sábado, 22 de septiembre de 2018

"Una buena estrategia de comunicación es básica para ser competitivos"

javier no, universidad loyola andalucia javier no, universidad loyola andalucia

Es una mañana típica de mayo en Sevilla: cielo limpio y diáfano, temperatura razonable de casi mediodía. Datos de suma importancia si, se tiene en cuenta, que el entrevistado nos recibe en el actual campus de la Universidad Loyola Andalucía. Ubicado en la conocida como zona de Palmas Altas de la capital andaluza, lugar en el que Abengoa construyó una serie de edificios que han recibido las más importantes distinciones internacionales en arquitectura, sostenibilidad y aprovechamiento energético y de recursos. Qué mejor entorno para conversar con Javier No, Decano de la Facultad de Comunicación de la primera universidad privada de esta comunidad autónoma, sobre comunicación corporativa, desarrollo empresarial, nuevas tecnologías y futuro. En su sobrio, pero muy funcional despacho, la luz entra tamizada, casi licuada por un frontal acristalado, instalado a conciencia para optimizar hasta la más mínima micra energética. Sus respuestas son pausadas pero firmes. Tras un proceso de reflexión ágil y concentrado, a un mismo tiempo, la mirada fija en el interlocutor, comienza el diálago.

Con todos los cambios que se están produciendo en los últimos años, ¿cuál sería la definición aplicable al concepto de comunicación?

Desde un punto de vista profesional, podríamos definirla como la forma de hacer llegar al resto del mundo los hechos, la información, las ideas que queremos transmitir. Porque aunque en el día a día, en el ejercicio profesional, quizá no sea tan fácil, conceptualmente debe quedar muy claro lo que es persuasión de información. Al menos, nosotros en la Universidad Loyola lo tenemos muy claro.

Pero todo va muy, muy rápido. ¿Cabe predecir hacia dónde nos lleva esta evolución en el campo de la comunicación?

Es muy difícil y complejo predecir el futuro. No voy a ser yo quien haga pronósticos sobre lo que está por venir. Lo que sí es cierto es que las nuevas tecnologías y todo su desarrollo están abriendo nuevos horizontes y oportunidades. Se dan nuevas experiencias, de modo que en parte el secreto se encuentra en saber qué piden y cómo se organizan las audiencias. El crecimiento de las redes sociales, del mundo web, de todo el ecosistema 2.0, vuelve a otorgar una gran relevancia al papel jerarquizador y seleccionador de lo relevante e importante a los profesionales de la información. Sobre todo en un momento de sobreexposición a la información, lo que algunos expertos denominan infoxicación. También se están dando ideas muy novedosas, que en nada tienen que ver con lo que se ha hecho hasta hace muy poco, en los ámbitos corporativos y de la publicidad.

Por lo que comenta, ¿nos encontramos en un momento de crisis o de oportunidad?

Es un momento de oportunidad y, por eso mismo, difícil. Necesitamos filtrar mucho más que antes. Dar con la fórmula idónea, por ejemplo, desde la óptica de los medios de comunicación no es fácil. Entiendo que es el momento de los emprendedores y, cómo no, de la excelencia. Ahora con mucha menos inversión que antes se pueden poner en marcha proyectos muy interesantes, innovadores y singulares. Hay que tener en cuenta, de todos modos, que gran parte del mundo no está en crisis, aunque en España estemos atravesando una situación más dura o compleja.

¿Nos encontramos ante una oportunidad de oro, ante un renacer del periodismo, de la generación de contenidos? ¿Estamos ante una nivelación de la importancia y el valor de la imagen frente al contenido?

No creo que nos encontremos ante la gran oportunidad del contenido solo. La imagen, como tal, también es contenido. Lo que sucede es que los lenguajes de la comunicación son mucho más variados. Ponen en liza muchos más elementos. Esto hace que el lenguaje sea bastante más rico.

¿Y esto implica más dosis de innovación o más dosis de calidad?

Considero que son dos términos que no tienen por qué estar reñidos o excluirse uno al otro. Al contrario, es necesaria la calidad y es necesaria la innovación. En nuestros días, es difícil que se dé una sin la otra. La comunicación persuasiva y la corporativa demanda constantemente calidad e innovación, y eso va a seguir siendo así. De otro modo no es concebible. En cuanto al mundo del periodismo, pienso que una vez pasado el 'barullo' generado por internet, la audiencia discriminará los contenidos buenos, de calidad. El renacer de las historias bien contadas, esas que siempre enganchan a las personas. Y las tecnologías permiten nuevas formas de contarlas.

Y en este escenario, ¿cuáles son las propuestas del área académica de la Comunicación en la Universidad Loyola Andalucía?

Hay que tener en consideración que somos una Facultad de Comunicación muy joven. Este ha sido nuestro primer curso, en el que hemos contado con 60 alumnos, sumando los grupos de Sevilla y Córdoba, y en el que hemos podido constatar un muy alto grado de satisfacción. Es verdad que hemos puesto los cimientos de la facultad oyendo y escuchando mucho, contando con un equipo de profesores e investigadores muy implicados, con gran trayectoria, y con una visión de la comunicación global e integral. Como subrayamos en la Universidad Loyola Andalucía, formar a los mejores para el mundo, con vocación de servicio.

Es decir, con un peso de la ética y el compromiso moral...

Para nosotros la ética no es algo que aparece solo en los planes. Estamos muy concienciados, y así lo trasmitimos en las aulas, con el quehacer personal y vital de cada uno. Todo ello integrado en un visión global, con una visión comprometida del mundo. Trabajar para construir, para hacer algo positivo siempre, para ejercer la responsabilidad personal.

Y en este ejercicio ¿cómo tiene que ser el perfil del comunicador, del nuevo profesional de este campo?

Ante todo debe tener una mentalidad emprendedora grande. Y así se lo hacemos ver a nuestros alumnos. Hay que tener muy en cuenta la opción del autoempleo como vía de presente y futuro.

¿Qué aportaciones puede hacer la comunicación al desarrollo de la empresa?

Es un buen momento para la comunicación corporativa. Hay necesidad de hacer buena comunicación en el ámbito empresarial e institucional. En España, en términos generales, se ha producido un retraso en este terreno con respecto a otros países con mayor desarrollo. Estoy convencido de que se va a producir un despertar en el sector. Un cosa está clara: la empresa u organización que no tenga una buena estrategia de comunicación va a sufrir mucho en un mundo tan competitivo como el nuestro. La crisis debe servir para que surja una comunicación corporativa más potente.