viernes, 24 de mayo de 2019

Las 48 centrales hidroeléctricas de Endesa en Andalucía incrementan su producción un 13%

La centrales de Endesa en Andalucía produjeron en 2018 casi 625.000 megavatios de electricidad La centrales de Endesa en Andalucía produjeron en 2018 casi 625.000 megavatios de electricidad

Las 48 centrales hidráulicas de Enel Green Power, filial de Endesa, en Andalucía produjeron en 2018 casi 625.000 megavatios de electricidad, un 13% más que el ejercicio anterior, lo que equivale a abastecer de electricidad a 75.000 hogares durante todo un año.

Las centrales hidroeléctricas de Endesa en la comunidad andaluza se localizan en las provincias de Córdoba (7), Granada (11), Jaén (12), Málaga (11) y Sevilla (7). En Córdoba, son las de Bembézar, Cordobilla, El Carpio, Guadalmellato, Jauja, La Vega y Villafranca, con una producción de 74.366 megavatios en 2018.

En Granada, Endesa cuenta con las centrales de Canales, Cazulas, Dilar, Duque, Dúrcal, Izbor, Castillo, Nacimiento Negratín, Pampaneira y Poqueira, que generaron 151.878 megavatios en 2018. Por su parte, en Jaén se localizan Doña Aldonza, Encinarejo, Guadalén, Guadalmena, Jándula, Los Órganos, Marmolejo, Mengíbar, Pedro Marín, Racioneros, Tranco de Beas y Valtodano, que generaron 112.455 megavatios de energía a lo largo de 2018.

En el caso de Málaga, las centrales de Endesa, que generaron 170.545 megavatios en 2018, son Chíllar, El Corchado, Gobantes, Iznájar, Las Buitreras, Nuevo Chorro, Paredones, Ronda, San Augusto, San Pascual y Tajo de la Encantada. Finalmente, Sevilla cuenta con las centrales de Alcalá del Río, Cala, Cantillana, El Pintado, Guillena, San Calixto y San Ramón, con una producción de 115.134 megavatios en 2018.

Los datos de los últimos tres años apuntan a que la energía hidráulica ha sido capaz de cubrir cada año el consumo medio de 8.385 hogares en Córdoba, 13.687 en Granada, 13.244 en Jaén, 26.358 en Málaga y 14.655 en Sevilla.

Producción sostenible

Como explica la compañía, la energía hidráulica ayuda a disminuir la emisión de gases de efecto invernadero, al servir como sustituto de otras fuentes más contaminantes para producir electricidad. Se calcula que cada kilovatio producido en una central hidroeléctrica evita la importación de unos 220 gramos de petróleo. Eso significa que, en un año de producción hidroeléctrica media, España se ahorra anualmente la importación de unos siete millones de toneladas equivalentes de petróleo (tep). En el conjunto del país, la energía hidráulica cubre un 13,2% de la energía que consumen los clientes.

Los recursos hidráulicos de las centrales de bombeo facilitan la gestión de los picos de demanda energética, ya que el agua depositada en los embalses está disponible para su uso. Por tanto, es una fuente renovable que permite su almacenamiento, lo cual ayuda a la seguridad del suministro. En el caso de Andalucía, el funcionamiento de las centrales hidráulicas de Endesa facilita la realización de actividades lúdicas y deportivas, y es crucial para el suministro de agua a poblaciones o el regadío.