martes, 22 de mayo de 2018

Investigadores de la UAL combinan fangos y energía solar para tratar aguas residuales industriales

Imagen del biorreactor. FOTO: Fundación Descubre


J. G. T.   I   Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.   I   30.04.2012


Un grupo de investigadores de la Universidad de Almería (UAL) se encuentra inmerso en el estudio de la descontaminación y desinfectación de las aguas residuales industriales mediante un proceso que combina luz solar, fangos activos y membranas.

Según ha informado la Fundación Descubre en nota de prensa, las aguas son tratadas en un reactor biológico en el que se consigue reducir la presencia de nitrógeno y carbono, dos de los elementos habituales en los efluentes industriales. Para ello, se ha diseñado un un biorreactor anóxico de membrana, el cual permite la eliminación conjunta de estos contaminantes operando a niveles muy bajos de oxígeno.

"Cuando el agua que circula en su interior recibe oxígeno procedente del aire empleado para limpiar la superficie de la membrana, tiene lugar la fase aeróbica en la que se elimina carbono. Por el contrario, en aquellas zonas en las que apenas hay aireación se favorece la degradación de nitrógeno", ha explicado José Luis Casas López, profesor del departamento de Ingeniería Química y líder de este grupo de investigación.

La tecnología del biorreactor se completa con un módulo de membrana en el que la biomasa es separada del agua, filtrándola a través de una malla cuyos poros miden 0,04 micrómetros. Este tamaño permite que las bacterias, incluso las más pequeñas que suelen medir una micra, queden adheridas a la membrana, produciéndose su separación del líquido.

Con este sistema, los investigadores tratarán en torno a dos metros cúbicos de agua al día procedentes de la empresa almeriense Cítricos del Andarax S.A., dedicada a la producción de zumos y cremas de verduras.

Otra de las aportaciones al proceso de descontaminación es la utilización de ultrasonidos para reducir la producción de fangos que se genera en todo proceso de depuración de aguas industriales. Estos ultrasonidos provocan "la rotura de las paredes de las células de los microorganismos que existen en los fangos y la liberación de toda la materia orgánica al medio", facilitando así "la eliminación de biomasa que, de otra forma, habría que sacarla del biorreactor y tratarla como un residuo sólido más", ha apuntado Casas López.

El tratamiento de estos residuos, que concentran la mayor parte de contaminantes y microorganismos, muchos de ellos causantes de enfermedades, supone para las pequeñas y medianas empresas "hasta un 65% de sus costes de explotación".