viernes, 21 de septiembre de 2018

El caso Nueva Rumasa puede afectar a 1.150 trabajadores andaluces y extremeños

Andalucía (800) y Extremadura (350), entre las comunidades autónomas más afectadas

Movilizaciones de los trabajadores de Clesa en Sevilla, que se encuentra al borde de la parálisis total.

Tras hacerse público los problemas financieros y de liquidez por los que atraviesa Nueva Rumasa, el holding financiero de la familia Ruiz-Mateos, los trabajadores de las empresas de Andalucía y Extremadura muestran diariamente su preocupación e incertidumbre acerca de lo que ocurrirá en un futuro, mientras que desde la empresa, hacen un llamamiento a la tranquilidad. En Andalucía, el concurso de acreedores (antigua suspensión de pagos) de Nueva Rumasa afecta a casi 800 trabajadores pertenecientes a bodegas Garvey, situada en Jerez; Clesa, en Sevilla; y Dhul, en Granada. Al respecto, el secretario general de UGT-Andalucía, Manuel Pastrana, ha calificado la situación de “complicada”, y ha hecho especial hincapié en que “al final en estos casos el problema lo acaban pagando los trabajadores”. Asimismo, Pastrana aseguró que en las empresas de Nueva Rumasa “se realizan prácticas de financiación sorprendentes y dudosas”, las cuales considera que es “una catástrofe en manos de todos y fruto de la avaricia y de controles inadecuados”. Además,   Pastrana aboga por el camino de la viabilidad de las empresas. Desde Extremadura, tanto el secretario general de UGT, Francisco Capilla; como el secretario general de  la Federación Agroalimentaria de CCOO, Antonio Candelo han alertado de que están en peligro cerca de 350 puestos de trabajo, ya que la empresa Carcesa, según este último, “es totalmente viable” en  esta comunidad y “es muy importante”.

Protestas ante posibles despidos Los trabajadores de las empresas  que hay en Extremadura se han concentrado a las puertas de las factorías de Don Benito, Montijo y Mérida, para reclamar soluciones con el objetivo de no perder sus puestos de trabajo “ante la descapitalización de estas industrias solventes por el endeudamiento del grupo Nueva Rumasa”, aseguraron los representantes de UGT y CCOO en la comunidad extremeña. Ante dicha situación los trabajadores de la planta de Mérida, protagonizaron un nuevo paro de 15 minutos, al que también asistió el alacalde de de la misma, Ángel Calle, quien aseguró que “ya hay gente parada”.

Isabel M. Bernal