sábado, 30 de mayo de 2020

Mindfulness en las organizaciones: ¿Moda o necesidad? ¿Eficaz o falaz?

  • Escrito por Magdalena Requena Miranda, miembro de SomosHub
Un enfoque amplio y productivo sobre el Mindfullness en la empresa Un enfoque amplio y productivo sobre el Mindfullness en la empresa

Corren tiempos paradójicos en lo que al bienestar de las personas se refiere. Por un lado, vivimos en una sociedad global en las oportunidades y, al mismo tiempo, intensa en elementos de incertidumbre, volátiles y exigentes que terminan formando parte de nuestro particular cuadro de estrés. Por otro, existe mucha "literatura escrita y visual" relacionada con la felicidad, la actitud, el poder de uno mismo para vivir mejor, y un largo etc. que da lugar a una extensa corriente prescriptora sobre acciones parar el bienestar.

Como era de esperar, en el momento en que surge con fuerza una tendencia, empiezan a orbitar en torno a ella multitud de subcorrientes y prácticas asociadas, susceptibles de convertirse en moda y con ello alcanzar una vigencia fugaz.

Si esto sucede con mensajes que condicionan nuestra salud, la cuestión cuando menos merece una parada reflexiva, pues, algunas de estas prácticas sí presentan un rigor en su estudio y un soporte empírico en la obtención de resultados altamente fiable. En concreto, la práctica de Mindfulness o atención plena.

En los últimos años esta disciplina se ha ido integrando en diferentes sectores sociales: educación, deporte, sanidad, y también en las empresas. Aquellas compañías que están atentas a las repercusiones en sus niveles de eficacia y rentabilidad derivadas de una salud emocional precaria en sus plantillas, han tomado medidas al respecto. Conscientes de la importancia y hasta de la urgencia de abordar esta cuestión, han comenzado a otorgar un lugar privilegiado en sus políticas internas al desarrollo de programas de Mindfulness como formación base y estructural que aplica a toda la plantilla.

¿Qué es realmente el Mindfulness?

El término Mindfulness (atención o consciencia plena) es la capacidad de prestar atención de forma intencionada a lo que ocurre aquí y ahora con actitud de curiosidad, apertura y susceptible de ser entrenada.

¿Por qué empresas de todo el mundo y de diferentes sectores y dimensiones lo están incorporando a sus políticas de desarrollo y cuidado de las personas?

La razón se ubica en la existencia de numerosas y sólidas evidencias científicas sobre el impacto positivo de su práctica continuada en la salud física, psicológica y relacional de las personas y, por ende, en su productividad.

Son ya muchas las empresas que se ocupan de inocular el "virus de la responsabilidad personal sobre el bienestar" facilitando instrucciones prácticas para ello a través de programas específicos de Mindfulness. Estas organizaciones comprenden que el cuidado y bienestar de su capital humano es un pilar indispensable del éxito y evolución del proyecto empresarial. Así, en esa línea definen e implantan formaciones centradas en mejorar la calidad de vida del empleado, al mismo nivel y con el mismo rigor que lo hacen en la cualificación técnica.

Tres razones avalan la inmersión del Mindfulness en el contexto empresarial:

1. Las características del entorno laboral actual: volátil, incierto y cambiante que demanda a las organizaciones y a las personas nuevas competencias. Es necesario desarrollar una mayor autoconciencia para afrontar los procesos de cambio y de transformación diarios y saber responder de manera efectiva a los retos integrando nuevos procesos de aprendizaje y sin sufrir estrés.

2. La forma en la que estamos trabajando: exceso de tareas y multitarea, burocracia, saturación de e-mails, múltiples entradas de información, distracciones variadas y, en ocasiones, poco tiempo para pensar, innovar o poner la creatividad al servicio de los objetivos de la organización. En este ritmo diario, no resulta extraño verse a sí mismo al finalizar la jornada, con sensación de agotamiento físico y mental e incluso frustración por no haber logrado dar respuesta a lo prioritario.

3. La desconexión: esa misión Imposible. Aún fuera del contexto profesional, los dispositivos tecnológicos han generado una conexión continuada persona-trabajo, a través del correo u otros modos de mensajería que, de lo que nos desconectan la mayor parte de las veces, es de la familia y de otros asuntos personales.

Consecuencia de todo ello, vivimos en un escenario en el que las personas sufrimos de falta de concentración, dificultades para la comunicación y para la toma de decisiones efectiva, desmotivación, estrés crónico o ansiedad, entre otros síntomas.

¿Cómo ayuda Mindfulness a la empresa?

Aplicar Mindfulness en el trabajo genera un beneficio directo en el bienestar de las personas de la organización, en su capacidad de regulación emocional y, por tanto, su desempeño.

De forma más concreta se perciben beneficios como:

• Reducción de los estados de estrés, ansiedad y del burnout.
• Incremento de la atención y la concentración en las tareas asignadas y mejora de la calidad en la toma de decisiones.
• Autorregulación emocional, menor reactividad, mejora de la empatía y de las relaciones interpersonales positivas.
• Mejora de la capacidad para afrontar adecuadamente desafíos y dificultades y afrontamiento positivo de los procesos de cambio
• Aumento de la creatividad.
• Mayor presencia de un liderazgo consciente y positivo.

¿Cómo se implanta un programa de Mindfulness para empresas?

Los programas de formación en Mindfulness se adaptan a la realidad de cada empresa siendo su finalidad facilitar a las personas herramientas útiles para incrementar su bienestar, reducir los niveles de estrés y con ello mejorar su rendimiento profesional.

Formación en Mindfulness para empleados equivale a dotar a las personas de las herramientas necesarias para ser ellos mismos responsables de aumentar sus estados de bienestar y rendimiento profesional dentro de la organización. Al mismo tiempo, es sinónimo de decisión estratégica con visión de futuro, pues estamos ante una herramienta empresarial con suficiente aval empírico como para incorporarla de forma sostenida en las políticas de recursos humanos.