miércoles, 23 de mayo de 2018

Belén Viloria: “Con TEDxValladolid queremos inspirar cambios, dinamizar y ayudar a avanzar”

"Además de aportar ideas nuevas y valor, los TEDx dan visibilidad a la ciudad, que entra así a formar parte de una red plenaria de 1.600".

M. Martínez García   I   Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.   I   7/11/2012

Compartir ideas para inspirar cambios locales y formas de innovar. Es la propuesta del TEDxValladolid que, con el lema Empowering people, changing comunities. se celebra el 9 de noviembre en las instalaciones del LAVA de la capital. Su organizadora, la vallisoletana Belén Viloria, licenciada en Derecho y en Económicas (E3) en Icade, abandonó su ciudad natal para iniciar sus estudios universitarios en Madrid. Tras concluirlos, trabajó en marketing y planificación estratégica en gran consumo, entre otros sectores, con responsabilidad internacional y residencias fuera de España. Pero hace cuatro años decidió poner en marcha su empresa, Open Circle, dedicada a la planificación estratégica en el sector cultural y social y regresar, por motivos personales, a Valladolid.

Belén Viloria.

¿Cuál es el origen del movimiento TED?

La iniciativa surge de forma espontánea en 1984 en California y debe su nombre a que, en los 80, Tecnología, Entretenimiento y Diseño eran los tres conceptos que movían la innovación. Se corre la voz del enriquecimiento que supone compartir ideas y comienzan a acudir personas a escuchar a los promotores. Porque se trata de poner en común reflexiones, experiencias y pasiones, sin que exista ningún componente comercial. Así, el movimiento se va institucionalizando en California, donde se sigue celebrando una vez al año y donde, hoy, cuesta 7.000 dólares acudir. Sin embargo, no es hasta 2001 cuando Chris Anderson crea una Fundación con el fin de difundir todo lo que está pasando allí al mundo a través de internet, ‘enlatando’ charlas de 18 minutos como máximo. Desde entonces, cualquiera puede disfrutar de esta gran plataforma de conocimiento gratuita.

Buena parte de su éxito se fundamenta en la colaboración...

Sí. Sin ir más lejos, la traducción de las intervenciones a otros idiomas se consigue con espíritu colaborativo. Y también son básicos el entusiasmo, la profesionalidad y el compromiso de los que están detrás. Son pocos y todos los organizadores locales estamos en contacto con ellos. Condición sine qua non es que los eventos los realicen licenciatarios sin ánimo de lucro y ponentes de primer nivel también sin ánimo de lucro para que se generen conexiones improbables. Y, como era una pena no poder trasladar las vivencias que se transmitían al mundo off line, surgió la idea de los TEDx. La 'x' significa que se trata de eventos desarrollados de manera independiente y sin ningún tipo de afinidad política o religiosa. El organizador no depende de ninguna entidad o empresa y sólo busca inspirar cambios en la ciudad, que es el entorno que se considera de mayor interés. Los TEDx nacen en 2009 y, cuatro años más tarde, se han celebrado en ciudades de más de 140 países, lo que da cuenta de su capacidad de movilización. Su vocación es ser una cita anual. En España, el primer TEDx tuvo lugar en Madrid hace cuatro años. León albergó uno el pasado febrero y ahora existe una veintena de licencias activas en nuestro país.

¿Cómo llega Belén Viloria a involucrarse en la iniciativa TEDx?

La conozco hace mucho por internet y por mi socio. Además de mi trabajo, imparto clases en Icade, uso su material para docencia y proyectos y he participado en varios TEDx locales. Siendo consciente de su capacidad de inspiración, magia y potencial intelectual, al volver a Valladolid me di cuenta de que no se había puesto en marcha aquí y pensé en lo estupendo que sería crear en mi ciudad un nuevo entorno de cambio basado en el poder de las ideas. Me lo planteé como un compromiso y una contribución personal a la sociedad y a mi ciudad, aportando una forma de hacer diferente que pueda ayudar a provocar cambios que refuercen su tejido económico, cultural y social. Los eventos TEDx son vehículos de ideas y conocimiento magníficos puestos a disposición de todo el mundo y sobre cualquier materia, porque es importante buscar la interdisciplinariedad en los programas. En este sentido, un organizador de un TEDx es además un curator de su evento, creando la temática y decidiendo las disciplinas y ponentes que considera más relevantes para la ciudad en ese momento.

¿Es muy difícil obtener una licencia?

