domingo, 17 de junio de 2018

Semana Santa en Valladolid: Un museo por las calles

La Oficina de Turismo de la capital castellanoleonesa organiza, entre el 22 y el 31 de marzo, un extenso programa de visitas guiadas con una docena de recorridos diferentes.

Redacción   I   Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.   I    Síguenos en @Mercados21   I    22/03/2013

Imágenes de diferentes pasos procesionales en varios puntos de la localidad. AUTOR: LUIS LAFORGA

La Semana Santa de Valladolid, que fue declarada de Interés Turístico Internacional a comienzos de los 80, supone la transformación de la ciudad. El tráfico y los ruidos del día a día dejan paso al silencio y al olor a incienso que acompaña a todos los vallisoletanos desde su infancia. Las puertas de las iglesias y de muchos conventos de clausura se abren de par en par, invitando a feligreses y curiosos a pasar a su interior pero, también, es el momento de visitar cualquiera de los 20 museos abiertos en la capital, de subir al bus turístico, de tomar un aperitivo o de pararse a comer con tranquilidad en cualquiera de sus muchos restaurantes, de ir a ver alguna exposición, de asistir a un concierto o de disfrutar, simplemente, paseando por sus bellos rincones.

Las primeras procesiones en las calles vallisoletanas se celebraron en el siglo XV, si bien anteriormente las hubo en el interior de los conventos, donde nacieron las cinco cofradías llamadas históricas: Vera Cruz, Angustias, Piedad, Sagrada Pasión y Jesús Nazareno. En los siglos XVI y XVII llegó el mayor esplendor escultórico, iniciado con las obras de Juan de Juni y de Gregorio Fernández.

Es en 1920 cuando, a instancias del arzobispo Remigio Gandásegui –quien contó con la colaboración del arquitecto e historiador Juan Agapito y Revilla y del entonces director del Museo Provincial de Bellas Artes, hoy Museo Nacional de Escultura, Francisco de Cossío–, se renueva la Procesión General del Viernes Santo, que adquiere la estructura que se ha mantenido hasta hoy. Ya desde finales del siglo XX las hermandades han impulsado la recuperación o renovación de su patrimonio imaginero y nuevas salidas procesionales. En la actualidad son 19 las cofradías vallisoletanas, a las que pertenecen cientos de capuchones.

Entre las más de 30 procesiones que se celebran en Valladolid desde el Viernes de Dolor al Domingo de Resurrección, las más destacables son la de Las Palmas del Domingo de Ramos, con el paso de La Borriquilla, el único que se conserva de cartón-piedra, el Rosario del Dolor y el Encuentro el Martes Santo, el tradicional Vía Crucis de Jesús Nazareno el Miércoles Santo, la salida del Cristo de la Luz el Jueves Santo, el Pregón de las Siete Palabras y la Procesión General el Viernes Santo y el Encuentro con la Virgen de la Alegría el Domingo de Resurrección.

Visitas guiadas

Para que los turistas y los visitantes que se acerquen a Valladolid durante estos próximos días puedan conocer más a fondo los recursos de la ciudad, la Oficina de Turismo ha organizado un extenso programa de visitas guiadas, hasta un total de 12 itinerarios diferentes programados desde del día 22 hasta el 31 de marzo.

Entre las principales novedades de este año está, en primer lugar, la Ruta Teatralizada de Imagineros y Cofradías, en la que, de la mano de uno de los más grandes escultores del barroco, Gregorio Fernández, se hará un recorrido por la historia, las cofradías, las costumbres populares y el arte de la Semana Santa de Valladolid, auténtico museo en la calle.

También se ha programado para el Sábado Santo, 30 de marzo, una salida del Bus Vino, que permite conocer la Ribera del Duero, visitar una bodega y degustar alguno de los excelentes ‘caldos’ de esta reconocida denominación de origen, una de las cinco que atesora la provincia de Valladolid.

Las propuestas de turismo familiar se sustancian en el programa Duendear por el Campo Grande, un paseo mágico, teatralizado, por un jardín histórico de la localidad, acompañados de un simpático duende que relata, incansable, cuentos y leyendas. Los sábados, además, quienes se suban al Bus Animado serán recibidos por un divertido personaje que les acompañará en su viaje con juegos y canciones.

Pero hay más. A partir del 22 se puede disfrutar de la Ruta de los Reyes y seguir con la Ruta del Hereje, que recorre los lugares en los que transcurre la vida del protagonista de la famosa novela de Miguel Delibes, Cipriano Salcedo. Este mismo día está programada la Ruta Ríos de Luz, que se repetirá hasta en seis ocasiones más, un trayecto lumínico por los principales monumentos de Valladolid, siempre de noche, a partir de las 21 horas, para poder apreciar los matices que las luces ornamentales otorgan a los edificios históricos.

