viernes, 17 de agosto de 2018

Lorenzo Amor: "Si a los autónomos les va bien, a España le irá mejor"

El presidente de la federación de autónomos ATA no se anda por las ramas, no rehúye nada y entra de lleno en todos los temas que más afectan al colectivo, que es lo mismo que decir que son los temas candentes para la economía española. Asegura: "Sería un error no adaptarnos al cambio en un mundo que no acepta lo estático".

Los últimos años han sido de una severa crisis financiera y económica. Sin embargo, los datos macroeconómicos dibujan ya un panorama en evolución ascendente, de mejora de la economía. En su opinión, ¿en qué situación nos encontramos: ante un cambio de ciclo del sistema capitalista o en la antesala de un nuevo tiempo distinto por completo?

La crisis ha dejado una huella muy profunda, lo saben el 40% de los autónomos que no han sobrevivido a ella y el 25% de los autónomos que aún viven un calvario para mantener sus negocios a flote. Pero hoy es innegable que estamos en otro momento, aunque la recuperación macroeconómica no llegue aún a todos los bolsillos. La crisis ya no es la realidad de España, pero es evidente que tampoco vamos a volver a la situación anterior a la crisis en el corto plazo. Quizás tampoco sería lo deseable si tenemos en cuenta los errores que se cometieron entonces y que no deberían repetirse. Pero sí, esta crisis va más allá de la economía y ha cambiado muchas cosas. Entre ellas, nuestra propia concepción del trabajo. Creo que el movimiento emprendedor es más que algo económico, es cultural. Es una revolución que está haciendo desplomarse las estructuras paternalistas de nuestro mercado laboral, en la que cada uno depende de uno mismo. Y va a ir a más. Sólo hay que ver lo que ha pasado en EEUU donde el 35% de la fuerza laboral ya son autónomos y éstos han crecido un 400% desde 2007. Quizás aún no tengamos la suficiente perspectiva para darnos cuenta, pero sería un error no adaptarnos al cambio en un mundo que ya no acepta lo estático.

El movimiento emprendedor va más allá de lo económico, es cultural

La realidad más dura y dramática de la coyuntura económica es la del desempleo. A pesar de la mejora experimentada en el pasado ejercicio y en lo que llevamos de éste, la mayoría de expertos auguran tasas altas de paro durante varios años más. ¿Qué medidas habría que llevar a cabo para hacer más intensiva la creación de empleo?

Hay que partir de los hechos y ver lo que ha funcionado. Las medidas en favor de los autónomos, como la tarifa plana, se han revelado como las más eficaces y las que mayor impacto han tenido sobre la creación de empleo. Considero que apoyar a un colectivo que crea uno de cada tres puestos de trabajo en este país, que supone cerca del 20% de la fuerza laboral y más del 80% del tejido empresarial, es la fórmula. Y ahora hay margen para hacerlo. Debería ampliarse a un año la tarifa plana de los 50 euros, permitir de una vez por todas que los acogidos a esta tarifa puedan contratar sin perderla. Hay que rebajar las retenciones al 15%, y el IVA en tres puntos para aquellas actividades que lo han visto aumentar en 13 puntos porcentuales. Deben de buscarse fórmulas de financiación adaptadas a los autónomos, combatir la morosidad en base a sanciones que se apliquen de forma automática, seguir eliminando trabas como disminuir el recargo del 20% cuando un autónomo se retrasa 24 horas en pagar sus seguros sociales que ninguna administración asume cuando no paga a sus proveedores. Queda mucho por hacer y hay que hacerlo lo antes posible, porque apostar por los autónomos es apostar por el empleo.

Según comentaba con motivo del II Foro de Emprendedores y Autónomos de ATA en Córdoba, en 2014 han surgido 80.000 autónomos más y el sector ha aportado un incremento del 20% a la contratación general. ¿Podemos considerar estas cifras como de autónomos puros y convencidos o se ha dado un número importante de nuevas altas que lo ha hecho por necesidad? ¿Como una nueva salida a la situación del empleo?

