miércoles, 26 de septiembre de 2018

"Industria 4.0, el gran desafío para las pymes"

  • Escrito por Isabel Hormigo, responsable técnico del sector TIC en CTA
Isabel Hormigo, responsable técnico TIC de Corporación Tecnológica de Andalucía Isabel Hormigo, responsable técnico TIC de Corporación Tecnológica de Andalucía

A estas alturas, todos hemos oído noticias sobre la "cuarta revolución industrial" o Industria 4.0 como un futuro muy cercano al que deberían tender todas las fábricas e industrias si quieren competir globalmente en un mundo hiperconectado.

Pero ¿es una necesidad o una tendencia? ¿Están las industrias españolas preparadas para esta transformación digital? ¿Cuáles son las ventajas y los desafíos que comporta un proyecto de implantación de industria 4.0?

Técnicamente hablando, la industria 4.0 ya es posible gracias a la madurez de un conjunto de tecnologías necesarias según las diferentes capas o niveles de negocio a los que se aplique. En la parte más core o central de la fábrica están todas las relacionadas con la automatización de procesos, como la robótica colaborativa, visión artificial, sensores autónomos, impresión 3D, vehículos autónomos guiados, etiquetado inteligente, etc. Todas estas tecnologías automatizan procesos y captan datos de lo que pasa en la fábrica en tiempo real.

En una segunda capa, todos estos sistemas deben ser integrados y la información recogida debe ser almacenada, gestionada y analizada. Para este nivel, hay otro buen conjunto de tecnologías maduras en el mercado (Infraestructuras IT, cloud computing, ciberseguridad, analítica de datos, apps en movilidad, inteligencia artificial, realidad aumentada, etc.)

La clave de una verdadera industria conectada está en la interconexión de todas las capas de negocio, para tener un "clon digital" de toda la industria, desde la cadena de producción, hasta la cadena de suministro pasando por la gestión de toda la información generada.

Ahora bien, ¿acometer un proyecto de esta magnitud está al alcance de cualquier tipo de industria? La respuesta más frecuente es que no. Por eso, las mayorías de los casos de implantación de Industria 4.0 son de grandes empresas industriales con mucho presupuesto para trasformación digital y disponibilidad de equipos de trabajo. Para las pequeñas y medianas fábricas, existen aún muchos desafíos por superar.

En mi opinión, la clave está en plantear una estrategia escalonada de transformación digital, buscando soluciones integrales, aunque se acometan proyectos más pequeños cuyas inversiones tengan un retorno atractivo a corto o medio plazo. En la definición de este tipo de proyectos, es fundamental involucrar a todas las personas clave en el proceso industrial y que se perciba claramente el valor que aportarán para evitar el rechazo habitual a los grandes cambios.

Otro reto para las industrias es encontrar alianzas estables con socios tecnológicos de confianza (no sólo proveedores), que apoyen la gestión del cambio y minimicen el riesgo de este tipo de inversiones. En el ecosistema empresarial español existen empresas de referencia en prácticamente la totalidad las tecnologías habilitadoras de la Industria 4.0, al igual que conocimientos aplicables en muchas de las universidades y centros de investigación públicos punteros e innovadores. En materia de innovación tecnológica, la colaboración efectiva con otras entidades, ya sean públicas o privadas, es de suma importancia para llegar a desarrollar proyectos ambiciosos e innovadores.

Frente a todos estos desafíos a los que se enfrentan la pyme industrial para implantar la Industria 4.0, existe un buen número de razones para empezar a andar este camino. La digitalización de las fábricas y plantas industriales consigue optimizar procesos, disminuir los tiempos de producción, interconectar unidades de producción... En definitiva, aumentar el rendimiento de toda la planta haciéndola más rentable. Además, una verdadera fábrica conectada permite la adaptación de la producción a la demanda real, aportando nuevos y mejores servicios a unos clientes cada vez más exigentes a través de canales de distribución digital e información en tiempo real de sus pedidos.

En cuanto a la financiación externa para afrontar este tipo de proyectos, existen bastantes opciones en la actualidad. El sistema de financiación público nacional y regional ya ofrece ayudas a la I+D+i para proyectos de Industria 4.0. La Agencia IDEA y CTA a nivel andaluz, el CDTI o el Ministerio de Industria a nivel nacional y, por supuesto, la Comisión Europea tienen, entre sus áreas prioritarias de financiación, proyectos relacionados con Industria 4.0, lo que puede ayudar a minimizar el riesgo económico de acometer estos proyectos.

Como está pasando en la mayoría de los sectores, la trasformación de la industria hacia lo digital permite situar a los productos y servicios en la punta de la innovación y conseguir la diferenciación tan necesaria para seguir compitiendo en un mundo globalizado y cambiante.

En definitiva, la incorporación de tecnologías punteras en la fábrica es una realidad y una tendencia imparable a nivel mundial, a la que las empresas industriales de menor tamaño tendrán que ir sumándose en la medida de sus posibilidades. Es cierto que el retorno de estas inversiones no se ve pronto, por eso los expertos recomiendan pensar a lo grande, pero dar pasos pequeños que aseguren la sostenibilidad de los proyectos. Además, es imprescindible buscar buenos aliados tecnológicos que acompañen en todo el proceso y aprovechar las oportunidades de financiación a la I+D+i existentes.