martes, 16 de octubre de 2018

Abengoa reduce en 550.000 toneladas sus emisiones de CO2 en 2010

Para hacer esta medición, se ha tenido en cuenta la variación de la actividad respecto a 2009

Abengoa ha reducido en 550.000 toneladas las emisiones de CO2 asociadas a sus productos y servicios en 2010. Esta notable reducción, respecto a los niveles de 2009, responde al firme compromiso de la compañía en la lucha contra el cambio climático y el cuidado del medioambiente. Las emisiones de totales en 2010 fueron de 9.563.056 toneladas. La compañía puso en marcha en 2008, el inventario de gases de efecto invernadero (GEI), un sistema para contabilizar las emisiones de GEI de todos los procesos productivos de sus bienes y servicios, para todas sus actividades y en la totalidad de las geografías donde está presente, lo que le ha permitido definir y cumplir con unos objetivos de reducción anuales. Para contabilizar las emisiones de la compañía, se ha tenido en cuenta la variación de la actividad, un factor con un significativo efecto distorsionador en los resultados. Así, una sociedad que ha tenido más actividad este año, en comparación con el anterior, habrá incrementado también sus emisiones. De ahí que el éxito en los planes de reducción radique en conseguir que el aumento de emisiones esté por debajo del aumento de actividad.

Comparativas entre ratios

Con el fin de eliminar este efecto distorsionador, Abengoa no hace un estudio comparativo entre las emisiones de un año y las del anterior, sino entre ratios: toneladas CO2/actividad. Con esta fórmula, obtiene la cifra exacta de las emisiones que la sociedad ha reducido gracias a la aplicación, exclusivamente, de los planes de reducción de emisiones.

La contabilidad anual de emisiones llevada a cabo por Abengoa es una de las más completas que existen actualmente, ya que incorpora los tres alcances recogidos en el Protocolo de Kyoto: emisiones directas, asociadas a fuentes que están bajo el control de la compañía (alcance 1); emisiones indirectas, asociadas a la generación de la electricidad o energía térmica adquirida (alcance 2), y emisiones indirectas asociadas a la cadena de producción de bienes y servicios adquiridos por Abengoa (alcance 3). Por otro lado, el inventario de gases de efecto invernadero permite el etiquetado de los productos y servicios de Abengoa, que comunica a sus clientes y a la sociedad las emisiones asociadas a cada uno de ellos. La compañía haya suscrito, hasta ahora, acuerdos con más de 17.000 proveedores en todo el mundo, lo que les obliga a comunicar sus emisiones o manifestar su intención de implantar un sistema de reporte de sus emisiones en el plazo de seis meses. Esta extensión a las compras es uno de los elementos más novedosos del sistema, ya que implica la colaboración activa de los proveedores de Abengoa en la lucha contra el cambio climático.

Redacción