martes, 19 de junio de 2018

Francisco Misiego, experto en Neurociencias: “Un líder es aquel que es capaz de decir: no sé, tú sabes, hagámoslo juntos”

“Dime qué no sabes y te enseñaré hasta que sepas. Dime qué sabes y te preguntaré hasta que no sepas” es una de sus frases de cabecera. Su filosofía de vida, aprender a diario. Misiego acaba de presentar 2021: Odisea Management (Rasche), libro del que es coautor y que ha coordinado.

M. Martínez García    I     Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.   I    Sigue al autor en @m_pinciana    I     31/05/2013

Es madrileño, se licenció en Derecho, está escribiendo una tesis sobre Neuromarketing militar y ha completado tres posgrados. Ha estudiado Management y Marketing, es conferenciante habitual, director de Prospectiva y Neurociencias Aplicadas a los Negocios de la EEN y ha participado en varios libros. “Soy un alma inquieta ávida de conocimiento”, asegura. Una persona a la que le gusta sortear retos e intentar ir por delante de tendencias y acontecimientos.

“Luchar por sobrevivir está hoy por encima de cualquier tarea y eso puede ser un error", indica.

Es experto en Marketing por vocación…

Mi interés por este mundo tiene su origen en un reto profesional que no tenía nada que ver con él en un momento puntual. Nadie iba a pedirme explicaciones y podría haber buscado una solución más sencilla y sin mucho esfuerzo, pero decidí aprender y hacerlo con los mejores, lo que supuso poner en marcha un proyecto de Marketing jurídico y de servicios, un sector muy de nicho y complicado. Fue una experiencia muy enriquecedora.

Las Neurociencias están muy de moda…

Todo lo que tenga que ver con el cerebro lo está. Salen bastantes libros, con más y menos criterio. Su importancia reside en su capacidad de analizar algo que antes era imposible al no existir medios. Hoy la tecnología permite, mediante resonancias magnéticas y otras herramientas, percibir la activación de las emociones. La única diferencia entre el Marketing tradicional y el Neuromarketing es que ahora es posible, teóricamente, conocer a qué productos mira un cliente, por ejemplo, y durante cuánto tiempo. Algo que para las empresas es perfecto, pero las máquinas aún no pueden decirnos cómo piensa ese cliente. En mi opinión, se podrá en unas décadas, pero habrá que valorar si es ético.

¿Cuál es la situación de la disciplina en España?

La forma de trabajar se puede mejorar mucho gracias al Neuromanagement pero no hay profesionales. Abogo por orientar la parte humana del Management hacia modelos distintos y empezar a comprender que el directivo, sea bueno o malo, es un ser humano con sentimientos y frustraciones. Trabajar todo esto puede ser esencial para la motivación porque permite ir de lo genérico a situaciones más concretas y deriva en una forma de entender la empresa y a las personas. La generación de más de 45 años trabaja de forma diferente a los jóvenes que, sin ser indisciplinados, son más rebeldes en cuanto a justificar algunas cosas que han de hacer, pero en unos y otros las emociones son básicas o primarias. Y todos tenemos las mismas. Cada vez que actuamos, modificamos los sentimientos por la experiencia, que se graba en el cerebro y nos lleva a cambiar la forma de pensar. Es posible saber cómo se comportan los colectivos, pero no qué piensa la gente. Hay detonantes que nunca se pueden prever, pero lo importante es crear modelos que sirvan a personas diferentes.

¿Llegará un momento en el que en una entrevista de trabajo escaneen el cerebro del candidato?

Espero que no, pero podría ser. Es un tema de ética y de legislación. Desde el momento en que se considera que una máquina valora  a un ser humano, hay un problema. Pero, al final, está el libre albedrío para actuar.

¿El componente emocional prevalece siempre en la toma de decisiones?

Una decisión se toma de forma emocional y a continuación se intenta justificar de manera racional. Una compra, por ejemplo. Hay personas que, sin grandes conocimientos, tienen gran instinto, olfato y capacidad de decisión. No somos tan racionales como pensamos. Poco a poco, vamos descubriendo cosas que no conocíamos que nos pueden ayudar a ser mejores y más productivos pero, sobre todo, más felices.

Aunque sea reiterativa porque le habrán formulado esta pregunta muchas veces, ¿el líder nace o se hace?

He leído muchísimas teorías sobre liderazgo y no lo tengo claro. Pienso que es una mezcla porque alguien puede tener unas capacidades que, si no se hacen efectivas, no se conocen. Y alguien puede ser, por supuesto, líder carismático por nacimiento. El que llega a ello por aprendizaje no es el mismo tipo de líder. Un líder es aquel que es capaz de decir: no sé, tú sabes, hagámoslo juntos.

¿Prevé un gran desarrollo al Neuromarketing?

En España existen muy buenos profesionales y empresas líderes pero falta confianza. Se empieza a hablar de él ahora pero hay que tener en cuenta que los costes de las investigaciones son elevados y luchar por ‘sobrevivir’ está en estos momentos por encima de cualquier otra tarea. Sin embargo, esto puede ser un error: si no me proyecto hacia delante ya, me puedo quedar en el camino. Pero es entendible que se atienda a los gastos más inmediatos.

En su libro 2021: Odisea Management (Rasche) menciona el cambio de paradigma…

Somos 10 autores que hemos escrito de manera muy diferente pero aportamos ideas convergentes acerca de las personas, el liderazgo, los colaboradores, la formación, el emprendimiento, la Educación… Enseñé el libro a profesores de Secundaria y comenzaron a plantearse el tema de las habilidades; a otros les ha llevado a querer montar su empresa… Un libro ha de aportarte siempre algo. El ser humano sigue siendo el centro y hay que ver qué hacemos con él.

La imagen del niño de dos años al que dan un libro tradicional e intenta pasar las hojas tocando sobre ellas con la yema de su dedo índice como si fuera una pantalla táctil, ¿da idea de lo que nos espera?

No podemos hacer oídos sordos al mundo digital. Tiene grandes ventajas como el acceso a información en todos los idiomas, pero ha supuesto la pérdida de la capacidad de imaginar que existe en un libro. Si tengo unas imágenes prediseñadas y establecidas, ya no hay nada que discutir. A esa generación, un poco menos rebelde o creativa que la de sus padres, le cuesta más leer. Pero el conocimiento no es solo eficacia y rapidez (gran problema de hoy en día) porque no es solo tener información, sino que está en un desarrollo personal más allá, en la experiencia. No es algo totalmente teórico.

¿Anima a emprender?

El Gobierno lo está haciendo bastante mal en este punto olvidando a los senior y centrándose sólo en los jóvenes, aunque son el futuro y el empuje tiene que venir de ellos. Existen empresarios que se juegan su patrimonio y muchas cosas y siguen creando y emprendiendo. Es una forma de ver el mundo. El emprendedor no tiene edad pero algunos sacan ahora esa vena porque se ven forzados. No ha funcionado ninguna medida estatal, sólo la iniciativa privada. Se está marchando mucho talento y confío en que vuelva. Aquí la Educación es lo que es, necesita una reforma profunda que no se hace. La parte académica es complementaria a la de habilidades pero a los docentes no se les habla de cómo enfrentarse a un grupo y liderarlo… O de cómo involucrar a sus componentes y hacerlos amar lo que están viviendo.