jueves, 24 de mayo de 2018

La Formación Profesional como motor de crecimiento y creación de empresas


Joan Sarrión I Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo. I 5.06.2012


Joan Sarrión Ochando, director del CIPFP Mislata (Valencia)

Los centros de Formación Profesional hemos de dar el salto necesario para pasar de educar a emprender, a ser agentes activos en la creación de empresas. En primer lugar, jugamos un importante papel social y hemos de formar técnicos capaces de incorporarse con éxito al mercado laboral. Nuestro éxito radica, precisamente, en esa incorporación, en cerrar el proceso y conseguir una plena inserción laboral de nuestros alumnos. Para ello, una de las vías es la del emprendimiento, porque nuestros titulados han de ser capaces de iniciar la aventura de la creación de una empresa que explote todo el potencial que han ido acumulando a lo largo de su periodo de formación académica. Ahora bien, para que esto suceda los centros tenemos que educar hacia la necesidad de emprender, promover cualidades tales como la autoconfianza y la autoestima potenciando el trabajo en equipo y desarrollando la inteligencia emocional. Además, es muy importante que el equipo educativo sea capaz de identificar a aquellos posibles emprendedores que podamos tener en las aulas para ayudarles a dar el salto.

En el CIPFP Mislata llevamos cuatro años trabajando un programa de educación y potenciación del emprendimiento en el que se involucran directamente todos los miembros de diferentes equipos educativos, abordándolo de una forma interdisciplinar, de manera que no sea un proyecto de departamento o incluso de profesor, sino que se convierta en  un proyecto de centro donde la dirección se involucra de forma decidida.

Dentro de este programa, hemos apostado por crear cultura de centro en emprendimiento, realizando diversas actividades, tales como organizar visitas de alumnos y profesores a ferias sobre emprendizaje –como la organizada para el día de la persona emprendedora por Feria Valencia–, a instituciones que acogen proyectos de jóvenes emprendedores tales como el Centro Europeo de Empresas Innovadoras del Parque Tecnológico de Valencia y a jornadas de sensibilización tales como las organizadas por la Cámara de Comercio de Valencia. Sin olvidar el desarrollo de nuestras propias jornadas de fomento del emprendimiento con charlas, coloquios y la presentación a nuestra comunidad educativa de los proyectos elaborados por los alumnos. Y, cómo no, les hemos animado a concurrir a concursos de emprendizaje, apoyándoles y tutorizándolos, como el de la Facultad de Economía de la Universidad de Valencia, el concurso YUZZ de la Fundación Banesto, el encuentro de jóvenes para aprender a emprender de Junior Achievement, respaldado por la Conselleria de Educación de la Generalitat valenciana, el de Junior Enterprise y otros, quedando siempre como finalistas.

Todo esto, siendo importante y necesario, se enmarca dentro de lo que podríamos llamar el emprendimiento teórico. Por lo que respecta a la aplicación práctica, ya contamos con un caso de éxito, una empresa creada y en funcionamiento, y otra incipiente, empezando a caminar. Sin embargo, pensamos que esto no es suficiente y que es necesario dar un paso más: hay que ayudar a materializar los proyectos teóricos de nuestros alumnos y convertirlos en realidades empresariales vivas, incrementando sustancialmente el número de empresas iniciadas y los casos de éxito. Hemos de ser capaces de acoger incubadoras de empresas que hagan realidad las ideas proyectadas y para ello estamos impulsando un proyecto en red con otros centros, con los que compartimos inquietudes, que busca precisamente este objetivo, generar incubadoras de empresas en nuestros centros.

El proyecto persigue la realización de las siguientes actividades:

  • Crear la figura del Coordinador de Emprendedores en cada centro. Alguien que, al mismo tiempo, dinamice y vertebre la formación en emprendimiento.
  • Establecer la realización del día del emprendimiento en cada centro.
  • Crear una oficina de atención al emprendedor en cada centro.
  • Constituir un banco de ideas emprendedoras común a la red.
  • Trabajar la sensibilización de la comunidad educativa: formación de profesorado y alumnado, participación en jornadas y certámenes, elaboración de un manual de emprendizaje, de material gráfico…
  • Generar incubadoras de empresas en los centros de Formación Profesional.
  • Y sobre todo, impulsar un concurso de iniciativas emprendedoras que proporcionen a los proyectos ganadores el capital suficiente para poder constituirse en Sociedad de Responsabilidad Limitada, o para poder empezar a actuar como autónomos, con el compromiso de acogimiento en nuestras propias incubadoras.
Desde el CIPFP Mislata animamos a todos los centros de Formación Profesional a seguir este camino, os invitamos a compartir nuestros sueños y esperanzas, a compartir nuestro proyecto, a compartir futuro.