domingo, 23 de septiembre de 2018

Noelia Rodríguez (Maglia Sport): “Lo importante es cambiar la empresa familiar poco a poco y con los consejos de tus padres”

La intraemprendedora Noelia Rodríguez, que ha renovado la empresa familiar de venta de productos de ciclismo Maglia Sport que fundaros sus padres, nos cuenta cómo es el proceso de cambio que ponen en práctica aquellas personas que actualizan empresas veteranas y familiares para adaptarlas a las nuevas necesidades y expectativas del mercado. 

Redacción   I    Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.    I    Síguenos en @Mercados21   I   17/04/2013

Noelia Rodríguez, de 34 años, leonesa licenciada en Administración y Dirección de Empresas, lleva siete años "dándole una muy vuelta" a la veterana empresa de sus padres, Maglia Sport, que tiene más de treinta años de andadura. Se trata de un claro ejemplo del intraemprendedor que, no obstante, aconseja "no entrar como un elefante en una cacharrería" sino hacerlo poco a poco.  

Noelia Rodríguez junto a la imagen de marca de Maglia Sport.

¿Llevar la empresa de tus padres no era lo que querías hacer en un principio, no?

En principio no. Como la tienes tan encima desde siempre le tienes como un poco de manía. Pero luego sí que me fue gustando. Fui viendo que era un mercado que me gustaba trabajar. Me decidí a entrar porque era una situación en la que se necesitaba "dar una vuelta al negocio" y si no se podía perder el trabajo de hace muchos años. Además, yo tengo una hermana, que es la diseñadora de la ropa, y decidimos darle esa vuelta antes de dejar que el negocio se quedara como estaba y cualquier día se hubiera terminado vendiendo. Y una marca que se ha creado, que es muy difícil sacar adelante y la tienes en el mercado, llevaba muchos años, la verdad me daba pena dejarla morir o venderla a otros y que luego yo viera lo que podía haber sido.

¿Pero no hubiera sido más fácil haberla vendido y hacer otra cosa?

Lo que pasa es que es tuyo y has crecido con la marca. Y dejarla me costaba. Además mi hermana, Jana, está en la parte del diseño. Mis padres sacaron adelante la empresa y ahora están un poco desligados, nos han dejado paso a nosotras para que hagamos lo que creamos conveniente; eso sí, bajo su tutela y consejos. Además, tenemos 30 personas trabajando en la fábrica de la Avenida de Asturias, que se construyó hace 13 años porque antes estaban en la avenida de Nocedo como tienda y se invirtió mucho dinero en maquinaria y procesos. No se puede dejar perder algo así.

Sin embargo, tú trabajabas antes de "tomar las riendas" en otro trabajo bien distinto...

Sí, estaba trabajando en aeropuertos, en Las Palmas, en una oficina de planes de vuelo. Como empleada pública. Algo completamente distinto, como véis.

¿Y te vienes a León a "remontar" la empresa familiar?

Pues sí. No es lo mismo montar tú un negocio: necesitas dinero, inversión, créditos, los primeros pasos que son superduros y no lo he tenido que hacer. Lo que hemos venido haciendo mi hermana Jana y yo es darle una vuelta. Aunque darle esa "muy vuelta" también es parte del emprendimiento, aunque lo llaman ‘intraemprendimiento’, según me dicen ahora (sonrisa).

¿Y tus padres? ¿Qué opinan de esa "muy vuelta" que le habéis dado? ¿Están siempre conformes o hay algo que no les gusta y tenéis que hablarlo?

El "no sé lo que estáis haciendo" a veces te lo dicen. Pero la verdad es que nos han dado la confianza y los consejos necesarios. A lo mejor cuando estaban ellos no se hizo tanta marca ni publicidad. Era mucho producción. La diferencia entre cómo trabajaban ellos y nosotras es que ellos estaban "muy a trabajar", a que "se vea lo que hago". Yo no estoy en la fábrica para que me vean cómo trabajan con la máquina, cómo cosen y cómo empaquetan. Casi al taller paso más bien poco, pero sí estoy pendiente de lo que hacen los demás, la competencia. Es importante estar al día, conocer a las demás fábricas y sus productos, estar en reuniones, conocer gente del sector. Y es distinta la forma de vender. Mis padres eran muy cercanos a la gente y nosotros tenemos ahora un mercado distinto, con las redes que hay ahora por Internet, con la competencia mediática. Además, antes había cuatro empresas y en España. Ahora hay un montón y en todo el mundo. Así que a través de Internet o te haces un buen hueco de marca o la cosa no puede seguir como cuando lo hacían nuestros padres, que era mucho más cara a cara. No es que no seamos cercanos como marca, sino que hay que usar otro tipo de medios para conseguirlo: redes sociales, darte a conocer y eso lo tienes que trabajar mucho. Sólo es algo distinto.

¿Tienes que hacer comprender a la gente este cambio de "táctica"?

Claro, es que ha cambiado todo mucho y cada vez muy rápido. Yo tengo una cosa muy buena, que puedo estar con la gente y puedo reírme con ellos y hacer bromas y tal; pero luego si hay que ponerse a trabajar bien y hay que decir algo sí puedo decirlo. Por ejemplo a mi madre le cuesta más porque son como su familia. Lo bueno es que tengo los dos mundos. Tengo una cosa y la otra.

