jueves, 24 de mayo de 2018

Dropshipping, ¿una alternativa emergente?

A través del análisis y comentario de diferentes expertos y entendidos en la materia, podremos conocer con más detalle los pros y contras de este nuevo fenómeno empresarial en auge en España, a un sólo 'click' de distancia. 

Fabiola Lobo   I   Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.   I   7/11/2012

Ya lo llamemos Drop shipping, Dropshipping o Drop shipment, nos estaremos refiriendo a lo mismo: al nuevo tipo de venta que, poco a poco, está sucumbiendo a proveedores y distribuidores españoles a practicar otras formas de distribuir sus productos, y al emprendedor que desea desarrollar un negocio virtual basado en e-commerce sin necesidad de tienda física ni formación específica ni stock ni una gran inversión inicial.

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Se trata de una nueva forma de negocio donde el vendedor, en la mayoría de los casos un minorista, no almacena los productos en una tienda física sino que pasa el pedido del cliente y los detalles del envío directamente a un distribuidor, mayorista o fabricante, que seré el encargado de entregar las mercancías directamente al cliente. Así, se ahorran gastos de transporte al evitar un envío intermedio y también el minorista obtiene su beneficio en la diferencia entre el precio mayorista y el minorista. La industria de venta de libros y eBay son un ejemplo de ello.

Entre las ventajas destaca la escasa inversión inicial, al sólo necesitar una página web o tienda online; las garantías de los mayoristas o fabricantes; y el rápido envío de los pedidos, entre otras. A priori, el único ‘pero’ es el pago por adelantado. Sin duda, un negocio al alcance de la mano.

 

    UNA SALIDA A LA CRISIS DE MUCHAS EMPRESAS

Por Juan Antonio Fernández, webmaster freelance en www.mayoristasdropshipping.es y www.dropshippingespaña.eu

“Tipo de venta al por menor donde el minorista o distribuidor no guarda los productos en su almacén, sino que envía el pedido de su cliente al mayorista para que este le entregue la mercancía”.

En España aún no está muy asentado por lo que puede considerarse un nicho de mercado interesante donde iniciarse o invertir. No quiero decir con esto que cualquier emprendedor/a vaya a triunfar, ni que sirva de medio de distribución para cualquier empresa o producto, pero si tiene muchas ventajas a la hora de introducirse en este negocio por el bajo coste de su inversión inicial.

En mi opinión es una gran oportunidad que no están teniendo en cuenta muchas pequeñas y medianas empresas que podrían multiplicar el número de distribuidores y comerciales de forma casi gratuita. Por ejemplo en mi caso, solo necesitaría un fichero con todos los datos de los productos y una fotografía para montar una tienda online en apenas una semana.  Es lo que más me demandan diariamente, a través de mis página web, clientes que quieren iniciarse en el Drop Shipping.

Para ello tenemos que cambiar la mentalidad en muchas empresas que desconfían de emprendedores y también de estos últimos a la hora de confiar en los envíos y embalajes de productos que no pasarán por sus manos.

Es una oportunidad muy interesante que requiere también un cambio de actitud y aptitud en empresarios y distribuidores, generar vínculos de confianza y reforzar los canales de distribución para dar un servicio óptimo a los clientes.

 

SÍ, PERO APORTANDO VALOR

Juan Carlos Moreno

Por Juan Carlos Moreno, fundador y CEO de Negonet e-business center

El dropshipping aporta cosas buenas en su concepto; al tratarse de una operación de venta directa desde fábrica al cliente final, el retail se ve beneficiado de un gran ahorro en costes de almacenamiento y personal, lo que le permite ofrecer productos low-cost a su cliente, y el proveedor que emplea este tipo de operativa comercial también gana al disponer de una gran red de distribución On-Line, pero este concepto creo que se está desvirtuando si no conseguimos aportar un valor diferencial al producto o servicio que estamos vendiendo.

