martes, 11 de diciembre de 2018

El negocio de las grandes inmobiliarias crece un 9% en el último año

La facturación de las principales inmobiliaras crece un 9% La facturación de las principales inmobiliaras crece un 9%

La facturación agregada de las cuarenta principales sociedades inmobiliarias se situó en 8.399 millones de euros en 2017, lo que supuso un 9% más que en el ejercicio precedente. Las diez mayores facturaron de forma conjunta 5.476 millones, mientras que la facturación agregada de las veinte primeras alcanzó los 6.939 millones y la de las treinta mayores se situó en 7.772 millones.

La mejora de la coyuntura económica y las favorables condiciones de financiación continuaron favoreciendo el crecimiento de la demanda inmobiliaria residencial en 2017, traduciéndose tanto en un mayor número de operaciones como en un incremento de los precios. Así lo pone de relieve en estudio del sector realizado por Informa D&B.

Respecto al valor de los trabajos de construcción, la edificación residencial fue el área que mostró un mayor dinamismo, con una tasa de variación del 10,5% en 2017, cifrándose en 37.151 millones de euros. El número de viviendas iniciadas se cifró en 85.000 unidades, lo que supuso un incremento del 22%, estimándose unas 93.000 viviendas iniciadas para el cierre de 2018 y de alrededor de 98.000 para el año 2019.

La actividad de edificación no residencial también experimentó un comportamiento positivo, con un incremento del 6,9% en el valor de los trabajos de construcción. La superficie visada para uso no residencial aumentó un 8,4% en 2017, hasta 4,24 millones de metros cuadrados. En este sentido, en el mercado no residencial también se aprecia una mejora en los principales indicadores. En 2017 se registró un descenso de las tasas de desocupación de los inmuebles de oficinas en las principales ciudades y un significativo incremento de las rentas, especialmente en las mejores localizaciones. El mercado de locales y centros comerciales y el de naves logísticas mostraron asimismo una evolución positiva.

A 1 de enero de 2018 estaban inscritas en los epígrafes correspondientes al sector inmobiliario de la Clasificación Nacional de Actividades Económicas (CNAE) un total de 194.943 sociedades, un 3,7% más que un año antes, si bien muchas de ellas se encuentran inactivas. La estructura del sector continúa estando caracterizada por una elevada atomización, con predominio de las empresas sin asalariados o con menos de tres empleados, las cuales suponen el 96% del total.

El acceso a la vivienda

Pese a este mejor comportamiento del sector, el acceso la vivienda sigue siendo uno de los principales problemas, sobre todo para los jóvenes. Los menores de 25 años siguen siendo el grupo de edad que más dificultades tiene para acceder a una vivienda en España, teniendo en cuenta la evolución al alza de los precios y la limitada capacidad adquisitiva de este colectivo. Según el portal inmobiliario www.pisos.com, los inquilinos más jóvenes destinan a la vivienda un 8% más que el año pasado, de forma que invierten cerca del 61% de su sueldo en el pago de una hipoteca que, de media, alcanza 563 euros, y un 93% en el caso del alquiler, que se ha incrementado hasta una media de 859 euros mensuales. Estos datos chocan con la recomendación oficial del Banco de España de destinar, como máximo, un 35% de los ingresos mensuales a la vivienda.

En función del género, las diferencias se acentúan y la brecha salarial se hace más evidente. Las mujeres menores de 25 años son las que más destinan a la vivienda, hasta el punto de que, en la mayoría de los casos, su salario no es suficiente para afrontar la renta mensual (109%) o tienen que invertir más del 71% para hacer frente a la hipoteca. Por su parte, los hombres más jóvenes dedican el 83% y 55%, respectivamente. En el caso de las mujeres de entre 25 y 34 años, la renta mensual representa el 63% de sus ingresos y la cuota hipotecaria, el 41%, mientras que los hombres que pertenecen a este grupo de edad invierten cerca del 53% en la hipoteca y el 35%, en el alquiler.