Si bien es evidente que la necesidad ha podido jugar a favor de las altas de autónomos porque hemos estado y seguimos estando en una situación en la que es más fácil crear tu propio empleo que encontrarlo, los datos no corroboran que la necesidad haya sido la razón principal por la que cada día hay más autónomos en España. Hay que tener en cuenta que a cierre de 2014, casi el 60% de los autónomos lleva más de 5 años en la actividad, que ganan peso los autónomos societarios y con asalariados, lo que podría significar que estamos más bien en un momento en el que la gente se anima más a emprender porque quieren hacerlo y no por mera necesidad. Otro de los datos que quizás no se ha puesto lo suficientemente de relieve, es que durante nuestra historia cuando el paro aumentaba, aumentaban los autónomos y al revés. Durante esta crisis ha sucedido lo contrario, cuando el paro ha aumentado han disminuido los autónomos y cuando ha bajado se han incrementado de forma más intensa que la propia bajada del desempleo. Por tanto, el autoempleo no ha jugado como refugio como en ocasiones anteriores.

De cumplirse las previsiones de crecimiento de la actividad económica para este año, ¿de qué cifra de autónomos podríamos hablar para finales de 2015? ¿Cuál sería su impacto en el crecimiento económico previsto?

Nosotros somos de los que opinamos que de continuar las cosas como hasta ahora, el crecimiento de la economía estará más cercano al 3 que al 2,4%. Algo que tendrá un claro impacto sobre la aceleración del ritmo de creación de empleo que ya hemos podido observar en los datos de paro y afiliación del mes de marzo donde hemos recuperado el ritmo de creación de puestos de trabajo anterior a la crisis. Es por eso que consideramos que la generación de empleo este año va a romper todas las previsiones y cerraremos 2015 con 100.000 autónomos más y 600.000 nuevos empleos.

Hay que tener en cuenta que los autónomos suponen cerca del 20% de la fuerza laboral y más del 80% del tejido empresarial en España
La nueva Ley de Segunda Oportunidad es una vieja aspiración de los autónomos en España. ¿Qué valoración hace de la actual formulación de la norma?

Pese a que hay aspectos positivos, en términos de simplificación del procedimiento de concurso, tal y como está planteada, no creo que pueda denominarse Ley de Segunda Oportunidad.

En esta Ley, las cargas con la Seguridad Social y Hacienda se contemplan como imputables con posterioridad a la actividad del autónomo. ¿Provocará esto que la de Segunda Oportunidad sea una Ley descafeinada, con menos efecto positivo del esperado?

En España, no habrá segunda oportunidad real, si ésta se diseña en exclusiva en base al concurso de acreedores, si no se vincula al reempredimiento y no se contemplan las deudas públicas, que son las que realmente hunden a los autónomos. Si no se modifica tal y como está planteado, fracasar como emprendedor o autónomo quizás no sea una condena a la indigencia, pero sí una condena a no volver a intentarlo.

¿Qué va a suponer para el colectivo la inclusión de los autónomos en el nuevo sistema de formación, anunciado por el Gobierno?

Es un nuevo derecho adquirido, un paso más en la equiparación de derechos entre el asalariado y el autónomo, y contribuirá sin duda a la sostenibilidad de los negocios, a afianzar a los emprendedores y, por tanto, a afianzar la recuperación del empleo.

En el II Foro de Emprendedores y Autónomos se ha hablado de eso: del emprendimiento y el valor del autónomo, su coraje y valentía. ¿Es comparable el autoempleo con el emprendimiento? ¿Se ha entrado en una espiral demagógica alrededor de este concepto? ¿Hay que repensar la figura del emprendedor habida cuenta de la revolución que están suponiendo los veloces cambios tecnológicos?

Más del 70% de los emprendedores se constituyen como autónomos persona física. Creo que se ha intentado monopolizar el concepto para mejorar la imagen del empresario de puro y chistera en España o asociar la figura a ciertos sectores que poco tienen que ver con el emprendimiento real. El emprendedor no es el directivo de una multinacional, es aquel que lo arriesga todo, su patrimonio personal, por iniciar un proyecto o poner en marcha una idea con el fin de crear riqueza y empleo. Por eso está intrínsecamente vinculada al autónomo.

En esta línea, ¿cuál está siendo la aportación de la mujer al nuevo emprendimiento?

