sábado, 15 de agosto de 2020

"La recuperación dependerá de las medidas de reactivación y del apoyo real a empresas y emprendedores"

El presidente de la AELR, José Coronel de Palma El presidente de la AELR, José Coronel de Palma

¿Acabará modificando la crisis sanitaria los comportamientos de compra? ¿Renunciaremos cada vez más a ser propietarios en favor del pago por uso? Mercados21 continúa con la serie de entrevistas a directivos y responsables de sectores económicos que son termómetros esenciales de la situación por la que atraviesa la economía española. Conversamos con José Coronel de Palma, presidente de la Asociación Española de Leasing y Renting (AELR), quien vaticina que el sector va a caer este año, pero lo hará menos que otros. En parte por la actividad que están desarrollando los segmentos de alimentación y logística. Ampliamos la panorámica con sus reflexiones.

 Los datos de renting en el primer cuatrimestre no son nada buenos, principalmente por la caída en el ramo del automóvil, con un descenso de más del 46%. ¿Qué panorama se dibuja para este año, teniendo en cuenta la situación que atravesamos?

Lo cierto es que desde verano pasado se viene produciendo un enfriamiento de la actividad, y con el virus lo que ha llegado es una hecatombe económica. Hacer cualquier tipo de predicción y acertar es muy difícil en los momentos actuales. La incertidumbre es muy grande y va a depender del resultado de las medidas que se están poniendo en marcha. Se están llevando a cabo operaciones de leasing para equipos, pero es verdad que la caída del renting de vehículos es muy acusada. Casi con toda seguridad la caída puede ser superior al 20%. Sin una reactivación económica importante no puede haber crecimiento.

Cada día, cada semana que pasa las previsiones de contracción del PIB son más dramáticas y angustiosas.

Habrá que ver qué resultados dan las medidas del Gobierno de desconfinamiento paulatino. Cuanto antes se active la economía, será mucho mejor. En unas semanas podremos calibrar en toda su dimensión la profundidad de la crisis sanitaria en lo social, lo político y lo económico. Desde luego, hay sectores mucho más perjudicados que otros. Los sectores turísticos y de restauración son los más afectados. Sin embargo, hay otros como alimentación y logística que están teniendo una extraordinaria actividad y van a seguir necesitando de los servicios de sus proveedores. En cualquier caso, considero que habría que hacer el máximo de test para detectar la incidencia real del virus.

En su opinión, ¿cómo habría que enfocar las medidas de reactivación económica?

El objetivo debe ser activar aquellos sectores que puedan ir recuperando una cierta normalidad, respetando en todo momento las medias de seguridad, higiene y distanciamiento para las personas. No se puede perder de vista la competitividad de la economía del país. Teniendo en cuenta que alrededor del 85 o 90% de nuestras empresas son pymes y autónomos, hay que darles el máximo apoyo posible con medidas fiscales flexibles, garantizando que la liquidez llegue a quien la necesita. Y, en momentos como estos, no podemos olvidarnos del sector exportador, ya que puede ser el segmento tractor de la economía, como sucedió en la crisis financiera anterior.

En nuestro sector la caída puede ser superior al 20% este año, pero será menor a la de otros sectores, en gran medida gracias a alimentación y logística

Ha apuntado la actividad que mantienen la alimentación y la logística, ¿actuarán como amortiguadores del retroceso en el sector, pensando en el renting de vehículos?

El descenso, la caída entre particulares y entre muchas empresas se va a notar. Eso es indudable. Pero también es verdad que estos dos sectores están con una actividad más que notable. De ahí que lo que llamamos la logística de kilómetro cero siga en unos ratios relativamente buenos. A esto hay que incluir las necesidades logísticas de soporte a las ventas por ecommerce.

Es decir, hay una parte de la actividad que no está tan dañada. ¿En qué es diferente la crisis actual de la financiera que explotó en 2008?

Esta es una crisis totalmente diferente a la de 2008. Aquella fue financiera y ésta es sanitaria que ha acabado en una gran carga de profundidad económica. De ir activando cada vez más la economía, las cadenas de producción y de servicios no se verán tan dañadas. En el caso de nuestro sector, estamos centrados en ayudar a nuestros clientes, en asesorarles. En adaptar y reestructurar la financiación en función de las necesidades de cada cual.

La pandemia, por ahora, no está afectando a todos los países por igual. ¿Cómo puede afectar esta situación a la inversión a corto o medio plazo?

En todos los grandes países la inversión en general está paralizada. Pero es verdad que no todos los países van a salir igual, aunque se estén tomando en la mayoría de los casos medidas bastante similares. La recuperación no será igual para todos. Porque ni todos ellos están igual de endeudados, España e Italia tienen una gran deuda pública que se va a incrementar mucho en muy poco tiempo, ni en todos tienen el mismo peso sectores especialmente afectados ahora como el turismo o los servicios. ¿Qué tipo de recuperación será, si en V, en U o en L? Dependerá entre otras cosas de la intensidad y las medidas de apoyo de los distintos planes de reactivación económica. Por eso es tan importante apoyar a las empresas y a aquellos que tengan iniciativas.

¿La apuesta por la digitalización, los avances tecnológicos pueden hacer que el efecto rebote pueda ser mayor en esta crisis?

Es obvio que la crisis económica es extraordinariamente grave. Si el dinero circula y llega liquidez a quien realmente lo necesita, creo que el rebote económico llegará antes y la duración de la crisis será menor que en la financiera. Y, además, en la última década el desarrollo tecnológico y la transformación digital han avanzado mucho. Esto debe actuar como una red que amortigüe la caída económica. De hecho, en España contamos con infraestructuras y redes punteras, y este respecto se ha producido una gran modernización, lo que incrementa nuestra capacidad de internacionalización. Esto no quita que a nivel microeconómico se está sufriendo mucho y se seguirá sufriendo.

Ahora que señala la internacionalización, ¿cómo puede acabar afectando el Covid al comportamiento social y al proceso de globalización?

Sería un error pensar en cerrar fronteras y volver a un escenario de excesivo proteccionismo. Sería un extremo nada deseable para la economía y los intercambios comerciales. Sin embargo, la pandemia sí nos tiene que hacer reflexionar sobre la importancia de determinados sectores para las economías nacionales, como, por ejemplo, la agricultura, la sanidad, la artesanía y el pequeño comercio. En tiempos de crisis, se convierten en sectores de gran importancia, como estamos pudiendo comprobar. En este sentido, sí hay que repensar el proceso de globalización.

Pero el temor y el miedo quedan ahí...

Es lógico que en un momento de tanta incertidumbre y de inseguridad económica y laboral la adquisición de equipos y bienes se verá muy mermada. A corto plazo la venta de vehículos va a caer con fuerza. Sin embargo, estoy seguro que la caída del renting será menor. Porque no es lo mismo el desembolso para comprar un coche, que hacerlo a través de una operación de renting. La gente va a tener menos tesorería. Además, el concepto de propiedad está cambiando, de modo que el pago por uso irá ganando cada vez más enteros. No hay más que ver que las propias marcas están realizando planes de renting para el cliente final. Lo que contribuye a reforzar el conocimiento y la expansión de nuestro sector.