miércoles, 23 de mayo de 2018

Ingenieros de la Universidad de Sevilla crean un software para planificar parques eólicos


J. G. T.  I  Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.  I  12.04.2012


Investigadores del grupo Sistemas eléctricos de potencia de la Universidad de Sevilla. FOTO: Fundación Descubre

Expertos del grupo Sistemas eléctricos de potencia de la Universidad de Sevilla han implementado un software de planificación y diseño óptimo de parques eólicos, que permite una reducción en los costes.

Se trata de una herramienta que utiliza inteligencia artificial para minimizar los costes, incluyendo la generación eólica a lo largo de su vida útil y las pérdidas de energía que el parque tendrá en ese periodo, es decir, automatiza unas labores que antes se hacían mediante cálculos humanos, según ha informado la Fundación Descubre en nota de prensa.

La principal novedad de esta herramienta es la capacidad para medir el viento potencial de la zona donde se instalará el futuro parque eólico a través del análisis de una serie de históricas.

"Hay que plantearse 15 máquinas de 2 megavatios o 20 máquinas de un megavatio y medio, a qué distancia se colocarán, por dónde irán los cables por el suelo, cómo hacer funcionar de forma óptima esos molinos para interconectarlos entre sí y con el centro de transformación”, ha afirmado Antonio Gómez Expósito, responsable del grupo de investigadores.

Este experto ha incidido en los grandes beneficios de este sistema, por el que ya se ha interesado una empresa, ya que permite "ganar en precisión y en calidad de la solución" a la hora de diseñar un parque eólico,y supone un paso adelante con respecto a otros métodos que exigen "un trabajo en el terreno, a mano, y no son automáticos, lo que no garantiza la optimización".

Además del software de planificación de parques eólicos, los investigadores cuentan también con otro sistema para predecir el viento, un recurso que oscila según el momento, con lo que se generan inestabilidades entre la generación y los consumidores.

“La electricidad no se puede almacenar. De ahí que si la demanda va lentamente y la generación varía bruscamente, por ejemplo, con una borrasca o temporal, hay una rampa eólica, es decir, un gran aumento. Sin embargo, esta intensidad puede desaparecer en cuestión de horas. El resto de fuentes energéticas, como las térmicas tienen que suplir ese hueco y supone un coste económico”, ha finalizado Gómez Expósito.