viernes, 22 de junio de 2018

Más de 23.000 trabajadores dejan Castilla y León en busca de empleo durante la crisis

Castilla y León ha experimentado un incremento del 23,9%, ligeramente por debajo de la media nacional del 25,6%, y que equivale a la pérdida de 23.286 habitantes mayores de edad, contabilizándose en la actualidad 120.568 expatriados frente a los 97.282 que había al inicio de la crisis. Por provincias, Soria, Zamora y Burgos son las que han experimentado un mayor incremento en su número de habitantes en el extranjero, del 48%, el 29,1% y el 28,5%, respectivamente, habiendo perdido un total de 1.598 mayores de edad desde el inicio de la crisis en el caso de Soria, y 3.600 y 2.896 en los casos de Zamora y Burgos, respectivamente. En el lado opuesto, Segovia, Ávila y Palencia, con un 12,1%, un 18,6% y un 19,8%, respectivamente, figuran como las provincias con menor incremento de su número de habitantes residentes en el extranjero. Por su parte, León es la provincia castellano-leonesa que cuenta con el mayor número de trabajadores residentes en el extranjero, un total de 37.731.

Por comunidades autónomas, Canarias, Baleares y La Rioja son las que han experimentado un mayor incremento de expatriados a otros países, del 51,5%, 44,4% y 39,4% respectivamente, mientras que Ceuta, Extremadura y Castilla-La Mancha, figurarían como las que menos fuga de trabajadores han registrado durante estos cuatro años, del 10,3%, 11,1% y 13%,respectivamente. Entre los motivos de esta migración, la situación del mercado laboral español y el incremento continuado del paro se plantean como las grandes circunstancias del éxodo, además del hecho de que las empresas españolas se focalicen cada vez más en mercados con mayor potencial de crecimiento: la actividad de las empresas del Ibex 35 genera más del 50% de su negocio fuera de España. En segundo lugar, los países de destino como Argentina, Francia o Alemania poseen ofertas más competitivas y atractivas que las españolas, tanto desde un punto de vista profesional como económico, lo que hace que muchos trabajadores se sientan más valorados en el extranjero que en nuestro país.

El número de demandantes de empleo para trabajar fuera de nuestro país se ha duplicado desde que comenzase la crisis y se ha intensificado aún más en los últimos dos años, según los datos del Departamento de Movilidad Internacional del Grupo Adecco, llegando a representar este colectivo el 10% de los demandantes de empleo que se acercan hasta las oficinas de Adecco. Tras años de bonanza económica y crecimiento del empleo, en los que España fue un país de interés para la inmigración por las múltiples posibilidades de desarrollo que ofrecía, la situación se ha revertido:Por primera vez en 10 años, el saldo migratorio ha sido negativo en 2011, según datos del INE, ya que llegaron 417.523 personas a España frente a las 507.740 que abandonaron el país.

Redacción.