sábado, 24 de febrero de 2018

El innovador futuro de los combustibles eficientes

Las refinerías saben lo importante que es invertir en I+D+i en estos momentos

Hace unos días  la ministra de Ciencia e Innovación, Cristina Garmendia aseguraba que, con la crisis, las empresas se han dado cuenta de que su inversión en I+D+i “es cuestión de supervivencia”. Además, recordó que España está en la media europea en cuanto a la inversión pública en investigación e innovación, pero que la asignatura pendiente sigue siendo la inversión privada. Y esto es lo que persiguen dos grandes compañías de hidrocarburos españolas, Cepsa y Repsol. El presidente de Cepsa, Santiago Bergareche Busquet ha asegurado que “las economías emergentes participan cada vez más en la creciente demanda mundial de crudo, que el pasado año aumentó en 2,8 millones de barriles diarios y se espera que dicha tendencia continúe durante esta década.” Esta innovación refleja la integración que existe en la gestión de la compañía entre los aspectos financieros, operativos, medioambientales y sociales. En este contexto, el Grupo Cepsa ha alcanzado un resultado Económico Bruto de Explotación Ajustado de 1.431 millones de euros, cifra que supera en un 32% al obtenido en el ejercicio anterior. Además, el Resultado de Explotación Ajustado  ha ascendido a 680 millones de euros, un 45% superior al alcanzado en el año 2009, y el Resultado Neto Ajustado ha sido de 418 millones de euros, un 55% más que en el ejercicio precedente. Por su parte, la cifra de negocio se ha situado en 19.696 millones de euros, un 22,5% más que en el año anterior y ha finalizado 2010 con una deuda neta de 1.561 millones de euros.

Inversiones en medio ambiente Las principales líneas de actuación del Grupo Cepsa, en el área de Explotación y Producción, para los próximos ejercicios están dirigidas a incrementar su posición en este sector y, para ello, potenciarán su presencia en nuevas zonas geográficas con alto potencial de desarrollo, con el objetivo de conseguir un incremento significativo de las reservas atribuidas. Para ello, desde hace varios años, Cepsa está llevando a cabo un plan de actuación con el objetivo de optimizar sus procesos, buscando el ahorro y la eficiencia energética como elementos clave para la minimización de los GEI. El desarrollo y puesta en marcha de los proyectos asociados a este plan se ha realizado de forma escalonada en los últimos años, acometiendo, en primer lugar, los que suponían una alta recuperación energética y continuando con aquellos otros que tienen un menor impacto. De esta forma, Cepsa ha invertido, en el año 2010, más de 53 millones de euros en proyectos relacionados con la mejora de la eficiencia energética y la reducción de emisiones de GEI, siendo la calidad de los productos y su adaptación a las diferentes aplicaciones fundamental para reducirlos.    Tanto su composición como un mejor rendimiento inciden de forma directa en el nivel de las emisiones. En este sentido, la incorporación durante este año de alrededor de 96.000 toneladas de bioetanol equivalente en sus gasolinas y de 286.000 toneladas de biodiésel en sus gasóleos de automoción, contribuye eficazmente a la reducción de emisiones.

Inversión en I+D+i Para Cepsa, la I+D+i es una palanca de crecimiento sostenible y de creación de valor. A través de I+D+i optimizamos nuestros procesos de producción y la calidad de nuestros productos, en respuesta a los retos del sector, y mejoramos nuestra capacitación tecnológica y nuestra reputación. La investigación científica se aplica a la fabricación de nuevos materiales o productos, al diseño de nuevos procesos o sistemas de producción, así como a la mejora tecnológica de los existentes. En un contexto cada vez más competitivo y globalizado, la innovación permite a las empresas combinar sus capacidades técnicas, operativas y financieras con los menores recursos posibles y lanzar al mercado productos, procesos o servicios con mejores prestaciones. Las actividades de tecnología e innovación que se desarrollan en el Grupo están orientadas al desarrollo de proyectos, procesos y productos, con un efecto positivo sobre el medio ambiente, ya que implican reducción de emisiones o de residuos y dan soporte a los procesos de las actividades de exploración y producción, refino, petroquímica y comerciales. La finalización de diversos proyectos, especialmente la ampliación de la refinería ‘La Rábida’, ha supuesto una reducción en el capítulo de inversión en I+D+i respecto a 2009. Aun así, en el ejercicio 2010, Cepsa ha invertido 435 millones de euros en actividades 30 relacionadas con I+D+i. Actividad de Repsol Por otra parte, la otra gran referinería española también hace una apuesta por mantenerse a la cabeza de producción de hidrocarburos, y siempre se ha caracterizado por ser una compañía pionera en el campo de la I+D+i. Su historia esta unida a hitos que la colocan a la cabeza de la innovación en su sector, y que van desde los primeros éxitos en exploración de hidrocarburos en España hasta la creación del Centro de Tecnología Repsol, uno de los más importantes del mundo. Además, Repsol, desde la posición que le otorga el ser una compañía energética implicada en la sociedad y responsable con su entorno, afronta desde hace años el doble desafío de dar respuesta a una demanda de energía cada vez mayor y más exigente manteniendo un elevado nivel de compromiso con el medio ambiente. La I+D+i es, sin lugar a dudas, la herramienta más valiosa para alcanzar dicho fin, a través de la cual se estudian y desarrollan formas alternativas de energía y se obtiene el máximo aprovechamiento de todos los procesos productivos.

