domingo, 15 de septiembre de 2019

El Dual Business Degree de Loyola Andalucía, una oportunidad formativa y profesional "única y singular"

Miguel Carlos Puerto, en el centro de la primera fila de la imagen Miguel Carlos Puerto, en el centro de la primera fila de la imagen

Alrededor de 300 estudiantes de ADE, Economía, Derecho, Comunicación, Ingeniería Electromecánica, Ingeniería de Organización Industrial, Educación Infantil, Educación Primaria, Relaciones Internacionales y Psicología han conseguido su título este año en la Universidad Loyola Andalucía.

Y entre ellos los estudiantes del Dual Business Degree. Como novedad, en el curso prácticamente recién finalizado, se ha graduado la primera promoción de Ingeniería de Organización Industrial y, además, dos estudiantes de la Universidad Loyola Chicago, alumnos del Dual Business Degree, se han graduado en la ceremonia española al haber finalizado el Grado en Administración y Dirección de Empresas, uno de los dos títulos que contempla el mencionado doble grado internacional.

Por su parte, los estudiantes andaluces de Loyola Andalucía que forman parte de la tercera promoción del Dual Business Degree se han graduado en Chicago junto a todos los alumnos de la promoción 2019 que ha finalizado sus estudios en la Quinlan School of Business (Facultad de Empresariales) de la Universidad Loyola Chicago.

El doble grado como experiencia única

Los 14 alumnos que han conformado esta tercera promoción han realizado un brillante paso por la ciudad estadounidense, pues a lo largo de los tres semestres que han cursado en la universidad jesuita norteamericana, situada entre las mejores del país, han conseguido obtener 32 certificados del decano de Quinlan por su excelencia académica, tres de ellos se han graduado con un 10, y dos estudiantes se han graduado con honores. Concretamente, Miguel Carlos Puerto con Magna Cum Laude y Lola Montero con Summa Cum Laude.

Hablamos con el joven recién licenciado, quien nos cuenta su experiencia y paso por Chicago, como un hito imborrable, que en gran medida ya va a marcar sus aspiraciones profesionales. Con máximas notas y reconocimiento académico Miguel Carlos Puerto, un joven cacereño de 22 años, muestra un talante calmado, reflexivo y de extraordinaria madurez para su edad.

Los alumnos que han cursado el Dual Business Degree catalogan la experiencia como "única y brutal" en todos los sentidos

Cuenta que para llegar al Dual Business Degree (Economía y Derecho) tuvo que emplearse a fondo con el inglés, "pues mis conocimientos en el idioma no eran especialmente buenos. En el primer año en la Loyola obtuve el B2, tras haber realizado una estancia en Roma".

Así, pues, con mucho entusiasmo y una gran ilusión, con perseverancia, constancia y trabajo diario, consiguió ser seleccionado para cursar el doble grado en Chicago.

Nuevos horizontes, nueva mente

El año en la universidad norteamericana, confiesa Puerto, le ha servido para conocer e imbuirse de los modos de hacer de una institución académica puntera en el mundo, y para acercarse a una sociedad con una capacidad de liderazgo sin parangón.

Su paso por la Loyola Chicago le ha permito hacer prácticas en el Departamento Financiero de la universidad, algo que el joven graduado explica con una satisfacción tranquila y moderada. Su inquietud, sus ganas por crecer y forjarse un currículo, le llevó a hacer sus primeros pinitos en un fondo de inversión de Nueva York durante los meses de verano. Gracias a este contacto con el mundo empresarial, ha conseguido su primer contrato hasta enero en una nueva gestora de fondos.

Cuando el periodista le pide una palabra para definir su experiencia, Puerto la define como "brutal" en todos los sentidos. "Te obliga a organizarte la vida en una gran ciudad, lejos de tu entorno vital y con unas coordenadas que no son las tuyas". La residencia en la que los alumnos españoles se alojan estaba a cierta distancia del Campus de la Universidad, pues éste se encuentra en lo que podría considerarse el centro de la ciudad, y la residencia en la zona norte.

Por la tanto, las jornadas se componían de viajes en tren en grupo, clases y comida en la universidad y actividades extraescolares, que han "complementado y enriquecido mucho nuestra formación". Todo ello les ha aportado a los alumnos participantes un mapa de "horizontes muy abiertos, una visión mental de muchos quilates". Y todo ello en "inglés puro y duro".