Y no es posible olvidar la magnífica colección del Museo Nacional de Escultura y su espléndido conjunto de casi 3.000 piezas de escultura y pintura de los siglos XIII al XIX, en el que destacan las obras de Alonso Berruguete, Juan de Juni y Gregorio Fernández, que podrá recorrerse hasta en tres ocasiones.

Otras visitas programadas son Valladolid Capital de la Corte, que incluye un recorrido por el interior del Palacio Real, la Ruta  Teatralizada por los patios y conventos y la visita panorámica ,que combina el bus turístico con una ruta a pie por el Valladolid del siglo XIX.

Paso a Paso recorrerá, junto a la catedral y el Museo Diocesano, las principales iglesias penitenciales situadas en el casco histórico como Jesús Nazareno, Vera Cruz, San Martín, Angustias y San Quirce y Santa Julita. Por su parte, Valladolid histórico y cata combina un paseo por los principales entornos monumentales y edificios históricos de la capital con una degustación de vinos locales.

Cuatro pilares

El turismo local se asienta en cuatro pilares fundamentales. Por un lado, están los recursos históricos y patrimoniales. En Valladolid han nacido, se han casado y han fallecido reyes, artistas, grandes pensadores y descubridores. Son numerosos los ejemplos de arquitectura civil y religiosa en el centro de la ciudad y únicas las colecciones de sus museos. El segundo de los pilares es, sin duda, su oferta gastronómica, inseparable de la enológica y de restauración. El tercero, el turismo idiomático o el aprendizaje del español. Por último, el ocio y la cultura. Los espectáculos, conciertos, exposiciones… son una oferta complementaria y dinamizadora.

Valladolid es una ciudad dinámica, bien comunicada, con servicios de primera calidad, con un importantísimo legado histórico, reconocida por sus excelentes vinos y gastronomía, con un apretado calendario de actividades culturales anuales, además de unas buenas infraestructuras turísticas, tanto de hotelería como de restauración que, junto con sus comunicaciones, la hacen muy atractiva a los ojos de los visitantes. Un simple recuento de sus monumentos así lo indica: el colegio de San Gregorio, sede del Museo Nacional de Escultura, el Palacio de Pimentel, donde viera la luz Felipe II, la casa que habitara el poeta José Zorrilla, el Palacio Real… Conventos e iglesias como los de San Pablo, La Antigua, Huelgas Reales, San Joaquín y Santa Ana… y, por supuesto, su monumental Catedral. La Universidad, el Ayuntamiento, las casas modernistas de la Acera de Recoletos…

Cuenta, entre sus atractivos, con una oferta museística plural cuyos fondos se exhiben en magníficos edificios de gran valor artístico o en rincones emotivos como las casas museo de Colón, Zorrilla y Cervantes, que recuerdan y ambientan la época en que vivieron. La variedad temática es amplia ya que al Nacional de Escultura y el de Valladolid se suman ‘joyas’ como el Oriental, el Diocesano y Catedralicio, el Museo de Arte Contemporáneo Español Patio Herreriano y el Museo de la Ciencia.

Cuna de literatos y artistas

Cuna de incontables figuras de la creación literaria, Valladolid fue durante siglos vanguardia del castellano y en la actualidad apuesta decididamente por el fomento del aprendizaje del español. La calidad y variedad de sus alimentos tiene como uno de sus hitos los mundialmente famosos vinos procedentes de sus cinco denominaciones de origen: Ribera de Duero, Rueda, Cigales, Toro y Tierra de León.

Numerosos profesionales elaboran una rica y variada oferta gastronómica basada en productos tradicionales que, sin perder de vista los orígenes, ha sabido evolucionar hacia las demandas de la cocina actual. En Valladolid tienen lugar varias reuniones de gran calado y prestigio siempre en torno a los fogones. Citas como el Concurso Provincial de Pinchos, en junio; la Feria de Día, en septiembre, que inunda la calle de olores y sabores y el Concurso Nacional de Pinchos y Tapas Ciudad de Valladolid, siempre en noviembre, muy reconocido entre el público y los profesionales.

Junto con los atractivos de carácter patrimonial, histórico, gastronómico y enoturístico, lingüístico y congresual, se encuentran los de carácter meramente cultural, lúdico y de ocio, con una intensa programación de actividades deportivas, musicales, teatrales, exposiciones y conciertos, que han convertido la cultura en una de las señas de identidad de Valladolid.

Para ir de tienda en tienda, la capital ofrece una amplia gama de comercios, tanto en el centro como en el resto de los distritos comerciales, perfectamente señalizados. Las mejores ofertas y promociones se encuentran en www.valladoliddetiendaentienda.es A esto se unen otra serie de recursos como el bus turístico, la tarjeta de descuentos Valladolid Card y las diferentes rutas guiadas que se organizan a lo largo de todo el año, algunas especialmente diseñadas para el turismo familiar.

 

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Teléfono: 983 219310

Página web: www.info.valladolid.es