jueves, 24 de mayo de 2018

Viaje al futuro corazón de la energía

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Red Eléctrica de España (REE) desarrolla un proyecto de I+D+i pionero en Europa de almacenamiento de energía eléctrica con una inversión de más de 3,5 millones de euros. Una iniciativa que se está llevando a cabo en la subestación de la localidad sevillana de Carmona por medio de una gran batería de ión-litio. Durante 2014, esta tecnología ha almacenado y devuelto al sistema eléctrico el equivalente al consumo de 100.000 hogares durante cinco horas.

La tecnología ha transformado prácticamente cualquier actividad humana en las últimas décadas. Y, sobre todo, desde que los avances se han producido en el ámbito de la comunicación, la velocidad de cambio y su incidencia o expansión han crecido de forma exponencial. En gran parte, porque han permitido el milagro de la movilidad en un número creciente de campos de la empresa, la economía y las relaciones personales. ¿Pero hubiera sido posible todo esto sin el concurso de la energía eléctrica? La respuesta es rotunda: no.

Y esta movilidad ha desatado un segundo reto que para muchos expertos supone entrar en una nueva fase de desarrollo: la de conseguir cada vez mayor autonomía, la de disponer de dispositivos de almacenamiento de energía. Es decir, que el mundo de las nuevas baterías de almacenaje va a desempeñar un papel de vital importancia en la evolución de los avances tecnológicos.

Dentro de esta misma senda, Red Eléctrica de España (REE) está desarrollando el Proyecto Almacena, pionero en Europa y que cuenta con una inversión superior a los 3,5 millones de euros. Una iniciativa que persigue el almacenamiento de energía por medio de una gran batería y que, según la compañía, ha culminado su primer año de forma satisfactoria. Durante este periodo se ha evaluado la utilidad de este tipo de tecnologías como una nueva pieza relevante del puzzle que supone el sistema de transporte eléctrico. Pero, ¿cuáles son las claves de esta apuesta innovadora de REE?

El Proyecto Almacena se base en un sistema de almacenamiento electroquímico de energía eléctrica de tecnología puntera y avanzada. Utiliza una gran batería de ión-litio como gran contenedor donde guardar y servir la energía cuando mejor convenga al sistema. Con una potencia de un megavatio (MV) y una capacidad de 3 megavatios hora (MVh), se instaló en 2013 en la subestación del municipio sevillano de Carmona y tiene una capacidad similar a la de 600.000 baterías de smartphones.

Con el Proyecto Almacena, ha asegurado Vicente González, responsable del Departamento de I+D+i de REE, la empresa está dando los pasos para "validar técnicamente las oportunidades de mejora en la garantía del suministro y en la eficiencia energética, apostando por una mayor integración de la generación renovable en el sistema". Aunque hay proyectos similares en otras zonas del mundo, González resalta que este de Red Eléctrica va un paso más allá. El resto de proyectos están pensados para cumplir una funcionalidad determinada, que suele ser cubrir la demanda energética para un fin concreto. Sin embargo, éste es más ambicioso y va a servir para evaluar el comportamiento de esta tecnología no sólo frente a las necesidades de la demanda, sino también para ver su incidencia y dinámica en la seguridad y estabilidad del sistema eléctrico, sobre todo si se tiene en cuenta el peso cada vez más relevante que juegan las energías renovables. Porque una de las claves se encuentra en la evacuación de la energía que procede de estas fuentes al sistema cuando de verdad son necesarias y no sólo cuando los recursos lo hacen posible. De ahí la importancia que está adquiriendo el almacenamiento y acumulación de la energía eléctrica.

De hecho, según el Informe Especial del IPPCC sobre Energías Renovables, es decir, del panel de expertos contra el Cambio Climático de la ONU, para el 2050 nada menos que el 77% de la demanda mundial de energía podrá ser cubierta por energías renovables, por fuentes limpias.

El sistema de almacenamiento, que ha sido desarrollado según los requerimientos de REE, está ubicado dentro de un contenedor de 16 metros de largo que contiene 9.856 celdas de ión-litio agrupadas en 704 módulos. Un infraestructura que está preparada para almacenar energía en aquellas ocasiones en las que no puede ser absorbida por el sistema eléctrico por falta de demanda y devolverla al sistema cuando sí la necesita. Esta batería ha almacenado durante el primer año en servicio un total de 540 MWh, el equivalente a la demanda de 100.000 hogares por más de cinco horas o al recorrido de dos millones de kilómetros de un vehículo eléctrico actual. Y lo más reseñable es que toda la electricidad almacenada en 2014, indican los responsables de Red Eléctrica, fue devuelta al sistema eléctrico sin dificultades.

Además, si se tiene en cuenta que este proyecto busca optimizar el aprovechamiento de la generación de renovable en la Península, más del 43% de la electricidad almacenada en esta batería de ión-litio se ha producido por fuentes renovables. Tras este primer año, los expertos de REE aseguran que el proyecto continuará "investigando e innovando en esta tecnología", y se prolongará entre cinco y siete años.

Para el responsable de I+D+i de la compañía, el coche eléctrico va a ser la verdadera espita que haga evolucionar y desarrollar las tecnologías de baterías de gran capacidad de almancenamiento a un coste razonable a corto o medio plazo. Una tecnología que, además, abre nuevas oportunidades y horizontes al autoconsumo energético y la generación distribuida, en la que el consumidor se convierte a la vez en distribuidor de energía.