sábado, 27 de febrero de 2021

"En CTA queremos ser el mejor aliado en I+D+i, y contribuir a acelerar los procesos de innovación en el tejido productivo"

Vanessa Moreno Rangel, Dircom de Corporación Tecnológica de Andalucía Vanessa Moreno Rangel, Dircom de Corporación Tecnológica de Andalucía

Hemo querido conocer de primera mano cómo se gestan los proyectos, cómo se articulan y cómo se comunican. Es decir, cómo se realiza todo el trabajo en la trastienda. Por eso entrevistamos a Vanessa Moreno Rangel, Dircom de Corporación Tecnológica de Andalucía, en un momento crucial para el fortalecimiento del sistema de innovación empresarial e institucional en Andalucía y España. Nos acercamos desde la óptica del Área de Comunicación, paradójicamente menos visible que la función directiva, a cuáles son los principales retos y desafíos a los que se enfrenta la economía postpandemia, a cuál puede ser su evolución.

CTA ya ha celebrado su 15 Aniversario, con un cambio de imagen que viene a ser la muestra y el soporte de una nueva estrategia. ¿Hacia dónde se dirige esta nueva etapa de Corporación?

CTA ha lanzado una nueva imagen corporativa para afrontar una nueva etapa de crecimiento y apoyo a la innovación. Hemos cumplido 15 años de existencia, y hemos apostado por una imagen más moderna y versátil, adaptada a nuestro posicionamiento como aliado estratégico para acelerar la innovación.

¿Y en qué se concreta esa apuesta por acelerar la innovación?

En esta nueva etapa, CTA, además de financiar proyectos de I+D+i con fondos privados y propios, va a potenciar una cartera de servicios especializados que mejoran la competitividad de las organizaciones (empresas, universidades, administración pública). Entre esos servicios, se encuentran el apoyo en la compra pública de innovación; el asesoramiento y acompañamiento en proyectos para captar los estratégicos Fondos Europeos de Reconstrucción Next Generation; junto al apoyo al emprendimiento tecnológico, y el impulso a programas de innovación abierta, fundamentalmente. Aunque estamos viviendo momentos de mucha incertidumbre, también éste es un contexto propicio para afrontar nuevos retos y oportunidades.

¿Cómo se ha gestado este paso desde el punto de vista de la comunicación y la imagen?

La comunicación es parte de la estrategia de una organización. Todo debe ir unido, para que sea coherente, para que tenga más fuerza y, por supuesto, para apoyar a que se consigan los objetivos de la organización. Necesitábamos una imagen corporativa más actual, más legible, más depurada y versátil. En Corporación ya llevábamos un año trabajando en la nueva estrategia de marketing y comercialización. Todo el equipo analizó el contexto, en colaboración estrecha con el presidente y el director general, y tomamos la decisión de alinear la comunicación a la nueva estrategia de CTA. Un cambio no solo de imagen, sino que es el resultado visual de una evolución de toda la organización y su cultura. Una evolución a lo digital, a la pasión por el cliente, a la búsqueda de nuevas oportunidades en el ámbito de la innovación. A nuevas maneras de comunicar para cumplir las demandas cada vez mayores de transparencia, de contribuir a generar un clima de confianza que favorezca la reactivación económica en un escenario tan incierto como el actual.

Ha señalado los Fondos de Recuperación europeos, ¿son conscientes las empresas del papel que puede jugar la comunicación en su consecución?

Por la experiencia que tenemos en CTA en proyectos internacionales, la comunicación en este aspecto que señala tiene mucho que decir, un gran desarrollo por delante. Es más, nos hemos dado cuenta de que lo hacemos muy bien, de que las empresas saben hacerlo muy bien. En Andalucía hemos sido capaces de hacerlo con gran profesionalidad con muchos menos recursos que en otras zonas. Es una capacidad que hay que poner en valor y convertir en nuevas oportunidades para realizar proyectos maduros y de mayor amplitud, con el objetivo de atraer la máxima financiación posible de estos fondos. Es un reto que tenemos como país y como comunidad autónoma. Para ello es fundamental la cooperación entre empresas y de éstas con entidades y organismos. La crisis también abre un nuevo escenario para un desarrollo económico de calidad. CTA, como entidad interfaz para la colaboración público-privada y con experiencia en la articulación de proyectos, estará atenta y dispuesta a ayudar en esta labor, así como a apoyar cualquier entidad que quiera acelerar su I+D+i. La innovación será una apuesta decisiva en esta etapa.

En estos 15 años CTA ha incentivado 700 proyectos y ha movilizado más de 520 millones de euros, ¿qué objetivos se ha marcado a corto y medio plazo?

