GMV. Lo que la posiciona en una buena posición en un mundo tecnológico y económico cada día más disruptivo. Hablamos con Miguel Hormigo, director del Sector Industria de Secure e-Solutions de GMV, de su propuesta de valor como compañía y, en particular, en el campo de la Industria 4.0. Una de las áreas en mayor proceso de transformación y cambio en el mundo económico y empresarial. Para Hormigo no cabe duda de que la adopción de tecnologías cada vez más rompedoras marcarán el futuro.

GMV es un referente en el ámbito industrial. Como responsable de este área a nivel nacional, ¿cuáles son las líneas estratégicas que se ha marcado el grupo?

La estrategia es posicionarnos como un socio tecnológico de valor a largo plazo en nuestros clientes aportándoles soluciones TIC que les permitan desarrollar de manera eficiente sus modelos de negocio. Para ellos desarrollamos soluciones incorporando tecnologías relacionadas con el concepto de Industria 4.0 como es el caso del Big Data, Inteligencia Artificial, robótica, arquitecturas Cloud, plataformas IoT y Ciberseguridad.

Hablando precisamente de Industria 4.0, ¿cuáles son las aportaciones de GMV en lo que los expertos consideran que va a ser el cambio más trascendental del sector?

Hace ya algunos meses, realizamos una jornada enmarcada en la iniciativa que arrancamos dentro del grupo de trabajo de Tecnologías Habilitadoras de la Comisión de Industria 4.0 de AMETIC y que desarrollamos junto con la CTA y la Junta de Andalucía. Dentro de las Tecnologías Habilitadoras, el objetivo fundamental es dar el protagonismo a las universidades y los centros de investigación para que den a conocer sus avances relacionados con la Industria 4.0, ya que es necesario potenciar tanto su desarrollo como su incorporación por los diversos estamentos de nuestra sociedad. Las capacidades y el conocimiento experto que tienen nuestras universidades en tecnologías o ciencias específicas son muy relevante a nivel internacional y por ese motivo quisimos que, de manera sintética, se pudieran exponer un conjunto reducido de ellas en una jornada de divulgación.

Desarrollamos sistemas incorporando tecnologías relacionadas con Industria 4.0

Ahora que ha comentado esta colaboración, ¿cómo aborda GMV la conexión y transferencia de conocimiento con la universidad?

Nuestro origen como spin-off de la Universidad nos hace ser asiduos usuarios de transferencia tecnológica entre universidad y empresa, y la mayoría de las soluciones y proyectos que desarrollamos junto con nuestros clientes incorporan tecnologías desarrolladas por departamentos o centros de investigación. En este sentido nuestra inversión en I+D+i es muy relevante y dedicamos una parte importante de ella a la colaboración científica en el desarrollo de proyectos de innovación con el objetivo de generar soluciones innovadoras que aporten un valor añadido a nuestros clientes.

A este respecto, desde su área estáis coordinando e impulsando un proyecto llamado Productivity Industrial Enhacement Through Enabling Technologies (PRODUCTIO). ¿En qué consiste esta iniciativa?

Efectivamente, como he comentado anteriormente, nuestra inversión en I+D+i es muy relevante y está alineada con nuestros planes estratégicos por lo que estamos trabajando en el desarrollo del proyecto PRODUCTIO dentro de la convocatoria CIEN de proyectos estratégicos del CDTI. Es un proyecto en colaboración con otras empresas industriales con el objetivo de desarrollar diversas tecnologías, técnicas, herramientas, metodologías y conocimientos dirigidos a aumentar la capacidad operativa de los procesos industriales (mantenimiento predictivo, gestión de la cadena de valor, plataformas IoT, Ciberseguridad, etc.).

Desde una perspectiva más amplia, la Transformación Digital de la economía está obligando a las empresas a cambios, en muchos casos, radicales, y no solo en el ámbito industrial. ¿Cómo les ayuda GMV en este proceso?

GMV es un socio tecnológico con un espíritu innovador desde su concepción. Nuestro objetivo es ser un compañero a largo plazo en la incorporación de diversas tecnologías de manera que nuestros clientes dispongan de herramientas y soluciones que mejoren su competitividad y productividad adaptándose a las necesidades de sus clientes. Estamos especializados en diversos campos donde podríamos destacar la Ciberseguridad (en la que llevamos trabajando más de veinte años), la integración de sistemas llave en mano (con una orientación hacía la escalabilidad, elasticidad y resiliencia) y el desarrollo software de soluciones de Big Data e Inteligencia Artificial trabajando con metodologías ágiles en entornos SecDevOps.

Comparado con nuestro entorno, el ritmo de reconversión digital de las empresas españolas es relativamente bajo

Como conocedor de la materia, ¿en qué situación se encuentra España y las empresas españolas en este acelerado proceso de cambio, en esta revolución en comparación con los países más sobresalientes desde el punto de vista tecnológico y económico?

En España, los bancos, aseguradoras y empresas de telecomunicaciones son los líderes de la Transformación Digital, y en el resto de sectores van tomando forma al estar concienciados de las ventajas que les aporta la adaptación de tecnologías a su modelo de negocio. Por áreas, aquellas que tienen un contacto directo con el cliente, son las que más han avanzado desde el punto de vista digital.

¿Y qué papel están jugando las administraciones e instituciones en todo este proceso?

