jueves, 22 de agosto de 2019

El emprendimiento femenino: de Marie Curie a Dancausa

  • Escrito por Victoria Torre, responsable de Desarrollo de Contenidos, Productos y Servicios de Self Bank
La responsable de Self Bank La responsable de Self Bank

La Real Academia de la Lengua Española define el verbo emprender como una acción vinculada a "acometer y comenzar una obra, un negocio, un empeño, especialmente si encierran dificultad o peligro". Como segunda definición integra la acción "prender fuego"; con un poco de imaginación, podemos asemejar metafóricamente la segunda acción a la primera, ya que el emprendimiento puede considerarse como el trabajo de avivar una llama interna de empoderamiento que brillará con potencia. Por último, tradicionalmente, emprender es un verbo conocido como la creación de un proyecto propio con mucho esfuerzo, innovación y creatividad.

En los últimos años el emprendimiento ha adquirido cierto protagonismo en una perspectiva económica encabezada por la crisis económica. Muchas veces, se considera el preludio de un cambio empresarial y político que afecta positivamente a la economía.Y, en este emprendimiento, la mujer juega un papel fundamental en la sociedad actual.

En el último año, en España ha crecido el porcentaje de mujeres emprendedoras de startups un 4 % por encima del año anterior. Los datos también avalan que las startups lideradas por mujeres tienen un menor índice de fracaso, tan solo el 22% frente al 51% en los proyectos liderados por hombres. Pero, a pesar de estas cifras que posicionan a la mujer en una situación positiva dentro del mundo de los negocios, el perfil del emprendedor español sigue siendo mayoritariamente un varón joven de alrededor de 35 años y con estudios universitarios.

Entre las mujeres españolas cabe destacar algunos nombres de gran éxito que son modelos a seguir gracias a los valores de esfuerzo, dedicación, pasión y valentía. Entre ellas está Dolores Dancausa, actual consejera delegada de Bankinter, que comenzó trabajando en Línea Directa Aseguradora y llegó a ser directora ejecutiva de la compañía, que actualmente pertenece al 100% a Bankinter. Ha recibido dos premios por parte de la revista Forbes como "mejor CEO de España". Aparte, ha sido premiada por la revista Emprendedores como "Ejecutiva del año" y, por último, la Asociación Española de Directivos en 2013 le otorgó el premio AED al Directivo del año, por lo que perfectamente podría ser un ejemplo de que las mujeres pueden hacerlo igual de bien en puestos de altos cargos que los hombres.

Otro ejemplo es Lucía Lupina Iturriaga, fundadora de Fintonic, una aplicación que revolucionó las startups de las fintech y con la que Lupina apostó por la tecnología y la digitalización en el sector financiero. Actualmente, es la aplicación más descargada en España y América Latina. Lupina ha llegado a reconocer que "dentro del Fintech, Finanzas y Tecnología, hay muy pocas mujeres, pero está claro que independientemente del sexo, lo que se necesita es a gente con valía, que pueda aportar distintas visiones y experiencias".

Entre las mujeres emprendedoras españolas también es destacable la figura de Carlota Pi, es fundadora de Hola Luz y quien revolucionó el sector de la energía al ser la encargada de saber explicar una factura de la luz. Su proyecto comienza con una startup que pretende cambiar la interacción con los consumidores, aportando transparencia y confianza entre la empresa y el cliente. Además, su startup solamente comercializa energía procedente de fuentes renovables y solo cobra por lo que se gasta. La compañía que dirige Pi es todo un éxito en España y está comenzando a internalizarse en países como Portugal, Francia e Italia.

Antes de ellas, muchas otras mujeres fueron precursoras del empoderamiento femenino, figuras históricas como la científica Marie Curie, la diseñadora Coco Chanel, la magnate del mundo de la cosmética Estée Lauder o la culpable de que la muñeca Barbie sea una institución planetaria y cofundadora de la juguetera Mattel, Ruth Handler.

Ellas abrieron camino y fueron ejemplo para que otras tomasen su relevo. Sin embargo, hemos tenido que esperar hasta el año pasado para vivir un resurgimiento del movimiento feminista a través del fenómeno 'Me Too', surgido tras los casos de acoso en la meca del cine. Y aunque todo ello fomentó un nuevo empoderamiento femenino y que la sociedad revisase sus prácticas y formas de proceder respecto a la mujer, aún queda mucho, mucho camino que recorrer.