jueves, 20 de septiembre de 2018

Perú en el punto de mira de las empresas españolas

Lima. Perú Lima. Perú

Las cifras hablan solas. España es ya el primer inversor en Perú, con el 22,78% del total. Este país se ha convertido en los dos últimos años, en el destino elegido por numerosas empresas españolas, así como el puerto de entrada para las compañías que tienen intenciónes de desembarcar en la región andina.

No sólo las grandes compañías de construcción, telecos y finanzas se han instalado en el país, sino que ya son casi 300, las pymes españolas que operan a día de hoy en Perú.

Últimas operaciones

La adjudicación de la construcción de la línea 2 del metro de Lima a las españolas ACS (el grupo presidido por Florentino Pérez ha participado al 25% a través de Dragados e Iridium) y FCC (con un 19%, por medio de Vialia), ha supuesto el mayor proyecto de infraestructura de la historia del país, por un importe de 5.658 millones de dólares. También importante ha resultado la compra por Enagás del 20% de las acciones de TGP.

Un destino atractivo para el empresariado español

Además de mercados ya consolidados como Brasil, México y Chile, es evidente que la crisis económica española ha provocado que las empresas nacionales estudien nuevos destinos y entre ellos, Perú y Colombia surgen como dos de los mercados con más expectativas. Algunas de las razones que atraen a las firmas son por ejemplo el tratarse de un área hispanohablante, la seguridad jurídica, estabilidad política y económica, un clima de negocios favorable y un aumento considerable del tamaño del mercado, que ha favorecido el surgimiento de una nueva clase media. En este sentido, Fitch y S&P han subido la nota a BBB+ y señalado que la economía crece más rápido y se gestiona mejor que en otros países con la misma calificación. Además, los inversores ven grandes oportunidades en que el país sea promotor de la Alianza del Pacífico

Medios de comunicación económica y empresarial de Perú, señalan que el país busca ahora impulsar su sector servicios y promocionar otras actividades como las energías renovables y el turismo, industria que desde la captura del líder de Sendero Luminoso en 1992, ha crecido y se está diversificando.

Aunque la nueva ola de inversión española se centra en las pymes, que buscan oportunidades en nuevos sectores, desde las renovables a una amplia gama del sector servicios sin olvidar industria auxiliar de la construcción, sector agroalimentario y agua y saneamiento, las grandes firmas españolas han elevado su presencia, interesadas fundamentalmente en las infraestructuras.

Por lo que a las empresas españolas respecta, cabe destacar que a las grandes compañías, tales como BBVA, Repsol, Telefónica, Santander, Endesa, Iberia o Abengoa entre muchas otras, instaladas en Perú desde hace años, se han sumado más de 300 pymes de nuestro país, según la embajada en Lima. Asímismo, seis firmas hispanas figuraban en 2013 en los primeros diez puestos de proveedores extranjeros del Estado -Felguera I.H.I, Antalsis, Obras Hergon, Indra, Informática El Corte Inglés y Montealto-, y en los últimos años, además de Sacyr, FCC o Acciona han entrado compañías de servicios y comercio como Telepizza, Inditex, Grupo Norte, Inforpress y Gaona Abogados.

Repsol, la excepción

Repsol es la única compañía que parece deshacer posiciones con la venta a Enagás de su participación en TGP , además de la venta de sus activos de gas natural en Perú a la compañía Shell el pasado mes de febrero. Se trata de una de las acciones incluidas en el plan de desinversiones puesto en marcha en el plan estratégico 2012-16 tras la nacionalización de YPF en Argentina, el cual prevé enajenación de activos de downstream para centrarse en el upstream (exploración, producción).