En una gran mayoría el comercio dropshipping no se adapta a las exigencias del nuevo consumidor, ya que inunda el mercado On-Line con productos idénticos procedentes de los mismos proveedores, lo que ocasiona una inevitable guerra de precios y su consiguiente interferencia en el canal de distribución tradicional.

Aquel que piense que va a hacer un gran negocio vendiendo a través de internet mucho de lo mismo, con precios bajos, márgenes mínimos, y regalando la logística, creo que entra en un long-tail equivocado.

El comprador inteligente lo que realmente está buscando es un producto y un servicio hecho “a su medida” casi exclusivo, y a un precio competitivo, y en este apartado es donde considero hay que echarle más imaginación, coger lo mejor del concepto dropshipping e inventar nuevas fórmulas comerciales hacia lo que viene a denominarse el Social Commerce.

Opino que no es hora de ponerse a vender “más de lo mismo”. Es el momento de innovar hacia nuevas formas de comercio que nos está demandando un consumidor inteligente en constante evolución.

 

LAS REALIDADES DEL DROPSHIPPING

Por Javier Echaleku, fundador y CEO de Kuombo

Cada día son más los negocios de comercio electrónico que se crean en internet. Muchos de ellos como respuesta a la necesidad de las empresas de crear nuevos canales de venta o enfocar a nuevos públicos objetivos diferentes a los habituales. Sin embargo, hay una reciente oleada de tiendas online que nacen de nuevos emprendedores, los cuales no disponen de stock almacenado ni de recursos financieros para tenerlo. Entonces ¿cómo pueden empezar dicho negocio? Pues gracias a un concepto que se denomina Dropshipping.

Esto lo pusieron de moda en EEUU grandes operadores de comercio electrónico como Pixmanía o asiáticos como Alibaba y ya ha empezado a calar en los modelos de negocio de muchos almacenes o proveedores de toda Europa y España. Pero ¿realmente funciona en nuestro país? Ya hay proveedores que lo hacen con una visión clara del servicio que tienen que prestar, pero todavía queda mucho camino por delante.

Voy a montar una tienda online en la que voy a invertir mucho dinero en marketing y en profesionales para gestionarla. Además voy a tener una gran variedad de productos, mucha información de calidad, buenas fotos y seguramente algún vídeo de producto, que eso siempre gusta. Además voy a contactar con muchos proveedores que estarán encantados de facilitarme sus stocks para que se entreguen al comprador desde sus almacenes. Pienso que es un buen negocio en el que todos ganamos. Los proveedores ganan porque no tienen que invertir en desarrollo online y pueden centrarse en su producto y logística. Yo gano porque no tengo que invertir en producto ni stock y puedo centrarme en captar compradores y hacer el seguimiento de los envíos, atención al cliente y devoluciones. Los clientes ganan porque tienen mucha variedad de producto en una sola tienda y muy buena atención al cliente.

¿A que suena bien? Pues sí, pero si el proveedor no me respeta no funcionará. Como ya ha ocurrido a miles de tiendas en el pasado, esto no será viable hasta que los proveedores de la vieja escuela cambien su arcaica y desfasada mentalidad individualista y egoísta.Estamos en una época en la que necesitamos colaboración y cooperación entre las empresas. Centrarnos en nuestro valor añadido y sumar. Invertir en nuestro core, en lo que sabemos hacer mejor y establecer alianzas estratégicas potentes pensando en el consumidor.

¿El consumidor? ¿Ese quién es? Pues el que realmente mueve la economía, el que compra, el que paga, el que justifica todos los esfuerzos de las marcas, de los distribuidores, de los almacenistas, de los transportistas y por supuesto de los tenderos (online u offline). El que nos da su dinero a cambio de que le tratemos bien, le demos un buen producto, un buen servicio, una buena atención y le pongamos las cosas fáciles.