Es un proceso. Se solicita, explicas quién eres y qué haces y ellos valoran si tu interés es realmente altruista y dispones de ganas y de capacidad para organizarlo. Yo la solicité a principios de 2012 porque, como comento, me apetecía que se celebrara en Valladolid, ya que considero que dinamiza el entorno. Ése es mi objetivo. A partir de ahí, he elegido temas que se están tratando en profundidad aquí pero que quizá no se llegan a materializar como proyectos. Y no hay que olvidar que, además de traer ideas nuevas, los TEDx dan visibilidad a la localidad, porque entra a formar parte de la red planetaria de 1.600 que ya existe. Necesitamos posicionarnos ahí y mostrar el talento que atesoramos.

¿Por qué ha elegido el lema ‘Empowering people, changing comunities’ y ha optado por ponentes tanto locales como internacionales?

Es una potestad del organizador. En mi caso, he buscado la riqueza de un mix con gente muy importante del país o que está haciendo las cosas de forma distinta aquí y otros de fuera de España. La premisa básica es que tengan algo que decir y quieran compartirlo. Y me he decidido por una temática relacionada con el valor de las personas para abordar modelos colaborativos, la co-creación y los nuevos estándares de emprendimiento, en especial el social. Son tres ejes esenciales que estoy convencida van a aportar un gran valor a la ciudad. Pero hay que tener claro que no es un evento de TIC, ni de redes sociales, recursos humanos o coaching. Habrá espacio para la Ciencia con Raquel Ibáñez, doctora en Biología Molecular y Biotecnología que hace cuatro años volvió a Valladolid y ha puesto en marcha su empresa, para el diseño de interacción con Javier Cañada, para el emprendimiento social con Roser Batlle y Pedro Tomás Delgado y para la educación con Íñigo Blanco. También contaremos, entre otros, con el periodista y guionista Eduardo Prádanos y con el profesor Gunter Pauli.

Su trabajo y el de las personas que le ayudan en la organización es voluntario...

Sí, todo el dinero que se obtiene revierte en el evento. Es preciso grabarlo, necesita una postproducción y hay otra serie de costes. Pero no existe ninguna cuenta personal ni ninguna sociedad detrás. Sólo hay dos tipos de patrocinadores, que bien colaboran pagan- do un servicio, bien contribuyen en especie. Lo que sí es fundamental es mucho trabajo, esfuerzo y, sobre todo, pasión, compromiso y convencimiento de querer aportar valor a la sociedad y también visión. No en vano, se vende marca de ciudad relacionada con la innovación, el conocimiento y la cultura en el extranjero, de ahí que al Ayuntamiento le haya parecido interesante y se haya sumado como colaborador poniendo el espacio.

Los TEDx tienen características propias de formato, duración, aforo...

Lo más importante es que las intervenciones no superen los 18 minutos y el aforo máximo para un primer evento las 100 personas. Se busca que no sea un show, sino un acto sobrio y serio. Existe la obligación de grabar las charlas y subirlas a la red pero, a partir de ahí, el organizador decide qué y cómo quiere hacerlo. Y, como vamos a estar en un entorno tan maravilloso como el LAVA (Laboratorio de las Artes de Valladolid), hemos reforzado el carácter artístico del TEDx. ¿Por qué no fomentar lo creativo y cultural que tenemos?, me pregunté. Así que, junto con el LAVA, se planteó una convocatoria para creaciones artísticas entre las que hemos seleccionado una que se presentará el día del evento. Es una pequeña iniciativa adicional en una ciudad que destaca por albergar citas culturales de carácter internacional tan potentes como la Seminci y el Festival de Teatro y Artes de Calle, el TAC. Además, hemos lanzado una propuesta al público, TEDxYouValladolid, y habrá tiempo para escuchar la idea de una persona anónima que tendrá cuatro minutos en el escenario para contarla.

Cuando finalice la cita, el próximo 9 de noviembre, ¿qué habrá tenido que ocurrir para que se sienta satisfecha?

Que TEDxValladolid no se quede en lo que suceda en el LAVA ese día. Que la gente salga con ganas de cambiar algo en su entorno, en su vida privada y en la profesional. Ésa sería mi mayor satisfacción. Mi objetivo es provocar reflexiones, aportar ideas, y experiencias. A mí, desde luego, que soy una persona curiosa,  inquieta y comprometida, esto me dinamiza y me motiva. Y, como me apasiona, decidí que por qué no hacerlo en mi propia ciudad para poder compartir aquí ese valor.