Desde las instituciones se están creando planes para la evolución hacia la Industria 4.0 de nuestras empresas, donde el más relevante es el Plan de Industria Conectada 4.0 del Ministerio de Economía, Industria y Competitividad, y las distintas autonomías están creando planes propios con una orientación más específica. Pero no debemos ser autocomplacientes ya que si nos comparamos con los países de nuestro entorno, el ritmo de reconversión digital de las empresas españolas es relativamente bajo. Destacamos por el fuerte despliegue de redes rápidas de banda ancha y el desarrollo de la e-administración, pero existe un problema evidente en la formación digital de las empresas españolas, en especial, de las pymes. Por otro lado, es necesario una dinámica de desarrollo empresarial donde la innovación tenga un carácter estratégico independientemente del tamaño de la empresa u organización en cuestión. Para terminar y, relacionado directamente con la innovación, es también necesaria una educación de futuro con planes de formación a largo plazo haciendo un esfuerzo adicional en disciplinas STEM.

Miguel Hormigo Interior

En todo este contexto, la preocupación por la Ciberseguridad ocupa un lugar central. El Cloud, la movilidad, el Internet de las Cosas, la conexión permanente a infinidad de dispositivos abren nuevos e interesantes escenarios, pero también nuevas amenazas. ¿Qué estrategia debe llevar a cabo una empresa para hacer frente a estos nuevos desafíos?

Dado que la conectividad a internet es un factor clave en el desarrollo de la Transformación Digital, la Ciberseguridad se convierte también en un aspecto fundamental de su correcto desarrollo. Se trata de un amplio sector con diversas ramificaciones, pues la Ciberseguridad incluye el control del acceso físico al hardware, así como la protección de software y datos a través de un acceso por red o inyección de código. Es un concepto que no se tiene que considerar únicamente como un factor de competitividad, sino como un soporte de palancas necesario que se debe tener en cuenta como principio de diseño para introducir la tecnología en las organizaciones. Por lo tanto, debemos situar a la Ciberseguridad entre nuestras prioridades estratégicas, y más aún cuando dentro de tres años habrá más de 20.000 millones de dispositivos conectados al ecosistema digital, según Gartner. El dato se ha convertido en uno de los activos más importantes de las organizaciones, nos hace crecer y encontrar nuevas oportunidades de negocio y, por ese mismo motivo, es nuestra obligación protegerlo.

A su juicio, ¿los equipos y directivos de las empresas están lo suficientemente concienciados de la importancia de la Ciberseguridad para sus negocios?

Es cierto que el aumento del número de ciberataques en los últimos años ha obligado a las empresas a incrementar el presupuesto en materia de Ciberseguridad, convirtiéndose así en una de las mayores preocupaciones estratégicas y una de las disciplinas que más profesionales demanda. Pero es evidente que todavía nos queda mucho camino por recorrer. Por otro lado, están las nuevas normativas, como el nuevo Reglamento Europeo de Protección de Datos (GDPR), que ha entrado en vigor en mayo y todavía existen empresas que no están preparadas. La seguridad total no existe pero, con la aplicación de este tipo de normativas, se logra una mayor concienciación acerca de la protección de los datos (en el caso del GDPR) y eso siempre es un buen paso. En definitiva, la concienciación es lenta pero constante a la vez que las empresas van considerando la Ciberseguridad como un conjunto de procesos que les aporta mejoras competitivas.

Como subraya Gartner, en tres años habrá más de 20.000 millones de dispositivos conectados al ecosistema digital

Teniendo en cuenta este panorama y las exigencias del mercado, ¿cómo es el proceso de integración de la innovación en la actividad de GMV?

El I+D es una de las claves fundamentales de GMV, va en nuestro ADN y nos ayuda a no dejar de crecer año tras año. La pasión por los grandes retos y por impulsar tecnologías disruptivas es una de nuestras propuestas de valor y por la que somos reconocidos en el sector. Además, al ser una empresa de referencia en Ciberseguridad, nuestros clientes depositan en nosotros total confianza para ofrecerles servicios y soluciones adaptados a sus necesidades. Nuestro sistema de gestión de I+D certificado nos permite definir planes de innovación, áreas de interés estratégicas para la compañía y disponer de herramientas tanto de vigilancia tecnológica como para que cualquier empleado con iniciativa pueda desarrollar su idea, desde la concepción de la misma hasta el mismo desarrollo final y posible comercialización.

A la vista de la velocidad a la que se producen los avances tecnológicos, ¿hacia dónde vamos? ¿Cómo imagina a las empresas en un futuro medio?

La adaptación de tecnologías disruptivas marcará el futuro en el que vivimos. En los próximos años, aquellas organizaciones que sean capaces de irrumpir con cambios, afrontar riesgos y transformar la forma en la que ellas mismas operan serán las supervivientes. Hoy en día, los individuos, las organizaciones y los gobiernos, están expuestos a cambios que hubiesen sido inimaginables pocos años atrás, con la adaptación de tecnologías habilitadoras como la Inteligencia Artificial y la Robótica, que han reinventado las estructuras organizacionales; o el IoT y vehículos autónomos, que han transformado la logística y las cadenas de suministros. De cara a futuro hablamos de tecnologías como Blockchain, que garantizan un futuro prometedor basado en la descentralización y la confianza, con el uso de transacciones más fáciles y seguras en el medio digital. Sin embargo, todo seguirá evolucionando de manera constante pero a ritmos muy rápidos. Conceptos de Industria 4.0 como el de autonomía tendrá cada vez mayor relevancia, en el sentido de que las organizaciones utilizarán plataformas y ecosistemas interoperables para poder atender una demanda continua y una automatización end-to-end. Esto siempre teniendo en cuenta que el tractor de toda esta transformación es el usuario final al que habrá que atender de manera personalizada escuchando sus necesidades.