Innovación y tecnología Sabido es que la tecnología es la ciencia que permite poner en práctica la I+D+i. Es por ello que el principal activo de la compañía en este sentido lo constituyen el conocimiento y la capacidad tecnológica de los cerca de 400 técnicos e investigadores que, en el Centro de Tecnología Repsol,  se encargan del desarrollo a corto, medio y largo plazo, así como de la mejora continua de la eficiencia y la calidad técnica y medioambiental de los procesos y productos, a través de los cuales se obtienen relevantes logros  en todos los sectores energéticos. El progreso de un país se mide por su nivel de desarrollo científico y tecnológico. De ahí que la apuesta de Repsol por la I+D+i no sólo supone el punto de partida hacia la excelencia empresarial, si no que además refleja la contribución de la compañía para acercar horizontes que un día fueron inimaginables. Así, Repsol considera que la inversión en I+D+i es uno de los factores clave para hacer posible un sistema energético más eficiente y sostenible, capaz de dar respuesta simultáneamente a los dos grandes retos del sector, como la seguridad en el suministro y la reducción de las emisiones de CO2, manteniendo a la vez la competitividad del sistema energético. Por ello, Repsol invierte en I+D+i para contribuir a encontrar soluciones a retos tan importantes como los mencionados, aportando así valor a la compañía y a la sociedad. Las incertidumbres sobre cuáles serán las tecnologías predominantes en el futuro, los plazos de maduración de los esfuerzos de I+D+i, los ciclos económicos y las tensiones de reducción de costes en los momentos bajos del ciclo han llevado a Repsol a elaborar un Plan Estratégico de Tecnología. Teniendo en cuenta todo ello, las líneas de trabajo de dicho plan abarcan todos los negocios de la compañía, como la exploración y producción de hidrocarburos, la cadena de valor del gas natural, el refino de petróleo, sus productos, la petroquímica y las nuevas energías para diversificación de la producción y uso de la energía. Proyectos e ideas en Innovación En Repsol se utiliza ciencia y tecnología de última generación para descubrir yacimientos de petróleo y gas en las profundidades de los mares, respetando el entorno natural. Entre los grandes proyectos de la refinería española se encuentra el ‘Proyecto Caleidoscopio’, que nació en el año 2007 para desarrollar algoritmos y software capaces de procesar las imágenes sísmicas de prospección 15 veces más rápido que el resto de las compañías del sector, gracias a una nueva generación de procesadores. La tecnología utilizada para desarrollar este proyecto tiene como objetivo obtener imágenes sísmicas de prospección en subsuelos marinos mediante técnicas similares a las de una ecografía. Con ello se eleva el grado de confianza de las imágenes sísmicas, reduciendo la incertidumbre en la búsqueda del petróleo y gas a miles de metros bajo el subsuelo y situando a Repsol en la vanguardia de la exploración de zonas complejas pero con grandes reservas remanentes. Se estima que en ellas (en el Golfo de México estadounidense o las aguas profundas y ultraprofundas de Brasil) existen más de 100 billones de barriles equivalentes de petróleo. Y la tecnología ya les está permitiendo acceder a esas reservas. Tal es la importancia del ‘Proyecto Caleidoscopio’ que el Instituto Norteamericano de Ingenieros Eléctricos y Electrónicos, organismo reconocido por el seguimiento de nuevas tecnologías, lo ha considerado como uno de los cinco proyectos más innovadores a nivel mundial.  Además, la Revista Computer World premió a Repsol por este proyecto, por su impacto en el negocio. Con él, Repsol ha sido finalista en los premios anuales de creatividad en Electrónica y en el Premio a la Innovación otorgado por la revista ‘Petroleum Economist’. Inversiones de la refinería En 2010, Repsol invirtió 64 millones de euros en actividades de I+D+i ejecutadas directamente en los centros de tecnología situados en Móstoles (España) y La Plata (Argentina), a los que hay que sumar otros 7 millones de euros en proyectos llevados a cabo en diferentes unidades de negocio de la compañía. Además, Repsol mantiene una política activa de colaboración con centros de tecnología y universidades públicas y privadas, tanto nacionales como internacionales. La inversión destinada a este tipo de acuerdos fue de aproximadamente 8 millones de euros. Repsol participa en programas de financiación de I+D+i promovidos por diferentes administraciones. Además, durante 2010 Repsol formó parte de 29 proyectos impulsados por la Administración española, de 10 proyectos de la Unión Europea y de 15 proyectos de la Administración argentina.

Isabel Mª Bernal.