sábado, 18 de agosto de 2018

CEL Working León: la mejor sinergia para apoyar el negocio

Un nuevo espacio de coworking lleno de actividades ‘caldea’ el clima emprendedor de León.

Color, amplitud, calidez y unos excelentes anfitriones. Los 350 metros cuadrados de CEL Working León no defraudan. Al contrario, sorprenden en el mejor de los sentidos. Merece la pena visitar el nuevo centro de coworking del que ya dispone la capital leonesa gracias al empeño de Ernesto González Castañón y Miguel Ángel Córdova.

Ernesto González Castañón y Miguel Ángel Córdova posan en CEL Working León.
Ernesto González Castañón y Miguel Ángel Córdova posan en CEL Working León.

¿Y qué es CEL Working? Pues, como explica Ernesto, una red de emprendimiento relacionada con lo social, lo cultural, lo educativo y lo tecnológico. Fue fundada como sociedad limitada por cuatro socios el pasado noviembre en Barcelona –donde tiene su sede– y desde entonces se ha abierto a la incorporación de más en diferentes proyectos con el fin de generar productos que ofrecer a las empresas, una actividad que tienen previsto compaginar con emplazamientos físicos de coworking. El primero ha sido el de León que, inaugurado hace unas semanas, está situado en pleno centro de la ciudad.

“El coworking”, apunta Miguel Ángel, “es un concepto nuevo, ya que nació hace unos seis años en California, pero se ha expandido muchísimo hasta la fecha. Supone ofrecer un lugar de trabajo con un plus de interacción e intercambio de ideas, que es lo que hace que sea mucho más que un punto de trabajo tradicional y lo diferencia”. Por eso, la mentalidad del trabajo colaborativo y la generación de sinergias para realizar proyectos y aprovechar contactos han estado muy presentes en los impulsores de CEL Working León desde la gestación del proyecto.

“En estos momentos parece que se abusa de términos como los de redes sociales y networking y algo parecido ocurre con el coworking”, aduce Ernesto. “Hay muchos despachos u oficinas que alquilan espacios porque con la crisis disponen de ellos. Pero se trata de un mero alquiler de mesas. En cambio, son pocos los coworkings con nuestra filosofía, que prioriza el hecho de que el lugar sea centro de intercambio de ideas. Es decir, un local acogedor pero lleno de dinamismo gracias a actividades semanales que fomenten las conexiones entre coworkers y también con jornadas y talleres que impartan los propios usuarios dirigidos a personas externas”.

Su objetivo y el compromiso que asumen como gerentes lo tienen muy claro: “Organizar muchas actividades”. Para ello, CEL Working León tiene un pequeño auditorio con 70 plazas y dos salas más pequeñas para una veintena de personas destinadas a reuniones o formación que se pueden alquilar. Sin olvidar la zona de esparcimiento con posibilidad de tomar un café o consultar publicaciones. Y sin apenas paredes porque hoy en día solo las busca, asevera Ernesto, “aquel que no quiere que le roben las ideas y se encierra en un cubículo”, una manera de proceder muy alejada de las nuevas generaciones de emprendedores. La mitad del espacio está dedicada al área de coworkers y la encargada de su diáfano diseño ha sido Andrea Muñoz.

 

“Estar en un lugar de estas características proporciona al autónomo mucha más visibilidad que permanecer en su casa y ayuda a mejorar sus proyectos”, exponen los dos socios. “La diferencia es muy grande, ya que aquí se reduce el aislamiento, se separa la vida privada de la laboral, se puede aprender del talento de otras personas y enriquecerse, abordar proyectos en común…”, enumeran.

Son tres las modalidades de alquiler para el coworker: un puesto permanente, que supone contar con una zona propia, la misma, siempre; un área para trabajar que puede variar y limitar la presencia a las mañanas o las tardes, es decir, media jornada. Los contratos fijos permiten además acudir las 24 horas los siete días de la semana, aunque el horario habitual del espacio es de 9 a 21.

La realización de videoconferencias y el establecimiento de relaciones con otros países como México también están en la agenda de CEL Working León. No en vano, es el país del que llegaron hace dos años Ernesto y Miguel Ángel, convencidos hoy de la viabilidad y la rentabilidad de su fórmula de coworking en León. “Vamos a amortizar la inversión”, asiente Miguel Ángel. Su apuesta pasa, ante todo, por organizar actos con su marca, en colaboración con emprendedores del entorno. Porque “un modelo de negocio que no involucre lo social, está muerto”, afirma