lunes, 21 de mayo de 2018

Hombres, también es vuestro momento

Mucho se habla de igualdad como si la carencia de esta fuese un problema únicamente de mujeres, y como si fuera el sexo femenino el que tiene el deber de solucionar las consecuencias personales, laborales y familiares entre otras, que desencadenan los roles de género en su más amplio sentido.

Cada día, muchas situaciones me siguen recordando que queda mucho por hacer, y que ahora más que nunca, es VUESTRO MOMENTO, el de los hombres. Y es que los importantes cambios de las últimas décadas en la posición económica, laboral y social de las mujeres, se han acompañado de cambios aun muy deficientes en la organización social y familiar. La incorporación al mundo laboral del sexo femenino, lleva un ritmo muy diferente a la incorporación del sexo masculino al ámbito doméstico y familiar. Aunque cada vez son más los hombres y mujeres que comparten responsabilidades sea cual sea la naturaleza de estas, la realidad continua sufriendo infinidad de carencias que repercuten en la familia, la pareja.  Y por qué no decirlo, también en las empresas.

"¿Cómo van a querer contratar mujeres las empresas? Si el día que no está el niño enfermo, tiene que ir a una reunión del colegio, o tiene que llevarlo al médico, o llega tarde porque tiene que dejarlo en la guardería... Para eso contrato a un hombre que no me da esos problemas". Esta conversación es real y aunque me cueste decirlo, resulta comprensible a la vez que preocupante. Comprensible hasta cierto punto, porque muchos empresarios y empresarias viven experiencias que les hace pensar de esta forma. Preocupante porque me sigue certificando que además de empleadas, demasiadas mujeres continúan cargando con las tareas domésticas y familiares, como si los hijos y la casa fuesen sólo suyos. En estos casos, las jornadas de trabajo (dentro y fuera de casa) son como muchas ya saben, de 24 horas y 365 días. 

Aunque parezca anticuado hablar de esto, en febrero de 2015 hay muchos hombres que siguen simplemente ayudando, obedeciendo a las tareas que les asigna "su" mujer a la que cada vez consideran más como profesoras malhumoradas, y sintiendo las responsabilidades familiares y domésticas como ajenas. Algunos ni eso. "...Para eso contrato a un hombre que no me da esos problemas" ¿Dónde está el padre de ese niño cuando enferma? ¿Y cuando tiene cita con el médico?

Numerosos estudios afirman que las parejas que comprenden la convivencia como un proyecto común y justo, son mucho más felices y triplican sus posibilidades de seguir juntos y desarrollarse profesionalmente (ambos). En estos casos, la corresponsabilidad les permite conciliar su vida laboral, familiar y personal.

Afortunadamente son cada vez más los hombres que deciden sumar esfuerzos ¡Bienvenidos! Para aquellos que no, repito: este también es vuestro espacio y vuestro momento.