¿Y en qué ha cambiado el mercado en estos años con respecto al de tus padres?

Necesitas las redes sociales. Necesitas rodearte de gente que te ayude. Necesitas controlar mucho Facebook, Twitter y hacerlo bien. Si cualquiera de las dos pones algo que no le cuadra a la gente te crucifica. Te vale para mucho, porque te das a conocer a gente que no sabía de ti; pero como cometas un error la gente te crucifica, es muy "cruel ahí fuera" y a veces hasta tienen razón. Es otro mundo, ya no es lo que era antes. Sin embargo, antes era muy costoso dar a conocer una noticia y ahora lo tienes cuando quieras y sacas un producto nuevo y lo tienes en el canal de venta en un momento. El coste en inversión es bajo, aunque hay que tener en cuenta que da trabajo. Esto hay que ir haciéndoselo comprender a la gente de antes que no es que hicieran las cosas mal, todo lo contrario, si no yo no estaría aquí; sino que las cosas cambian y, la verdad, cada vez más rápido. Es importante estar al día y tener habilidad para cambiar los procesos de comunicación en un momento. Y, sobre todo, ser muy educado con tus clientes y audiencia.

Vosotros seguís patrocinando gente. ¿Es bueno gastar en publicidad aparte de las redes sociales?

La gente se queda mucho con lo que ve y quién apoya la carrera, la reunión, el acto, quién ayuda a que eso se haga. Necesitas hacerte ver. Hay que asociar las cosas, una marca no sólo se hace en las redes sociales, hay que estar en el mundo físico. Vernos, asociarnos y sobre todo en cosas buenas.

¿Te sientes feliz haciendo lo que haces ahora?

Súper feliz con lo que hago. Aunque trabajo mucho. Cuando me marché a trabajar a Aeropuertos había marca, era marca, había crecido. Cuando volví no era marca, había perdido todo lo que había conseguido por culpa de los cambios que ha dado todo esto, no por el esfuerzo de mis padres sino porque las cosas cambian y no todos estamos preparados para cambiar y más cuando llevaban tantos años esforzándose en producción. Y yo he conseguido otra vez volver a dar ese vuelco y que se vea la marca. Es trabajo mío y de los que me han ayudado. Para conseguir cualquier cosa hay que trabajar mucho, y con el mundo difícil de ahora y la competencia hay que darlo todo. También cuando me vine pensé que era más fácil, pero hay que aprender y no se aprende de golpe, pero sí muy rápido y no es jugar al "monopoly" y aprendes con los errores, pero no puedes tener muchos porque depende mucha gente de mí, tengo el peso de lo que llevo detrás.

¿Y qué recomiendas a la gente que es intraemprendedora, para "lidiar" con sus padres?

Tienes que hacer dos cosas fundamentales: hacerles ver de una forma comprensible para ellos, que este mundo ha cambiado mucho, lo que quieres hacer y por qué crees que es mejor, que ellos mismos digan que es una buena idea; y dejarse aconsejar porque ellos van a ver algo que igual tú no ves. Y saber que son tus padres, tener cariño, si hay que intentar sacar una idea tuya adelante que no se convierta en un conflicto, a veces hay que ceder, un poco tira y afloja... pero lo más probable es que si estás acertado el tiempo te irá dando la razón. Paciencia, comprensión, respeto y cariño. Y sobre todo no entrar como un elefante en una cacharrería; poco a poco es lo mejor. Incluso irá más rápido de lo que cree la gente, porque en cuanto coges experiencia con la empresa esta te arrastra a cosas nuevas y, si ven que tienes respeto por lo anterior y escuchas sus consejos, cada vez te dejarán hacer más. Ojo, hay cosas que son intocables y deben ser intocables. Tampoco pasa nada por eso.

La gente busca trabajo. Muchos quieren la enorme idea de Google y se olvidan de hacer mejor lo que otros hacen “no tan bien”. Quizás no todos valen para emprender. ¿Qué aconsejas a la gente?

No es que no todo el mundo valga para ser emprendedor, sino para ser empresario. No es que no sean buenos, sino que no todos están capacitados para asumir responsabilidades, decisiones, trabajar el doble, cobrar menos, no te puedes ir a la cama diciendo "qué a gusto estoy". Terminas en casa después de trabajar 12 horas al día y sigues pensando en lo mismo. Es duro y hay gente que prefiere otro estilo de vida. Si no estás constantemente renovándote, estar en la cresta, si todo eso lo dejas y sólo te dedicas a producir (por que el mercado te lo demanda, ojo) y no te paras un momento a ver las cosas con perspectiva de más altura... las cosas pueden comenzar a ir mal. Es difícil, porque pierdes tiempo en reuniones, hablar con proveedores, aunque no lo sea en realidad porque es trabajo para el producto nuevo; pero cuando salen las cosas es más que satisfactorio. Y lo mejor, siempre hay cosas nuevas que hacer. No siempre es lo mismo y es un reto constante. Si te gustan los retos, y más si uno de ellos es satisfacer a tus padres, que tienen una experiencia invaluable y da igual que tengas una pedazo de carrera porque ellos saben de la vida real y al final te enseñan lo importante, recomiendo a todo el mundo seguir este camino.

Entrevista facilitada por Iniciador León a Mercados21