Líderes para el mundo

Desde el punto de vista de la experiencia y la formación académica, Puerto destaca las actividades realizadas en el grupo Loyola Cloud Space, una iniciativa transversal, gracias a la cual ha participado y trabajado en distintos eventos y jornadas. Entre ellas conferencias como la del cónsul español en Chicago, o el hecho de haber conocido y compartido momentos con CEOs como el de Acciona en Estados Unidos o el reconocido chef español José Andrés.

Entre sus preferencias profesionales se decanta por el mundo de las finanzas (sus inicios en fondos y gestoras de inversión son una gran piedra de toque) y todo lo que tiene que ver con política económica. En estos inicios del camino reconoce la importancia que ha jugado su paso por la Loyola Chicago.

A la pregunta de si prefiere desarrollar su carrera en Estados Unidos, responde con meridiana sinceridad. "Me gustaría tener un buen bagaje en un país como Estados Unidos, pero con la intención de volver a España o Europa continuar desarrollando mi carrera y mi vida".

El brillante estudiante Miguel Puerto destaca la conexión de la formación de Loyola con el desarrollo de profesionales con propósitos de liderazgo ético

Aunque destaca y, cómo no, todas las puertas profesionales y académicas que se le abren, el joven graduado en Dual Business Degree no se olvida ni mucho menos del lado personal y humano. Por eso subraya su ingreso a la Loyola Andalucía le ha abierto los ojos, y le ha hecho empatizar y compartir su visión de "líderes por el mundo", algo que de inicio él ni se planteaba. Lo que el joven define como una "armonización de objetivos profesionales y servicio en favor de la sociedad. De profesionales con un propósito de liderazgo ético, de vocación de servicio".

Se define como optimista ante el futuro. Recalca que a lo largo de la historia se han producido muchas revoluciones y siempre han sido para mejorar, para dar pasos adelante. Está convencido de que la actual revolución TIC va a traer consigo más oportunidades, la posibilidad de que muchas "personas salgan de la pobreza y con más esperanza de vida". Sin embargo, no deja de lado su preocupación social. Mientras esta revolución se produce con su rapidez e inmediatez en los cambios, "como sociedad no podemos dar de lado a aquellos que no cuentan con los medios y recursos para subirse a este tren a gran velocidad. La automatización y pérdida de determinados trabajos no puede lastrarnos como sociedad".

Y a este respecto, aprecia una diferencia entre la sociedad estadounidense y la europea. "En Estados Unidos la vida está planteada de forma más individualista, que no implica más egoísta. Todo se plantea de forma más personal, menos social. Y esto tiene que ver mucho con su aceptación del riesgo, de la forma de ver la vida. De la manera de entender la felicidad de vivir. No hay más que ver que en las ciudades no existe una plaza, un centro alrededor del cual se aglutina. No existe ese foro o agora que la vertebra, como ocurre en los países europeos".

Cuando Miguel Carlos Puerto se despide del periodista no cierra la conversación con un adiós, sino con un hasta luego que abre nuevas posibilidades, entre ellas la de la colaboración como analista de temas financieros para Mercados21. Una clara muestra de que lo aprendido mueve a la acción, al liderazgo útil.

Una alianza que va a más

La alianza entre las universidades jesuitas de Andalucía y Chicago va a más, es cada vez más estrecha. Así lo puso de relieve Kevin Stevens, decano de la Quinlan School of Business de la Universidad Loyola Chicago, en el acto de graduación, recordando cómo "he sido testigo, con gran admiración, del crecimiento de la Universidad Loyola Andalucía y de cómo ha establecido sólidas conexiones en todo el mundo, incluida Loyola Chicago". Una relación que "va más allá de la doble titulación" –en referencia al Dual Business Degree- y que se ha extendido a otras áreas como la docencia y el desarrollo de proyectos de investigación conjuntos. "No puedo pensar en un mejor socio para Loyola Chicago", aseguró entonces.

La undécima universidad andaluza consolida así su trayectoria, que comenzó su proyecto en 2010, fue aprobada por el Parlamento andaluz en 2011 y comenzó su primer curso en 2013. Asimismo, este curso será el último en el que los estudiantes cursen sus estudios en Palmas Altas, ya que en septiembre comenzarán las clases en el nuevo campus de Loyola en Dos Hermanas.