Un gran objetivo de Corporación Tecnológica de Andalucía es seguir ofreciendo a nuestros patronos una propuesta de valor que les anime a continuar vinculados a CTA. Queremos ser el mejor aliado en I+D+i, seguir ofreciendo servicios de apoyo a la innovación de calidad y seguir creciendo en el ámbito internacional, donde ya nos hemos consolidado como un socio de referencia para proyectos europeos y estamos afianzándonos en proyectos multilaterales. Otro objetivo importante es seguir impulsando la innovación en Andalucía, de la mano y en colaboración con la Administración, las empresas y las universidades. En ese sentido, a corto, estamos trabajando en relación con los Fondos Europeos de reconstrucción Next Generation EU, como ya he indicado. Nuestro objetivo es ayudar a articular proyectos para captar dichos fondos de los que se prevé que España reciba unos 140.000 millones de euros, y en los que se han depositado grandes expectativas.

La innovación ya no se entiende sin cooperación. La colaboración es clave para una estrategia de I+D+i exitosa

La pandemia ha dejado claro, y ya lo ha señalado, que la colaboración es fundamental para seguir avanzando, ¿qué papel va a jugar la innovación abierta a partir de ahora? ¿Cómo sacar el máximo potencial de esta fórmula?

El desafío sin precedentes al que nos enfrentamos para recuperar la actividad económica y volver a la senda del crecimiento tras el impacto de la pandemia exige un compromiso compartido. La innovación ya no se entiende sin cooperación. Entre empresas de diferentes sectores y tamaños, con las administraciones y organismos públicos, con los grupos de investigación y centros tecnológicos... La colaboración es la clave para una estrategia de I+D+i exitosa. Desde CTA hemos lanzado la plataforma de innovación abierta conneCTA, que proporciona un punto de encuentro a las empresas y organizaciones innovadoras para promocionar retos de innovación y ofertar y demandar tecnología, resultados de I+D+i y capacidades científico-técnicas. Aunque en Andalucía hemos avanzado mucho en el sistema de innovación, aún queda un gran camino por recorrer. Hay que generar un caldo de cultivo aún mayor, de compartir más conocimiento y más proyectos. Si bien, ya las empresas no son tan recelosas a la hora de desarrollar proyectos conjuntos. En este sentido, hemos dado grandes pasos.

¿Qué impacto ha tenido la labor de todos estos años de CTA en la profesionalización de la I+D+i en el tejido productivo?

Nuestro día a día nos indica que se ha producido una profesionalización notable en la estrategia de innovación de las empresas. Los conocimientos adquiridos y compartidos se quedan dentro de las organizaciones, entre sus empleados y equipos. Los datos de impacto socioeconómico de CTA así lo atestiguan. El 80% de las empresas que ha participado en proyectos de Corporación ha profesionalizado su gestión, y el 90% ha incrementado su inversión en I+D+i y afirma que ha aumentado su competitividad. De hecho, cada euro invertido en innovación por las empresas en proyectos financiados por la fundación genera 1,46 euros de PIB en Andalucía, y cada proyecto incentivado ha creado o mantenido 21,7 empleos directos e indirectos.

¿Qué sectores son los que deben tener un protagonismo destacado en la consolidación de nuestra economía?

Hay muchas tendencias y tecnologías disruptivas con mayor o menor relevancia según el sector del que hablemos, pero sí es cierto que hay varias grandes líneas en torno a las que orbitan los esfuerzos en I+D+i. El primero de ellos, la transformación digital o la implantación y aprovechamiento de las tecnologías digitales en todos los ámbitos: desde la agricultura hasta la industria (industria 4.0), con todos los desarrollos que implica en sensórica, robótica, IoT, big data, blockchain, etc. En segundo lugar, la necesaria evolución de un modelo energético basado en fuentes de energía fósiles y contaminantes a un modelo basado en fuentes de energía renovables y sostenibles que exige un gran desarrollo tecnológico y de innovación en los próximos años. Lo que llamamos la transición energética. Y como consecuencia de lo anterior, el impulso decidido y firme por la bioeconomía circular. Un nuevo modelo económico basado, por un lado, en la sustitución de recursos finitos y contaminantes por recursos biológicos, y, por otro, en pasar de un modelo lineal de "usar y tirar" a un modelo circular en el que se alargue la vida útil de los recursos lo máximo posible y puedan ser reutilizados varias veces.

¿Ha llegado el momento de verdad para que la comunicación sea valorada en su justa medida entre las empresas?

Vivimos un momento crucial para reivindicar el valor estratégico del dircom y de la comunicación. Entornos cambiantes y llenos de incertidumbre, nuevos retos para las organizaciones, nuevos canales de comunicación, nuevos formatos, demanda de simultaneidad y transparencia, también de cercanía. La comunicación debe ayudar a liderar la recuperación, trabajar para crear un clima de confianza en las organizaciones, para acercar a las personas, para colaborar, para volver a coger fuerzas y crecer.