martes, 20 de febrero de 2018

Repsol afirma que "velará por el interés de todos los accionistas"

Ante el acuerdo de Sacyr y Pemex, "que exlcuye a la mayoría natural" de accionistas

La Dirección de Repsol ha asegurado este martes, tras analizar las repercusiones del acuerdo de sindicación de acciones alcanzado entre Sacyr Vallehermoso y Petróleos Mexicanos (Pemex) para controlar un 29,8% del capital que, al igual que en otros casos precedentes, como el de Lukoil, "velará por el interés de todos los accionistas", según fuentes de la petrolera. "Como ya ocurrió en el caso de Lukoil, Repsol velará por el interés de todos los accionistas, especialmente ante un acuerdo que excluye a su mayoría natural de accionistas", han indicado desde la compañía.

Por su parte, CaixaBank se pronunciará sobre la alianza entre Sacyr y Pemex "en su momento" en el seno del consejo de administración de la petrolera, ha indicado en un comunicado la entidad. 'La Caixa', accionista estable Repsol desde 1996 y que es el segundo máximo accionista de la petrolera con una participación del 12,8%, señaló que "su posición sobre temas societarios y de gobierno corporativo relacionados con la compañía debe ser expresada en el consejo de administración".

En otoño de 2008 Sacyr ya sondeó a posibles inversores interesados en adquirir una participación en Repsol, de entre los que trascendió el supuesto interés del gigante ruso Lukoil, una compañía privada, cotizada y socio de la petrolera americana Conoco Phillips, dispuesta en un principio a hacerse con un tercio del capital del grupo español (el 20% de Sacyr y un 9,9% de otros accionistas como La Caixa), operación que finalmente no fructificó por varios factores, entre ellos el precio.

La posible operación se vio obstaculizada además por la oposición por parte del presidente de la compañía, Antonio Brufau, a una operación que implicara una toma de control sin una OPA por el 100%, así como por las reticencias del Gobierno y del PP a la transacción.

Sacyr y Pemex dan "plenas garantías" de que mantendrán la españolidad de Repsol

El presidente de Sacyr Vallehermoso, Luis del Rivero, y el director general de Petróleos Mexicanos (Pemex), Juan José Suárez, han trasladado al ministro de Industria, Turismo y Comercio, Miguel Sebastián, "plenas garantías" de que ambas compañías pretenden mantener la españolidad de Repsol, de la que pasarán a controlar el 29,8% de su accionariado.

Según fuentes del ministerio, la reunión que mantuvieron ayer por la mañana los dirigentes empresariales con Miguel Sebastián, a la que también asistió el embajador de México en España, Jorge Zermeño, ha sido muy satisfactoria para el Gobierno, dado que tanto Sacyr como Pemex se han comprometido con el titular de Industria a mantener la esencia española de Repsol, la principal petrolera de España. Las mismas fuentes señalaron que el Gobierno es "neutro" en esta operación, como corresponde en cualquier economía de mercado, pero sí destacaron la relevancia que concede a la operación tanto por la importancia económica como estratégica que tiene Repsol para la economía española.

Antes de comenzar la reunión, Sebastián ha enmarcado la misma en el interés del Gobierno de contar con algo más de información acerca de la operación, si bien ha dejado claro que el Ejecutivo "no opina ni interviene" en operaciones empresariales y que lo único que le preocupa es "garantizar" la españolidad de Repsol, una empresa "muy importante", con carácter "estratégico" y que hasta ahora "ha sido muy bien gestionada". Así, ha asegurado que el Gobierno "da la bienvenida" a una operación "dentro de la legalidad" que aumente el potencial de la petrolera, pero siempre "garantizando su españolidad".

Sacyr Vallehermoso, el primer accionista de Repsol con un 20%, y Pemex, el socio industrial más antiguo de la compañía, que posee actualmente un 4,87% y pretende adquirir un 5% adicional en las próximas semanas, firmaron este lunes un acuerdo para votar de forma conjunta en las decisiones relevantes que se tomen en la petrolera. Con este acuerdo, cuya vigencia es de 10 años, ambas compañías sindican sus derechos de voto, alcanzan el 29,8% del capital social de Repsol, y aspiran a contar con una representación "acorde" con su participación en el capital social de la compañía.

Dudas de los analistas

Los analistas han expresado sus primeras impresiones sobre el pacto de sindicación de acciones entre Sacyr y Pemex. Ahorro Corporación prevé que el presente acuerdo se vea reflejado "muy positivamente" en la cotización de la petrolera, que ayer repuntó un 4,15% al cierre de la jornada bursátil, hasta los 19,68 euros. Sin embargo, advierte de que a más largo plazo, la lucha de poder interna "podría alejar el interés de los accionistas".

Banesto cree que la gestión de Brufau a lo largo de los últimos años ha sido "acertada", y destaca que se ha centrado en el crecimiento orgánico y en mantener un aumento del dividendo del 10% de cara a los próximos años.

Para Intermoney, la aportación de ambos accionistas a una mejora en la gestión es "al menos discutible", tanto por la aportación que puede añadir el equipo gestor de una constructora como por el interés relativo que puede tener Pemex. "En definitiva, por el momento no consideramos que la operación sea un catalizador de valor para Repsol y esperamos mayores detalles para valorar el cambio de gestión", señala el broker, cuya recomendación actual es comprar (con un precio objetivo de 24 euros por acción), pero no aconseja entrar en el valor como consecuencia de esta noticia.

En opinión del Banco Espirito Santo (BES), el actual 'management' de Repsol goza de una muy buena reputación entre los inversores y ha hecho un trabajo reseñable en el pasado reciente, poniendo el foco en el área de exploración y producción, cristalizando el valor en Brasil y reduciendo la exposición en Argentina. Por ello, estima que cualquier cambio de calado "podría elevar las preocupaciones de los inversores".

La firma no espera cambios importantes en la política de dividendo de Repsol, y aunque indica que Pemex podría ayudar a la petrolera española a entrar en el mercado mexicano, donde el Gobierno ha comenzado a liberalizar el acceso a sus recursos y está dispuesto a firmar contratos con empresas privadas para operar campos maduros de petróleo, reconoce que es muy pronto para evaluar el posible impacto de esta posibilidad en el grupo español.

Redacción