Entonces… ¿Por qué en lugar de mirar por el consumidor y unir las fuerzas estratégicas nos miramos el ombligo con falsos miedos de si me van a robar el negocio? ¿Por qué nos ponemos zancadillas unos a otros en la, mal llamada, cadena de valor? Proveedores que no creen en el dropshipping y piensan que son los únicos que asumen riesgo. Proveedores que te dicen que creen y te “cuelan” publicidad de sus negocios en los paquetes con la intención de quitarte a los compradores en la segunda compra. Proveedores que atienden tus pedidos los últimos porque primero van los suyos o los de los clientes offline que compran stock. Proveedores que no te facilitan descripciones, características ni fotos de los productos, aún teniéndolas. Proveedores que complican en lugar de facilitar….

Señores, así no. Es momento de unirse, de pensar en el que compra y de aliarse.

 

EL DROPSHIPPING COMO ALTERNATIVA

Por Iñaki Viteri, promotor en www.ruraldirect.es

Actualmente estoy desarrollando un proyecto que sin yo saberlo es Dropshipping: Por una parte agrupamos a diferentes productores, todos ellos relacionados con la alimentación y les proporcionamos una línea directa con una demanda de volumen. Eliminamos la cadena de intermediación, ampliamos su ámbito de actuación, les gestionamos y aseguramos los cobros, el transporte y al practicar una intermediación responsable, hacemos que resulten más competitivos.

Discrepo con el punto de vista de aquellos que auguran un final fatal y “una quiebra segura” para este tipo de plataformas. Pienso que cuando uno realiza una labor de intermediación, si actúa de manera coherente aplicando márgenes responsables y ofrece garantía de su labor, la aceptación es buena. Con planteamientos claros, honestos y opciones de ganar-ganar la aceptación es alta.

Ahora bien, mi experiencia en este mundo, me dice que hay que separar el polvo de la paja. Por una parte tenemos a los oportunistas, los chapuceros, gente sin escrúpulos que ha hecho mucho daño. Gente con planteamientos poco honestos que van dejando deudas y cadáveres por donde pasan y que han aumentado la desconfianza de las empresas de manera notable. Gente sin compromiso, en donde plantean la relación con sus proveedores de “yo te atornillo, no te doy garantías, a ti no te interesa el margen que yo aplico y si te he visto no me acuerdo”, son poco transparentes, no comparten información y hacen de su negocio un fortín en donde el papel del productor es meramente pasivo. ¿Qué tipo de relación queremos que se establezca en estos casos?

Por otra parte también tenemos al productor que no valora la labor de intermediación y está a jugártela, con ese no puedes contar, pero si tienes un poco de olfato y un contrato que ponga claras las intenciones de cada cual, a ese se le ve el plumero ya en el sonar del timbre de la entrada. Generalmente son poco empresarios y piensan que las ventas son una cosa que llega a las empresas por ciencia infusa, o sea , que hoy en día con la marabunta de productos y servicios que hay en el mercado, con la variedad de elección que tiene el consumidor, con la cantidad de canales existentes para llegar a cada producto, precisamente eligen el suyo porque sí, porque él es el mejor. No dan valor a lo que supone hoy en día vender y como no lo valoran, pues no lo respetan. Estos seudoempresarios tienen los días contados.

En fin, yo confío en el Dropshipping y me parece una opción ideal para según el tamaño de cada empresa. Con grandes empresas con departamentos comerciales y estructuras formadas, no tenemos nada que hacer, pero con ese tipo de empresa pequeña-mediana puede resultar una opción muy interesante. Todo está en la manera de plantearlo y en que ambas partes obtengan un beneficio. Se trata de sumar y restar, tanto me cuesta montar una estructura comercial (trabajadores, dietas, …) y tanto me cuesta tener un trabajador en la calle que defienda y sude mi camiseta a un tanto por ciento sobre ventas. Puede ser un coste fijo para la empresa independientemente de los resultados, o puede ser un coste variable para la empresa en función de las ventas, con esperemos mejores resultados. La mejor opción es la que debemos elegir.