A lo largo de esta crisis las mujeres autónomas y emprendedoras han demostrado una menor vulnerabilidad a la misma, ya que si bien los autónomos varones desde 2008 disminuyeron en casi un 12%, las mujeres sólo lo hicieron en un 0,8%. También están siendo las grandes protagonistas del movimiento emprendedor, pues las autónomas de 2013 a 2014 crecieron en un 3,2 por encima de los hombres que lo hicieron en un 2%, y a día de hoy de los 74.000 nuevos autónomos en España, ellas suponen el 46% de los mismos.

Desde el punto de vista de la inversión, uno de los capítulos que más se ha resentido con la crisis ha sido el de la I+D+i. ¿Qué consecuencias podría tener en el modelo productivo español a medio plazo?

Creo que ni tuvo el impacto esperado en su momento, ni lo tendrá nunca, si no se orienta a la realidad de nuestro modelo productivo.

¿Hasta qué punto son conscientes los autónomos y las empresas españolas de que la I+D+i es una inversión más que un gasto? ¿De la potencialidad de crecimiento y desarrollo que supone apostar por ella?

Creo que el error viene más de la política de innovación en España y como se ha entendido la misma que de una carencia por parte del tejido empresarial de invertir en la misma. Claro que se invierte en innovación, pero no a la escala visible para los gobiernos, ni en los sectores en los que ellos ciñen la innovación. En España, por mucho que se empeñen cada vez se borran más las fronteras entre los sectores y se da más innovación en los sectores de toda la vida, comercio, turismo, hostelería, textil, agroalimentario que en aquellos en los que llevamos años de retraso con respecto a otros países. Se incorporan a éstos las nuevas tecnologías como un medio y no como el producto. Nos falta entender que cuando se habla de competitividad, se está hablando de ser mejor en lo que ya tenemos cierta ventaja. No debemos olvidar que entre los grandes innovadores que hacen marca fuera de nuestras fronteras, los que más se conocen es un autónomo del textil que creó ZARA y un cocinero que en base a la incorporación de las nuevas tecnologías es capaz de deconstruir la comida y hacer helado de lentejas.

Autónomos y micropymes son la columna vertebral del tejido productivo español. Pero ¿sería necesario un incremento importante del número de multinacionales y empresas medias en el país para hacer frente a los desafíos y retos de la economía global e interconectada?

Creo que vamos a otro modelo, en el que la innovación, la flexibilidad y la capacidad de adaptación de pequeñas estructuras son las que apoyarán a la gran empresa, la competitividad de un país vendrá definida por su capacidad de favorecer las interconexiones entre empresas y emprendedores de diversas dimensiones y su convivencia aprovechando las cualidades propias a cada una de ellas, y no como ha venido sucediendo hasta ahora, en España de forma muy relevante, en la que la grande ha querido fagocitar o asfixiar al pequeño, impidiendo su desarrollo y ganar la dimensión que le correspondía.

A la vista del escenario económico mundial, ¿ha llegado el momento de ir más allá de la austeridad para robustecer y fortalecer el crecimiento, la actividad económica en España?

Sí, ha llegado la hora de recompensar esfuerzos y sacrificios. Ahora hay margen para ello, hay que afianzar nuestra economía y nuestra posición en la economía mundial.

Tras las elecciones andaluzas, se ha configurado un nuevo Parlamento con la incorporación de nuevos grupos políticos. Como andaluz y residente en Andalucía, ¿qué espera del nuevo panorama desde el punto de vista económico y empresarial? ¿Cuáles serán las principales demandas de los autónomos al respecto?

Andalucía no puede seguir dando la espalda a los casi 500.000 autónomos que hay en mi tierra, siendo una de las comunidades autónomas en las que resulta más caro ser autónomo fiscalmente, no puede permitirse que la sucesión empresarial sea inviable, no puede seguir en la política de la subvención sin buscar en la interlocución soluciones y dar a los autónomos su sitio en la concertación social. Andalucía tiene en su mano avanzar o seguir en el furgón de cola. A la larga un colectivo que ya supone el 20% de la fuerza laboral, el 80% del tejido empresarial y que crea 1 de cada 3 empleos en nuestro país, y que va a ir a más no puede seguir siendo considerado como "Ciudadanos de segunda". Andalucía terminará siendo lo que los autónomos quieran que sea. Esta comunidad, igual que este país, saldrá adelante con los autónomos o si no "no saldrá". Porque lo que hemos demostrado es que si a los autónomos les va bien a España le irá mejor.