sábado, 22 de septiembre de 2018

Las propuestas de Inerco frente al calentamiento global

La compañía Inerco propone una serie de acciones para reducir las emisiones de Gases de Efecto Invernadero (GEI), uno de los principales frentes que se está tratando en  la Cumbre de París sobre el Cambio Climático (COP21).

La razón fundamental es prevenir el calentamiento progresivo de la Tierra. El CO2, CH4, N2O y gases fluorados son algunos de los agentes causantes de este problema, por lo que la innovación tecnológica en esta área se está centrando, entre otros campos, en su reducción e incluso eliminación dentro de diversos procesos industriales. Pero, ¿de qué forma se puede afrontar este reto en la industria sin perder competitividad y respetando el medio ambiente? Desde Inerco proponen cinco grandes frentes de actuación:

Mejora de la eficiencia energética: El consumo de energía que se realiza en cada instalación es habitualmente una de las principales fuentes de emisión de GEI, por lo que a la hora de afrontar un proceso de reducción de emisiones el primer aspecto analizable suele ser la demanda de energía, y, más concretamente, el consumo de combustibles fósiles.

De hecho, la mejora de la eficiencia energética dentro de los límites de batería de la industria es esencial, con lo que la auditoría energética de las instalaciones y/o la implantación de un sistema de gestión de eficiencia energética son las principales herramientas para identificar potenciales actuaciones de mejora y cuantificar los progresos alcanzados, asegura la firma.

Uso de energías renovables: Existe un gran potencial para reducir las emisiones de GEI con la sustitución de energías convencionales por energías renovables. Las posibilidades de uso de distintos tipos de energía renovable son muy diversas, en función de los requerimientos energéticos de la instalación (energía eléctrica o térmica) y de las condiciones del entono en que se emplace la actividad.

Algunos de los tipos de energía renovable más prometedores en el sector industrial serían:

Biomasa: Los usos térmicos tradicionales con gran implantación en determinados sectores como el agroalimentario pueden incrementarse con nuevos tipos de biomasa asociados a mejoras tecnológicas en la recolección y pretratamiento de biomasa, así como en el uso de tecnologías innovadoras, como la Gasificación de Biomasa o la biometanización, tecnologías ambas que permiten un aprovechamiento de restos vegetales de menor valor y difíciles de manejar.

Eléctrica: Además del incremento de la contribución de las energías renovables al sistema de generación eléctrica, otra alternativa es cubrir parte de la demanda de electricidad mediante autogeneración renovable, como solar fotovoltáica o a través de aerogeneradores.

Biocombustible: La producción de de carburantes a partir de las corrientes residuales con alto contenido orgánico, como determinados residuos o subproductos de la industria alimentaria, puede contribuir no sólo a reducir las emisiones en el sector del transporte, sino que también puede reducir la huella de carbono asociada a la gestión de dichas corrientes.

Geotérmica: Aunque actualmente esta fuente de energía renovable tiene una baja implementación asociada a bombas de calor ligada a geotermia a baja profundidad, existe un gran potencial para las fuentes geotérmicas profundas, que se encuentran actualmente en desarrollo en Europa, con proyectos comunitarios como el ThermoDrill (Horizonte 2020).

Gestión de la Huella de Carbono: Es una herramienta de gran utilidad para controlar las emisiones en todo el ciclo de vida de los productos y servicios. La Huella de Carbono permite evaluar las emisiones asociadas a los productos y servicios adquiridos, lo que da la posibilidad de optimizar la eficiencia tanto propia como de proveedores participantes en la cadena de suministro.

Optimización de productos y procesos (Life Thinking Approach. Ecodiseño): El ecodiseño integra el concepto de eficiencia energética y de recursos materiales en el comienzo de todo proyecto: su planteamiento. De esta forma, se mide el impacto de todo producto, especialmente en las etapas críticas de su vida útil, lo que permite mejorar su concepción.

Captura de CO2: Una tecnología final que puede implantarse en instalaciones intensivas, como centrales energéticas. Esta solución –en fase de investigación y desarrollo– captura el CO2 resultante del proceso de combustión, lo comprime y traslada vía 'ceoductos' hasta su almacenamiento bajo tierra. Otro campo de investigación se centra en ampliar las posibilidades de aprovechamiento del CO2 capturado, que en la actualidad se limita a su uso en determinadas industrias, como la cervecera, y aplicaciones, como extintores de incendios.