jueves, 02 de julio de 2020

"Las renovables tienen un gran potencial de creación de empleo, de actividad económica y empresarial"

Vicente Sánchez, presidente del Cluster de la Energía de Extremadura Vicente Sánchez, presidente del Cluster de la Energía de Extremadura

Directivos, empresarios, políticos y agentes sociales de toda Europa abogan por impulsar una salida "verde" a la gravísima crisis desatada por el Covid. ¿Pero cómo hacerlo? ¿Está el sector español capacitado para ello? Nos acercamos al análisis, las ideas y propuestas de un gran conocedor del potencial de las energías limpias y renovables: Vicente Sánchez, presidente del Cluster de la Energía de Extremadura. Un representante del sector al que se le entiende todo, pero que todo. Un defensor de la reactivación económica por medio de "muchas pequeñas instalaciones", que sumadas generen "una gran inversión, una gran actividad" para el tejido productivo más cercano de cada región.

¿Cómo va a repercutir la pandemia en un sector como el de las energías renovables?

Cuando en Extremadura aún no habíamos dejado atrás por completo los efectos de la anterior crisis, nos llega una situación tan compleja como lo que ha desatado la emergencia sanitaria del virus. Y a un sector que, además, ha tenido en una década cambios legales y normativos constantes. Ahora que veíamos un poco de luz, la actividad económica general vuelve a caer. Porque el coronavirus nos afecta a todos, y si el resto de sectores se ven seriamente afectados, a nosotros al final no nos irá bien, o al menos no todo lo bien que desearíamos.

En cualquier caso, la Unión Europea, el Gobierno actual y un gran número de expertos apuntan al sector renovable como punta de lanza para la recuperación económica.

Somos un sector estratégico tanto para la economía extremeña como para la nacional. Un sector con gran potencial de creación de puestos de trabajo, de actividad económica y empresarial. Como referente de innovación, de avance tecnológico y de creación de infraestructuras nuevas y punteras. Pero para que las pymes del sector continúen sus proyectos y se reactiven, hay que apostar y estimular tres factores clave: la financiación, la formación y la difusión de la información y el conocimiento entre la sociedad. Cuando hablo de formación, lo hago desde el punto de vista tanto de los trabajadores como de los usuarios y clientes finales. Es un sector que genera empleo cualificado y a los clientes ahorro en el gasto energético. Debemos pensar una cosa: si por cada vivienda se consigue un tanto por ciento de ahorro por medio de la energía fotovoltaica, multipliquémoslo por el parque completo de las viviendas que se pueden favorecer de ello. Si lo vemos desde esta perspectiva, el incremento del ahorro es muy considerable, liberándolo para otras actividades que redunden en nuestra economía cercana.

Normas como la extremeña de Economía Verde y Circular, o las de Cambio Climático del Gobierno central hablan de un presente y un futuro propicio para las renovables.

El avance de nuestro sector es ya irreversible. La inversión en este tipo de tecnología es imparable. En gran medida, la propia crisis está sirviendo para incrementar aún más la concienciación social por un modelo de desarrollo y consumo sostenible. De hecho, en España fuimos pioneros, crecíamos de forma muy importante hasta que nos cortaron las alas. Confío en que vez superada la crisis, volvamos a la normalidad, y salgamos más fortalecidos como sociedad y como país.

La crisis del Covid está incrementando aún más la conciencia social sobre un modelo de desarrollo y consumo sostenible

¿Significa esto que la salida será mejor para este sector que para otros?

Insisto que, si a otros les va mal, a nosotros no nos puede ir del todo bien. Además, en nuestro caso, somos un sector que ha vivido en medio de crisis y bandazos, y por esto mismo no disponemos de un histórico fiable como el de otros sectores. Ahora sí, la concienciación y las medidas políticas que se están tomando deberían hacer que no fuésemos de los más afectados.

¿En el impulso del autoconsumo energético va a estar la clave de ese sistema más sostenible del que habla?

Estoy convencido de que será así. Las grandes compañías eléctricas quieren posicionarse en este mercado y copar la riqueza que generará. El impulso al autoconsumo vendrá de la mano de las facilidades que se les den a los clientes, a los consumidores finales. Del mismo modo que se hacen grandes subastas de megavatios, la planta fotovoltaica más grande de Europa se ha hecho aquí en Extremadura y es de 500 MW, también podrían hacerse muchas pequeñas instalaciones con inversiones que ronden los 4.000 €. ¿Quién se beneficiaría de todo esto? La economía más cercana: empresas del sector, instaladores, almacenes y el propio consumidor final. Extrapolando al potencial extremeño, podríamos estar hablando de inversiones por un montante de alrededor de 600 millones de euros.Tenemos capacidad para ser más independiente energéticamente. Tenemos la posibilidad de producir energía propia desde los tejados de nuestras casas.

Pero, claro, no todo el parque de viviendas se encuentra en situación óptima para sacarle un buen rendimiento a lo que comenta.

La idea de autoconsumo por cada unidad inmobiliaria supone distorsionar la realidad. Si lo hubieran ideado así en países como los del norte de Europa, habrían fracasado. Lo lógico y razonable es hacer un sistema compartido de uso energético, en el que las unidades inmobiliarias mejor situadas ceden y abastecen al resto, con posibilidad de verter a la red. Todo es cuestión de querer hacerlo, de construir un sistema razonable, de uso responsable. Un modelo de desarrollo consistente que es más que viable y factible.

Además de lo que señala, ¿para que el autoconsumo sea robusto necesita de mayor capacidad de almacenamiento?

Sin duda alguna. La mejora del almacenamiento ayuda a la extensión de este modelo energético. Pero para ello hay que entender bien cómo funciona el sistema. En Estados Unidos son las propias compañías las que facilitan la mejora del propio sistema, ya que por el pago de un dólar al mes, durante 25 años, los clientes disponen de baterías de litio en sus hogares. Durante el día se carga la batería para hacer después un uso racional de esa energía, en los momentos en los que realmente se precisa. De modo que se evitan problemas y sobrecargas a la red.

Tenemos capacidad para ser independientes energéticamente, para producir energía nacional desde los tejados de nuestras casas

Y en este escenario, ¿qué va a representar el coche eléctrico?

Hay que apostar claramente por el incremento de los puntos de recarga y las electrolineras. Y debe hacerse con ayudas de las administraciones, como facilitadoras de su expansión, aprovechando las sinergias entre los distintos actores del sector. Es el momento de aprovechar la expansión de esta tecnología. Porque debemos ser conscientes de que habrá nuevas tecnologías que irán llegando. El incremento de la electrificación es un gran paso, pero no lo es todo, ni el final del proceso de desarrollo e innovador. Un ejemplo claro lo podemos ver en el sector de la automoción y la movilidad: el coche propulsado por hidrógeno ha crecido un 140% en el último año.

¿Qué papel puede jugar el sector renovable en la reindustrialización de la economía española?

Ser competitivos en industria de producción dentro del sector a estas alturas es complicado. Aunque bien es verdad que en España estamos haciendo cosas muy punteras, como ocurre en eólica. No hemos sido un país que haya destacado por su industrialización y, además, nunca hemos sabido vendernos en este sentido. Así que todo lo que se haga con este objetivo será bienvenido. Pero para ello hay que impulsar medidas a largo plazo. En Extremadura tenemos el caso de la mina de litio, habrá que explotarla, pues creo que no estamos en situación de permitirnos no hacerlo.