martes, 25 de septiembre de 2018

¿Mejorar la prevención y gestión de los efectos de las olas de calor en la ciudades es posible?

La respuesta es sí. Indra lidera un proyecto sobre Islas de Calor para permitir a los consistorios de ciudades europeas mejorar el diseño de sus políticas medioambientales

Indra lidera en España el proyecto Europeo Islas de Calor, dirigido a analizar las ventajas que aporta el empleo de imágenes obtenidas desde satélites de observación de la Tierra para estudiar el clima en zonas urbanas, con el objetivo de mejorar la prevención y gestión de los efectos de las olas de calor en las ciudades.

Mapa Islas de Calor de Sevilla

Asimismo, el proyecto busca mejorar la eficiencia energética de los edificios y adecuar el planteamiento de la ciudad al fenómeno de las islas de calor, consistente en la existencia de espacios en áreas urbanas que acumulan el calor y que tardan en enfriarse, según informa Indra en nota de prensa.

"En el proyecto se potencia la integración de diversas fuentes de información, en especial la recogida desde satélites de observación de la Tierra, para generar productos tipo que permitan a los consistorios de ciudades europeas mejorar el diseño de sus políticas medioambientales", apunta la multinacional.

Los Ayuntamientos de Madrid y Sevilla han participado en el estudio junto con los de otras ocho ciudades europeas (Atenas, Bari, Bruselas, Budapest, Lisboa, Londres, Paris y Tesalónica) como usuarios, involucrando a los departamentos de Urbanismo y Vivienda y a las de Medio Ambiente de los consistorios, entre otros.

Como parte del estudio se han realizado termografías de Madrid y Sevilla en distintas fechas y horas del día, con las que se han elaborado mapas de la distribución del calor para identificar la ubicación de las islas de calor y estudiar su comportamiento.

Primeros resultados: diferencias entre tejados de distinto material

El estudio puso de relieve diferencias de 3 y 4 grados entre las zonas del centro de la ciudad y las áreas no urbanizadas. También analizó la eficiencia energética de edificios a partir del comportamiento térmico de los tejados, mediante termografías que reflejaron"el mal comportamiento de construcciones que cuentan con cubiertas metálicas o que emplean material asfáltico en sus tejados".

En el otro extremo se comprobó que aquellos edificios con cubiertas planas que emplean materiales como la gravilla para su aislamiento ofrecían un comportamiento térmico "sensiblemente mejor", al igual que se evidenció el "efecto positivo" que tiene la presencia de zonas verdes y espacios sin tráfico sobre el entorno en las ciudades.

Finalmente, cabe destacar que este proyecto ha sido desarrollado por un consorcio de empresas, institutos y universidades europeas (Indra –España-; VITO y EUROSENSE (Bélgica); NOA-ISARS y LAP-AUTH –Grecia-; Planetek  -Italia-, y Edisoft –Portugal).

F. L. P.