lunes, 23 de noviembre de 2020

El empleo entre las empresas de AGI creció un 5,6% en el ejercicio 2019 pese a la caída de los ingresos

La planta de Evos en el Campo de Gibraltar La planta de Evos en el Campo de Gibraltar

La Asociación de Grandes Industrias del Campo de Gibraltar (AGI) ha publicado su memoria correspondiente al ejercicio 2019, en un contexto y coyuntura que nada tienen que ver con los del curso pasado. La propagación de la pandamia y la incertidumbre generada por la crisis sanitaria y económica dista mucho de ser la de hace unos meses. En cualquier caso, la creación de empleo se incrementó un 5,6%, de modo que la suma de empleos directos de las empresas asociadas y las auxiliares superó los 10.000 trabajadores.

Un crecimiento en el empleo que constrata con una caída en los ingresos, tras dos años de incemento, que se situaron en los 9.326,5 millones de euros de forma conjunta, un 4,47% menos que en el ejercicio 2018. La facturación se vio influida por dos factores: el precio de las materias primas y el valor de los productos elaborados.

Pese a este dato, el resto de indicadores mantuvo la senda de crecimiento basada en la optimización de procesos, en la mejora de la eficiencia operativa y en la apuesta por la innovación. El VAB del ejercicio fue de 1.825,8 millones de euros y el EBITDA de 1.487,8 millones de euros.

Los datos que recoge la asociación en su memoria anual dejan de manifiesto la estabilidad de la producción y de las empresas. De hecho la inversión en productividad, competitividad, seguridad laboral e impacto ambiental creció un 40% en 2019, situándose en los 509,7 millones de euros, la cifra más alta de la última década. Es más, la cifra total de inversión de las asociadas en el periodo 2019-2010 alcanzó los 2.581,4 millones de euros, "dato que refleja el compromiso de las empresas con la Comarca del Campo de Gibraltar y demuestra la firme vocación de permanencia de las empresas", remarca la AGI. 

El presidente de la asociación, Miguel Pérez de la Blanca, destaca que "nuestro futuro pasa por la búsqueda permanente de la eficiencia para poder continuar siendo competitivos. Para ello, las inversiones realizadas demuestran la firme vocación de permanencia de las asociadas en la zona pero también hay que destacar la alta cualificación y talento de todos los que trabajan en nuestras empresas, que nos permite continuar mejorando nuestra competitividad".

En relación con el reparto de las plantillas, el empleo directo ascendió a 4.440 personas, mientras que las empresas auxiliares, empresas que operan día a día en las instalaciones de las corporaciones de la AGI, ocuparon a 5.634 personas. A este respecto, los contratos indefinidos en las empresas que forman parte de la asociación son prácticamente el 97%, lo que "evidencia la apuesta por el empleo de calidad", señala la asociación.

El impacto que tienen las empresas en su entorno se extiende más allá de la generación de valor añadido y empleo directo. Las interrelaciones productivas de las empresas con la economía de la zona crean unos efectos multiplicadores en la economía a través de las interrelaciones generadas por el gasto de las asociadas en adquisición de bienes y servicios que producen otras empresas y el gasto de los salarios generados por la industria. Este impacto se cuantifica en términos de Valor Añadido Bruto, que en 2019 se situó en los 2.957,8millones de euros, y de empleo, cuya cifra fue de 19.091personas, añadiendo el impacto de efectos directos, indirectos e inducidos.

Covid y sostenibilidad

La memoria también pone énfasis en la parte de la inversión destinada a mejora y cuidado medioambiental. En este capítulo, durante el año pasado el total de gasto e inversión destinado a medio ambiente fue de 122,2 millones de euros.

Por último, el documento hace un análisis destacado a la interrelación entre empresa y sociedad. Si bien, este documento está referido a 2019, se hace hincapié en la crisis sanitaria por la pandemia global de la COVID-19, en la que empresas y trabajadores se han volcado en este tipo de iniciativas, tanto de RSE como de voluntariado.

En cuanto a la crisis por el coronavirus, Pérez de la Blanca destaca "la capacidad demostrada de las empresas para implantar todos los protocolos sanitarios y las mejores prácticas organizativas, entre ellas el incremento del teletrabajo, que han permitido, protegiendo a los trabajadores y minimizando el riesgo de contagio, mantener la actividad. Desde la AGI somos conscientes que esta crisis es de largo recorrido con una profunda afectación de nuestro contexto económico, y solo con el buen hacer y el esfuerzo de todos los actores podremos superarla".