lunes, 20 de agosto de 2018

David Romero: "Nuestro objetivo es cerrar este año con 20 millones de euros concedidos"

El director general de Extraval en la nueva sede de Badajoz El director general de Extraval en la nueva sede de Badajoz

Extraval, la Sociedad de Garantía Recíproca Extremeña, se encuentra en una nueva etapa de crecimiento y desarrollo. Impulso que ha llegado de la mano de su actual director general, David Romero, y su equipo. Hemos conversado con él sobre el ambicioso plan que se ha trazado esta SGR, que crece tanto en riesgo vivo como en avales concedidos. Romero está convencido del importante papel que Extraval juega en la financiación y consolidación de las empresas de Extremadura.

¿Qué balance puede hacernos del último ejercicio?

Al inicio de 2017 nos planteamos tres objetivos. El primero, formalizar, es decir, cerrar operaciones, por valor de 18 millones de euros, y hemos cerrado con 17,5 millones. El segundo era recuperar la imagen social y mediática de Extraval como una sociedad involucrada de verdad con el tejido empresarial y productivo de la región. Y creo que en este sentido lo hemos cumplido con creces. Y el tercer gran objetivo ha sido bajar la morosidad a un 26% computando mora y duda, ratio que hemos alcanzado, cuando veníamos de una morosidad que estaba en el 32%.

Es decir, un balance positivo. ¿Ahora el objetivo es ganar en actividad?

En efecto. Extraval tiene que llegar a una actividad mayor de la que ahora tenemos. Con un número de formalizaciones que ascienda a 25 o 30 millones de euros mínimos, con un riesgo vivo entre 52 y 54 millones. En la actualidad, estamos en 47 millones de euros, y una morosidad situada seis puntos por debajo de la media nacional. Por todo ello, sí, podemos catalogar el último año de bastante positivo para Extraval, ya que por primera vez la sociedad ha llegado a estudiar proyectos por un montante global de 75 millones de euros. Hasta ahora nunca se habían superado los 50 millones de iniciativas en estudio, lo que sumado a la cifra de riesgo vivo indica que estamos haciendo nuevas cosas.

¿Cuáles son los proyectos o iniciativas más relevantes que estáis desarrollando?

Tenemos un gran proyecto en el sector agrícola que comenzó el año pasado. Esto supone un hito y un cambio importante, porque Extraval nunca había operado con proyectos de agricultura, ya que era un sector estrechamente relacionado con la empresa pública Saeca. Consideramos que éste es un sector estratégico, pues tiene poca morosidad y, además, es el principal motor económico de Extremadura. En 2017, hemos formalizado 5 millones de euros, y hemos firmado un convenio con la Consejería de Agricultura para anticipar las ayudas que concede este departamento de la Junta  a proyectos de agricultores. De modo que, además de adelantar las ayudas, contribuimos a que los agricultores se financien de una manera más racional, eficiente y objetiva de lo que se ha estado haciendo hasta ahora.

¿La intención es ir profundizando y creciendo en otras áreas del sector agro?

A medida que el mundo agro conozca que Extraval puede ayudarles de forma eficiente y seria a su economía, realizaremos más proyectos en este sector clave y fundamental para la región. Es una de nuestras grandes apuestas para este ejercicio.

Somos la única SGR a nivel nacional en la que ha crecido el riesgo vivo

Y con todo lo que nos ha comentado, ¿qué previsiones globales manejáis para 2018?

Queremos llegar a los 100 millones de euros estudiados, y una formalización cerrada de alrededor de 20 millones. Una sociedad de garantía recíproca se constituye como una herramienta de primera magnitud para la financiación empresarial. Hay que tener en cuenta que las SGR nos arriesgamos algo más que los bancos, y que la financiación es un elemento clave para consolidar un modelo de empresa viable y solvente.

David Romero Home 2

Si el agroalimentario es un sector diana nuevo, ¿cuáles han sido los sectores fundamentales a los que os habéis dirigido hasta ahora?

El segmento fundamental para nuestra actividad ha sido el sector servicios. Debemos incrementar nuestra presencia y actividad en el sector industrial, donde aún no tenemos el peso que nos corresponde. Igual queremos hacer con el transporte, en el que ya vamos dando pasos en positivo.

Dentro del conjunto nacional de SGR ¿en qué posición se encuentra Extraval?

Aún nos encontramos en la zona baja de la tabla. Por tamaño somos una SGR pequeña, pero sí somos la única a nivel nacional en la que ha crecido su riesgo vivo. Y somos, además, una de las pocas que sigue creciendo a un ritmo superior al 25% en cuanto a formalizaciones. Cuando accedí a la dirección general de Extraval esta situación era bien distinta, con retrocesos tanto en riesgo como en formalizaciones. Ahora crecemos y estamos desarrollando un proyecto para que de verdad la sociedad sirva al empresariado extremeño.

Tomando como punto de partida la fusión entre Avalunión y Suraval en Andalucía, para conformar Garàntia, ¿cabría la posibilidad de realizar alianzas intercomunitarias entre distintas SGR?

