sábado, 22 de septiembre de 2018

Al otro lado de la brecha digital

El acceso a las tecnologías punteras -entiéndase internet, banda ancha y dispositivos inteligentes- es una cuestión de igualdad de oportunidades, de justicia, de normalización y de rescate del talento. Es la misión principal de la Fundación Vodafone por medio del programa "Connecting for Good". Un 'cerco' a la brecha digital, facilitando el acercamiento y la usabilidad de la tecnología a colectivos en riesgo de exclusión y a personas con distintos niveles de discapacidad.

El programa "Connecting for Good" se encuadra dentro del acuerdo firmado entre la Junta de Andalucía y Vodafone España en septiembre de 2014 con el objetivo de impulsar la innovación y el uso de las TIC en la comunidad autónoma.

Una iniciativa encauzada a través de la Fundación de la compañía de telecomunicaciones y que cuenta con un presupuesto de 1,5 millones a desarrollar en un periodo de cuatro años, aunque ya en el segundo ejercicio tras la firma del convenio se han cumplido prácticamente casi todos los objetivos contemplados.

De 2014 hasta ahora muchos compromisos de entonces son hoy en día una realidad. Andalucía se sitúa como una de las regiones punteras en infraestructuras tecnológicas a nivel europeo. En comparación con hace una década la 'cara TIC' de la región es casi irreconocible.

En la actualidad, 2,1 millones de hogares andaluces cuentan con acceso a internet, y uno de cada tres posee acceso a través de banda ancha. Datos que superan a la media nacional, en gran medida gracias a la extensión de la red de Vodafone y al alcance que ya posee su despliegue de tecnología ultrarrápida por medio de 4G (el 92% de la población de la comunidad).

Guarismos que forman una idea precisa del 'esqueleto' tecnológico al que tienen acceso las empresas y la sociedad andaluza. Sin embargo, este mapa quedaría cojo o incompleto si la posibilidad de acceso a esta tecnología se cierra para los colectivos de personas más vulnerables, en riesgos de exclusión o con mayores dificultades de usabilidad. En especial, las personas mayores o con distintos niveles de discapacidad, ya sea física, sensitiva o intelectual.

En el acto de presentación de la labor que lleva a cabo la Fundación Vodafone en Andalucía, el consejero de Empleo, Empresa y Comercio, José Sánchez Maldonado, ha incidido en el papel de aliada de la operadora en el despliegue de tecnología de última generación en la región y en la tarea de "evitar la brecha digital". Una brecha que, así lo ha constatado el consejero, ya no es de existencia de la infraestructura adecuada, sino de "oportunidad". Y ha remarcado que "iniciativas como ésta rompen barreras mentales, culturales y de accesibilidad para favorecer la integración social y laboral de los mayores y de las personas con discapacidad".

El poder de los pequeños detalles

El director general de la Fundación Vodafone, Santiago Moreno, ha subrayado el gran potencial transformador que poseen las tecnologías para estos colectivos. Integrados por personas para las que el cuidado de los pequeños detalles suponen avances importantes para sus vidas. Avances medibles, palpables y constatables.

Moreno también ha explicado que la vocación de esta iniciativa es de continuidad, y ha precisado que ya ha beneficiado a cerca de 12.000 andaluces. ¿Un número pequeño? No si se tiene en cuenta que se desarrollan aplicaciones e innovaciones tecnológicas adaptadas a las necesidades de cada uno de los grupos a los que se dirigen.

Y, como es lógico, las necesidades no son las mismas para personas invidentes, con problemas de motricidad o de discapacidad intelectual. Es por ello que en la plataforma de la Fundación Vodafone se hayan creado ya 30 aplicaciones concretas pensadas para estos colectivos. ¿Y dónde radica el éxito de estos avances tecnológicos? Moreno no duda ni un instante en la respuesta: en papel y la labor activa que realizan las asociaciones, entidades y los profesionales implicados con estas personas. Son ellos los que definen las necesidades, y la multinacional de telecomunicaciones les da el soporte técnico para darles respuestas.

El talento que hay ahí

En el acto también ha participado el presidente del Comité Español de Representantes de Personas con Discapacidad en la región (CERMI Andalucía), José Manuel Porras, quien ha explicado que lo que más valoran las personas con algún nivel de discapacidad de esta iniciativa es la posibilidad de comunicarse mejor, de forma más eficiente y natural con su entorno.

A su juicio, la comunicación es clave para su normalización social o para su integración en el mercado laboral. Pero no sólo para su normalización sino para rescatar un extraordinario potencial de talento que de otro modo pasaría inadvertido, quedaría oculto. Un potencial que contribuye al desarrollo y crecimiento social, económico y empresarial. Hagamos por un momento un ejercicio prospectivo, aunque pueda haber quien piense que es exagerado: ¿qué hubiera sido del afamado Stephen Hawking si no hubiese tenido acceso a la tecnología que le permite comunicarse? En este punto, el periodista considera que cualquier respuesta sobra.

Es por ello que aplicaciones que permiten el manejo de una tablet o smartphone a una persona con discapacidad severa de movilidad por medio de microgestos, o la que indica cómo utilizar el tóner de un impresora a alguien con discapacidad intelectual, o la que permite realizar distintas tareas a invidentes por medio de sonidos guías, tienen la capacidad de cambiar vidas, de conquistar nuevos espacios y horizontes a personas a las que de otro modo les resultaría imposible.

Por su parte el director territorial de Vodafone en Andalucía, Antonio Fernández, ha puesto el énfasis en los logros alcanzados con la colaboración público-privada que supone el acuerdo entre la compañía y la Junta de Andalucía. Y ha mostrado su satisfacción por la labor que desarrolla la Fundación en la región, "la alegría que significa para la empresa" devolver a la sociedad parte de lo ésta le da. Una actividad que va pareja y en consonancia con los otros tres grandes ejes del acuerdo firmado con el gobierno autonómico: el despliegue de redes, la creación de un centro de excelencia a nivel nacional como es el Vodafone Smart Center situado en Sevilla, o el apoyo al emprendimiento a través del Programa Minerva.