viernes, 21 de septiembre de 2018

La nueva "revolución ecológica y energética mundial” se llama Blue Petroleum BFS

La sociedad alicantina Bio Fuel Sistem S.A. (BFS) ha conseguido generar el primer petróleo artificial y ecológico del mundo, elaborado a partir de emisiones de CO2. Este biopetróleo presenta las mismas características que un petróleo fósil, pero con la ventaja de ser inagotable, económico, eficiente y comercializable. Su nombre es Blue Petroleum BFS.

Extracción de muestra de crudo ecológico de barriles de Blue Petroleum BFS.

A principios de 2006 y como resultado de una campaña de Al Gore, a Bernard A.J. Stroïazzo-Mougin se le ocurrió la idea de utilizar el CO2 resultante de la combustión de los hidracarburos, para recuperar su carbono y reconvertirlo en petróleo. Si bien, la mayor dificultad era entonces que si la formación natural del petróleo fósil había durado millones de años, ¿cómo se podría acelerar este proceso de formación?

En el año 2008, Stroïazzo-Mougin comenzó a desarrollar el proceso de I+D con las universidades de Alicante y Valencia, apoyado además por un amplio equipo de profesionales, con el objetivo de lograr el desarrollo industrial de la producción en continuo de un petróleo limpio hecho a partir de las emisiones de CO2.

Tras mucho esfuerzo y trabajo, en 2010 se inauguró la primera planta piloto industrial de biopetróleo en Alicante donde el trabajo de laboratorio se convirtió en una realidad. Actualmente, Bernard A.J. Stroïazzo-Mougin es el inventor del ciclo acelerado de conversión energética del CO2 y el presidente fundador de la sociedad Bio Fuel Sistem S. A. (BFS).

Bernard ha asegurado para MERCADOS21 que a día de hoy “ya se han producido toneladas de combustible, y se han invertido unos 40 millones de euros aportados por socios accionistas, entre los que hay grupos internacionales de gran envergadura”.

Se trata pues de una sociedad financiada al 100% por capital privado, sin utilizar deuda bancaria, que trabaja actualmente en la puesta en marcha del primer campo biopetrolífero de España en el municipio almeriense de Carboneras, siendo uno de sus próximos objetivos Oriente Medio, Asia y Estados Unidos. “De la idea al hecho. Nosotros no hablamos de biopetróleo, lo hacemos”, ha apuntado el presidente.

Campo biopetrolífero en Carboneras

Fotobioreactores de ocho metros de altura. Planta piloto de BFS .

El ayuntamiento de Carboneras ha suscrito un acuerdo con BFS para crear en este municipio almeriense el primer campo biopetrolífero de España. Inicialmente, se trata de un proyecto de carácter experimental con unas tres hectáreas de extensión que ya se ha puesto en marcha. Los primeros estudios del suelo, la planimetría de la zona y las pruebas geológicas ya se han realizado.

Actualmente,el campo está en la fase de redacción del proyecto de ejecución, para iniciarse en breve los primeros trabajos de obra civil. A partir de ahí, comenzará la formación a los operarios para la instalación y supervisión del campo de fotobioreactores. Si bien, Stroïazzo-Mougin prevé que la planta de tres hectáreas esté terminada a finales de 2012. Una vez hecho esto, esperan iniciar una segunda fase de mayores proporciones.

“En esta planta almeriense empezaremos a evaluar el sistema de producción sobre grandes extensiones, ya que todo lo referente a experimentación ya se ha llevado a cabo durante los últimos años en Alicante. Así, durante los dos primeros años lo que pretendemos en Carboneras es amoldarnos al terreno, a sus condiciones y ajustar el proceso para ser lo más eficientes posibles en ese entorno concreto. A partir de ahí, crecer todo lo que se nos permita hasta aproximadamente las 350 hectáreas que creemos son ejecutables”, ha explicado el presidente.

“Carboneras es el punto donde se producen más emisiones de CO2 de todo el litoral español”

“La provincia de Almería siempre ha sido considerada como el punto de Europa donde existe un mayor promedio de horas de luz solar al año, y como necesitamos el sol para el proceso fotosintético es aquí donde tenemos mayores garantías de estabilidad. Concretamente, el municipio de Carboneras tiene una particularidad que lo hacía especialmente atractivo para nosotros, ya que se trata del punto donde se producen mayores emisiones de CO2 de todo el litoral español”. Con estas palabras, ha mostrado Stroïazzo-Mougin las características especiales de la localidad andaluza para instalar un campo biopetrolífero de estas dimensiones.

Asimismo, Bernard ha añadido que el terreno semidesértico disponible en Carboneras, la cercanía de la Plataforma Solar de Tabernas, las infraestructuras de carácter estratégico como su puerto comercial o la autovía que conecta con Europa por todo el Corredor Mediterráneo y en breve la línea ferroviaria de alta velocidad, han apuntado al municipio carbonero como el lugar idóneo para instalar este proyecto. “Lo que para ellos es un problema para nosotros se convierte en una necesidad. Imagíne que somos capaces de hacer crecer el campo biopetrolífero que ahora comienza a instalarse hasta el extremo de convertir ese punto negro por sus emisiones, en un lugar con cero emisiones. Todos ganaríamos mucho más de lo esperado al principio”.

Blue Petroleum BFS

Bernard A.J. Stroïazzo-Mougin, presidente fundador de la sociedad Bio Fuel Sistem S. A e inventor del ciclo acelerado de conversión energética del CO2.

En el año 2010, se inauguró en Alicante la primera planta de producción de biopetróleo, que desarrolla el primer crudo ecológico del mundo mediante procesos naturales: Blue Petroleum BFS. Se trata de un campo biopetrolífero, un ecofield, que acelera el proceso natural e industrial para conseguir un petróleo limpio a partir de las emisiones de CO2. “El Blue Petroleum BFS tiene exactamente las mismas caracte- rísticas que un petróleo fósil”, ha señalado.

Si bien, tiene numerosas ventajas como su aportación medioambiental, ya que reduce una tonelada de CO2 por barril (teniendo en cuenta la emisión por combustión). Además es un combustible que se puede producir de forma constante y permanentemente, sin estar sometido a un stock limitado; y es inagotable ya que se genera utilizando intercambiadores que no necesitan reemplazo.

“Se trata de una revolución ecológica y energética mundial sin precedentes. Si hemos generado un crudo que nos permite seguir con la infraestructura mundial de la automoción y los usos energéticos derivados del petróleo fósil, es difícil encontrarle inconvenientes”. Además, este biocombustible no contiene azufre, ni metales pesados y elimina 938 kg de CO2 por barril de las emisiones antrópicas en la atmósfera. “En caso necesario es rápidamente biodegradable. Creo que podemos calificarlo de muy interesante”.

Fabiola Lobo