Como alianzas estoy convencido de que sí y, es más, creo que no tardaremos mucho tiempo en que esto sea así. Por ejemplo, compartiendo servicios y experiencias de manera que se optimicen los recursos de los que disponemos. Pero cada una con su independencia regional. Aunque es posible que las necesidades del mercado y las indicaciones del Banco de España, acaben obligando a contar con sociedades de garantía recíproca más potentes. En Andalucía han dado ese paso, por lo que se podría dar el caso de que las más pequeñas se vieran abocadas a fusionarse. Personalmente espero que eso no ocurra, ya que si algo nos distingue a las SGR, es el conocimiento que tenemos de nuestro entorno más cercano e inmediato.

¿Qué impacto real ha tenido en la economía de la región la evolución que nos ha detallado de Extraval?

Un dato bastante esclarecedor: hemos dado avales a más de 300 empresas en el último año. Además, tenemos concedidos avales vivos a más de 1.000 empresas de la comunidad autónoma. Son dos datos muy significativos que demuestran nuestro compromiso con las empresas de Extremadura. Nuestro objetivo, como ya he comentado, es llegar a más. Considero que estamos desarrollando una labor muy positiva con empresas que requieren de financiación para que continúen con su actividad y no decaigan.

A la vista de vuestra propia actividad, ¿qué radiografía puede hacernos de la economía en Extremadura?

La economía extremeña está creciendo. Ha subido el PIB, la evolución de las exportaciones está siendo muy positiva, el paro ha descendido, con la consiguiente generación de empleo. Esto no nos tiene que llevar a la autocomplacencia, y considero que necesitamos un revulsivo para activar aún más la economía. Entiendo que así lo consideró el presidente de la Junta de Extremadura, Guillermo Fernández Vara, con el impulso al Plan de Economía Verde y Circular. A mi juicio, Extremadura es una de las regiones con mayor potencial en esta actividad a nivel nacional, tanto de presente como de futuro. Que es difícil y complicado, sí, mucho. Que hay mucha gente que no termina de creer que tenemos que ir dando pasos en esta dirección, también. Pero estoy convencido de que, con más formación y pedagogía de lo que significa la Economía Circular, Extremadura llegará a ser una potencia en este campo.

Hemos otorgado avales a más de 300 empresas en el último año

¿Y qué otras líneas de desarrollo deben acompañar a la Economía Circular?

Hay grandes proyectos que deben acabar siendo activos muy importantes para la economía de la región. Ejemplos de esto que comento son los proyectos de la azucarera y de ocio en Castilblanco. Iniciativas fundamentales para diversificar la actividad económica de Extremadura. A lo que debemos añadir la plataforma logística que está avanzando en Badajoz, y que debe servir de nexo para todas las exportaciones e importaciones de España a la facha atlántica. Un nodo que debe actuar como gran puntal para nuestra economía. Si tenemos en cuenta que el sector agrícola ha sido el sustento económico de la región y que se encuentra en un proceso de innovación constante, con empresas de tercera y cuarta gama, la plataforma logística contribuirá a su crecimiento en ventas y cuota de mercado.

¿De qué se requiere para mantener vivo todo este impulso del que nos habla?

Necesitamos movernos, tener inquietud, buscar nuevas iniciativas como comunidad. No podemos ser una sociedad adormecida ni autocomplaciente. No podemos pensar en que todo se nos va a dar hecho, ni mucho menos. Tenemos que potenciar las inquietudes personales y empresariales.

¿Qué papel juega la demandada conexión del tren en este escenario?

Si no contamos con mejores comunicaciones, de forma muy especial con la alta velocidad entre Lisboa y Madrid, de mejores conexiones para las mercancías, no avanzaremos como comunidad autónoma. Se debe seguir invirtiendo igualmente en mejoras de otras infraestructuras. Esto abriría nuevas oportunidades a los productos de Extremadura tanto para el levante, como para el Atlántico a través de Portugal. Sin olvidar el corredor que uniría con toda lógica el eje Mérida, Sevilla y Huelva. Son actuaciones que la región necesita de forma urgente, sin más dilaciones.

Los años más duros de la crisis provocaron la salida de talento de la región, como en muchas otras zonas de España. ¿Cómo afecta esta circunstancia a esa necesidad de inquietud, de emprendimiento e innovación para mantener e incrementar los niveles de actividad económica?

El objetivo tiene que ser recuperar ese talento. ¿Cómo? Pues creando expectativas verdaderas a la gente que está formándose y estudiando. Para ello es necesaria una mayor industrialización, que genere empleos dignos y de calidad, de modo que las personas puedan desarrollar su vida en Extremadura. E impulsar la creación de empresas de tercera y cuarta gama, como ya indicaba en el caso del sector agrícola. Por eso hablaba antes de la Economía Circular, puesto que si está teniendo un gran desarrollo en el norte de Europa, por qué no vamos a poder hacerlo también aquí. Alcanzo a entender que haya personas y colectivos que tengan recelos a la industrialización de la región, que no quieran salir de su estado de confort. Pero si seguimos por este camino, llegará un momento en que ese estado de confort desaparecerá, y entonces no contaremos con una sociedad constituida por profesionales punteros y bien formados. Debemos trabajar por una región en la que cualquier persona pueda desarrollar su potencial, con sueldos dignos y realizando sus tareas y desempeños de forma eficiente.