sábado, 22 de septiembre de 2018

Chris Lowney: “Cuando pensamos en líderes nunca pensamos en nosotros mismos”

En las grandes organizaciones, solo la mitad de los empleados dicen estar felices en su trabajo, mientras que el 60% desconfía de su director y el 50% se preocupa frecuentemente por la posible pérdida de empleo, según Lowney.

El ex seminarista jesuita y ex director general de JP Morgan en Nueva York, Tokio, Singapur y Londres, Chris Lowney, fue ayer el protagonista de una nueva edición del foro 'Diálogos Loyola', organizado por LOYOLA Leadership School con la colaboración de CaixaEmpresa, en el que analizó las claves del liderazgo desde su experiencia y trayectoria.

Ante más de 200 personas, Lowney defendió un estilo de liderazgo basado en el heroísmo, entendido como tener metas y objetivos "ambiciosos, por encima de egos y protagonismos personales"; en el autoconocimiento para ser conscientes de las "propias limitaciones y fortalezas"; en el ingenio para "enfrentarnos" a un mundo en permanente cambio; y en el amor, según informa LOYOLA en nota de prensa.

De este modo, Lowney inició su conferencia preguntando a los asistentes sobre su concepto del líder, pues aseguró que "cuando pensamos en líderes nunca pensamos en nosotros mismos, pero la modestia no es incompatible con el liderazgo”. A este respecto, añadió que “nuestra forma de liderar no es nuestro estatus en una organización, sino simplemente los valores que elegimos como modelo en la vida y el trabajo".

Asimismo, insistió en que el amor y la confianza son necesarios en las empresas, pues sostuvo que en grandes organizaciones, solo la mitad de los empleados dicen estar felices en su trabajo, el 60% desconfía de su director y la mitad se preocupa frecuentemente por la posible pérdida de empleo. "La semana de trabajo en estos lugares tan infelices y desconfiados es alrededor de un 20% más larga que hace veinte años”, indicó.

Por todo ello, Lowney aseveró que "necesitamos verdaderos líderes" que ayuden a “aumentar las oportunidades de trabajo en este momento tan difícil de la economía nacional y mundial, y que pueden hacerlo dándole a las personas la posibilidad de sentirse dignos al poder usar su talento de la forma más productiva”.

Por último, en relación a la innovación, puntualizó que, en el mundo profesional, “solamente nos podremos adaptar o ser suficientemente creativos si nos liberamos  de nuestro miedo a fracasar o de nuestro miedo al cambio, de la codicia, al estatus o al ego".

F. L. P.