martes, 03 de agosto de 2021

Rompiendo la brecha de género en las carreras STEM

Eloı́sa Porras, responsable del Centro de Control de Energía de Endesa Eloı́sa Porras, responsable del Centro de Control de Energía de Endesa

En la actualidad, las mujeres representan sólo el 29% de los alumnos de Ingeniería en España, un porcentaje que cae al 13% en el caso de algunas ingenierías como Informática y sobre el que cabe reflexionar este 23 de junio, día de la Mujer en la Ingeniería, creado en 2014 por la Women's Engineering Society. Una brecha de género que se mantiene en un escenario general, incluido los hombres, en el que España está alejado de los principales países con estudiantes de carreras técnicas y científicas.

El porcentaje de mujeres en estas carreras es aún más preocupante cuando se analizan las necesidades del mercado de trabajo. Un ejemplo lo constituye las necesidades de una compañía energética como Endesa. Asegura la empresa que el 80% de los puestos que se tienen que cubrir a medio plazo están relacionados con carreras STEM (acrónimo en inglés de ciencias, tecnología, ingeniería y matemáticas) y, de hecho, la empresa participa en varias iniciativas para romper con los estereotipos de género, que están detrás de la desigual participación de chicos y chicas en estas carreras.

Uno de ellos es Desmontando Estereotipos, una iniciativa de coeducación en las aulas en la que Endesa, junto con expertos psicólogos, realiza talleres dirigidos a alumnos de entre 10 y 12 años y a profesores en distintos colegios para acercar la ciencia a las niñas. También orientado a fomentar vocaciones tecnológicas, Endesa ha lanzado recientemente la campaña Ella te cuenta junto a la Fundación Universidad Empresa.

Hoy toman el protagonismo alguna de las mujeres que han roto barreras y que desempeñan su labor de ingenieras en cargos de la compañía energética.

'La magia de la ingeniería'

Eloı́sa Porras es responsable del Centro de Control de Energía de Endesa. Reconoce que sus comienzos con la ingeniería no son una historia muy romántica pero sí con final feliz. "Era buena estudiante, me gustaban las matemáticas, sabía claramente que quería hacer una ingeniería, pero no tenía una vocación clara. No me veía en teleco o aeronáuticos, y escogí industriales porque es la más generalista, y me permitía empezar a estudiar sin tener todavía muy claro a qué me iba a dedicar. Y así fue, y al cabo de tres años elegí la especialidad de electrotecnia".

En ningún momento temió haberse equivocado, ni en los primeros años de la carrera, los más duros, ni cuando empezó a trabajar. En su casa tampoco tuvieron dudas. "En mi familia estaban encantados de que estuviéramos en la universidad y mi madre estaba feliz de que estudiara ingeniería", recuerda.

Nada más acabar la carrera entró en Endesa, y lleva en la compañía 31 años. Ha pasado practicamente toda su carrera en el área de gestión de la energía, donde desde 2012 es responsable del Centro de Control de Energía de Endesa dirigiendo un equipo de 23 personas. Se encargan de supervisar la generación de las centrales de Endesa en la Península, Ceuta y Melilla durante 24 horas al día y se aseguran de que la oferta y la demanda de electricidad casen.

Porras anima a las niñas a estudiar ingeniería por las amplias oportunidades laborales que abre y es partidaria de orientar a las chicas hacia las carreras de ciencia y tecnología desde primaria. "Raro será que no encuentres un trabajo que te pueda interesar", señala, tras recordar que, en el sector de la enegía, en plena ebullicíon, "hay muchísimas áreas en las que se puede trabajar: en centros de investigación desarrollando nuevos materiales para las baterías, en las empresas que fabrican los coches eléctricos, en el diseño de placas fotovoltaicas o en empresas como Endesa. La ingeniería es casi magia, das a un interruptor y tienes luz, y eso viene de la creatividad y de aportar soluciones a problemas de la vida real. Eso lo hacen los ingenieros y gente que tiene mentalidad de ingeniero", señala.

Marta Sánchez

Oportunidades laborales

Por su parte, Marta Sánchez Esteban se incorporó a Endesa como becaria en 2017. En bachiller ya tenía claro que quería ser ingeniera y buena parte de esa decisión se la debe al buen hacer de un profesor de la ESO que la animó con las matemáticas y logró engancharla a la ciencia con sus charlas. Al llegar el momento de elegir estudios, optó por cursar Ingeniería de la Energía en la Universidad Politécnica de Madrid. En el último año de carrera, un programa de shadowing se convirtió en clave para su futuro laboral.

"Durante un día entero teníamos que seguir a un directivo, y ese año la empresa que participaba era Endesa. Dio la casualidad de que me asignaron al área en la que siempre había querido trabajar. Según fue pasando el día, veía que ya sabía un poquito de ese mundo, estaba impresionada por cómo se hacía el trabajo y cuando acabó la jornada le pregunté al directivo qué necesitaba para trabajar aquí. Me dio una serie de pautas y pocos meses después, cuando estaba a punto de entregar mi trabajo de fin de grado, le escribí para decirle que acababa la carrera en un mes, y que seguía pensando que Endesa era el sitio en el que quería trabajar. Me derivó a recursos humanos y a partir de ahí empezó mi beca", afirma.

Marta siguió formándose y un mes antes de que acabara su beca le propusieron quedarse en Endesa como operador técnico en el centro de control. Y de la beca a su trabajo a día de hoy, en que tiene responsabilidad en diversos proyectos, como uno de digitalización en el que utilizan técnicas de inteligencia artificial y modelos de previsión de precios.

Vanesa Pellón

Escalar sin límites

Vanesa Pellón también es ingeniera. Sus seis primeros años en el mundo laboral trabajó en una empresa de ingeniería en la que entró como becaria. En 2007 se incorporó al Grupo Enel, que entonces tenía una presencia muy pequeña en España, apenas 40 personas, en una función relacionada con el desarrollo de renovables.

Cuatro años más tarde se integró en Endesa, también en la unidad de renovables. Pasó por Chile y volvió a España para entrar en un puesto nuevo, dentro del equipo del centro de control de operación y mantenimiento de eólica. Allí desarrolló otro tipo de competencias, hizo un proyecto de renovación del sistema de control muy complejo y gratificante y, a los tres años, se convirtió en responsable del equipo.

Desde ahí pasó a su actual cargo como responsable de Digital Hub de Power Generation en Endesa, donde las mujeres siguen en minoría, admite. "En Endesa hay cabida y oportunidades para las mujeres en general y me gustaría animarlas porque necesitamos más mujeres tanto en Endesa como en los departamentos más tecnológicos", señala.

"Con la trayectoria profesional que he tenido no me pongo límites y creo que podría atreverme a desempeñar cualquier tipo de trabajo. No me siento en ese sentido con ningún techo, con ningún límite", afirma, tras animar a todas las jóvenes a escoger carreras vinculadas a la ciencia y la tecnología.