martes, 25 de septiembre de 2018

Miguel Ángel Ugartemendía: “Es necesario visualizar los éxitos de las personas que han estudiado FP”


M. Martínez I Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo. I 18.04.2012


Entrevista a Miguel Ángel Ugartemendía, coordinador del proyecto en el Centro de Estudios AEG.

Músico profesional –compositor de temas electrónicos y miembro de un grupo–, leñador y profesor, Urgartemendía es ante todo una persona creativa. Coordinador del proyecto FPempresa en el centro privado AEG de San Sebastián, donde pertenece al equipo directivo, es además director de Innovación e imparte Informática –su especialidad es el diseño multimedia– a sus alumnos.

¿Por qué decide sumarse su centro al proyecto? Lo descubrimos gracias a la convocatoria del Ministerio y nos convenció en especial por la relación que buscaba entre empresas y centros formativos, algo en lo que estamos trabajando y queremos seguir haciéndolo. A partir de ahí, con los encuentros que estamos manteniendo se está demostrando que existen sinergias y valores de trabajo que van a dar frutos. Hay ya muchos indicadores que ir analizando, algunos más palpables que otros, como el conocimiento de motivaciones y metodologías de otros centros, a pesar de que sea difícil aunar los calendarios del profesorado para realizar proyectos comunes, pero se va solventando todo con un buen talante que se va contagiando. Y hay un aspecto fundamental que se pretende, y es convertirnos en referentes de una forma de entender la FP y de actuar para mejorarla.

¿Y en qué se necesita incidir para que mejore la FP española? Son necesarias muchas cosas, pero las reduciría a una: las personas. Tiene que mejorar el profesorado, y no quiero decir que sea malo, pero hay que darle valor y se tiene que convertir en interlocutor no sólo del alumnado sino también de las empresas, para que encuentren en nuestro colectivo a formadores pero también a personas con visión de por dónde ha de ir la realidad laboral.

¿Cuáles son los aspectos más destacados del AEG que otros pueden imitar? Tenemos, por ejemplo, un profesional que se encarga en exclusiva de la relación con las empresas. Las visita, se comunica con ellas, conoce el entorno y sus necesidades futuras… Así, adecuamos la oferta formativa a lo que vamos detectando. Y no hablo sólo de las competencias técnicas de los estudiantes, no. Llevamos años trabajando en la formación para dispositivos móviles en Informática y no porque sea una moda, sino porque las compañías lo han pedido así. Y también solicitan empleados con habilidades socioemocionales, un tipo de empleado completo que tenga resolución, creatividad y sepa trabajar en grupo. Cosas que se trabajan en el aula, pero no quizá de forma sistemática. Reclaman formación integral. Hay casos concretos de alumnos que son estrellas en la etapa educativa, con muy buenas notas, y pasan por empresas sin encajar. Y al contrario. En ese campo hay mucho donde incidir. Además, no tenemos inasistencia del alumnado. Son ellos los que quieren formarse y son responsables. Hay muy pocos conflictos, un alto número de aprobados y un nivel de satisfacción que en poco tiempo ha subido del 6,5 al 8,5 sobre 10. Y el éxito real para nosotros es la inserción laboral, porque damos garantías a las empresas.

¿Cree que la situación actual de la FP en España se debe a la invisibilidad a la que le ha condenado, durante mucho tiempo, la masificación de la enseñanza universitaria? Yo tengo que hacer publicidad de mi centro en busca de matrículas y muchos responsables educativos me dicen que irá a la FP alrededor de un 5% de sus alumnos y me venden eso como un éxito, porque todos los demás irán a la Universidad. Es necesario hacer ver que a la FP no van los que no sirven para otra cosa, así que les cuento la cantidad de casos de personas que han estudiado Formación Profesional y tienen su vida resuelta, un trabajo… Y los hay emprendedores. Hay que visualizar los éxitos de las personas que han estudiado FP. Yo soy una de ellas.

En el AEG trabajan mucho con la inteligencia emocional… Empezamos con este tema en 1996, aunque con desarrollo metodológico y cursos llevamos siete años. Creo que hemos acertado porque hemos empezado por la formación del equipo directivo y el profesorado en gestión emocional y se han hecho grupos de trabajo. Eso influye en el aula ya que se cambian los sistemas pedagógicos. No pido a mis alumnos sólo que programen por ejemplo en android, sino que pienso, a la hora de abordar esa tarea, qué competencia van a trabajar y en función de ella les pongo problemas que, por ejemplo, sé que les van a crear frustración. A partir de ahí estoy muy atento para ayudarles a buscar soluciones. Algunos se paralizan y dejan de actuar. Otros aportan ideas… En mis exámenes, los estudiantes en general tienen todo a mano: apuntes, internet… Porque en la empresa lo van a tener, deberán saber resolver problemas. Si lo hacen llamando a alguien, bueno, es una opción. O buscando información. Eso es la sabiduría técnica. Y lo más importante de todo esto es que el profesorado se une y se implica porque percibe sus efectos positivos para ellos mismos, los alumnos y la empresa.

¿Qué resultado destacaría de los logrados por FPempresa hasta ahora? Para mí un punto de inflexión fue la visita en nuestro centro de Chema Cenarro, porque detectó lo que hacíamos diferente respecto a otros centros, que tiene que ver con la gestión socioemocional. Fue idea suya convertirlo en un subproyecto, darlo a conocer y difundirlo entre los demás. En la reunión de Valladolid se utilizaron estrategias para sacar a la vista lo más importante del proyecto y resultó que una veintena de los centros que participaban estaban interesados en la gestión socioemocional. En Tarragona vimos que las personas que nos dedicamos a esto necesitamos algo para revolucionar la FP tal y como existe ahora y hay estrategias que se pueden aplicar ya. Sin necesidad de inventarlas, tenemos experiencias en muchos centros y por eso debemos quedarnos con lo positivo y trabajar con profesionales importantes porque son un revulsivo.

¿Qué pasos van a darse para acercar la gestión emocional a los centros? Queremos que en los centros se vayan formando grupos de docentes interesados y la idea es juntarlos para inculcarles gestión emocional con cursos de sensibilización y conocimiento básico de la materia. Por otro lado, esos grupos y personas deberían alumbrar proyectos de desarrollo. Es preciso que existan intervenciones y no nos quedemos en lo retórico, sino en lo proactivo gracias a personas ya preparadas que hagan en sus centros planificaciones mensuales o anuales de cómo llevar estos conocimientos al aula. Tenemos ya cursos de formación cerrados pero faltan por concretar más aspectos.

¿Qué le gustaría ver cumplido cuando el proyecto finalice? En cuanto a la gestión socioemocional, querría que hubiera 20 planes estratégicos de intervención en centros de FP. Sería un gran primer paso y el resto vendría rodado. En el País Vasco empezamos 10 centros y ahora trabajamos en ello 50.