miércoles, 26 de septiembre de 2018

Natur Futura estrena laboratorio

Los dos socios trabajando en la sede de Natur Futura en Carbajosa de la Sagrada.

La mezcla de gestión ambiental, juventud e innovación tiene nombre propio, Natur Futura, y acaba de estrenar su nuevo laboratorio en la recién inaugurada Incubadora de Empresas del Parque Científico de la Universidad de Salamanca

Sorteando los obstáculos iniciales de la financiación y con un proyecto empresarial orientado hacia la conservación y sostenibilidad medioambiental nació Natur Futura en 2010 con el objetivo de prestar servicios integrales para el medio ambiente, el sector agropecuario y la sanidad ambiental.

La idea surgió de la necesidad de crear un puesto de trabajo estable junto con la necesidad y demanda social existente de crear una empresa cuyos objetivos estén orientados hacia la conservación y sostenibilidad para preservar el medio ambiente y mejorar la calidad de vida de la sociedad actual y de las generaciones futuras. Éste es el compromiso empresarial y social marcado por los dos jóvenes fundadores de Natur Futura, Antonio José Zúñiga y Ana María Serrano, que abren las puertas de su sede en Carbajosa de la Sagrada en Salamanca a la redacción de Mercados21 con motivo del estreno de su nuevo laboratorio ubicado en la recién inaugurada Incubadora de Empresas del Parque Científico de la Universidad de Salamanca.  Aunque aún en fase de acondicionamiento y arranque del laboratorio, para Natur Futura esta ampliación de las instalaciones supone una puerta importante hacia su crecimiento ya que la filosofía de la empresa reza que “hay que buscar siempre nuevas metas y dejar a un lado la filosofía arcaica de trabajar mañana igual que hoy pero ganando más”.

Para estos dos jóvenes emprendedores estar presentes en el Parque supone un cúmulo de ventajas como son el apoyo de la Universidad, llevar aparejado el nombre de la USAL y las posibles sinergias que surgen entre las empresas del Parque para futuras colaboraciones. Aunque la colaboración real y efectiva, reflexionan tras este primer año de vida, es el empuje que supone ir de la mano de la Universidad, “la colaboración entre la USAL y el mundo empresarial es total, de hecho la Incubadora es un edificio al que le prestan gran atención y cariño por el gran potencial de las pequeñas empresas que estamos allí instalados”.

Colaboración universidad-empresa

La trayectoria con la institución académica salmantina proviene de los orígenes de Natur Futura, los primeros pasos se dieron de la mano de la USAL a través del Plan Galileo de apoyo a emprendedores. “Con el apoyo técnico de un asesor y el alquiler de un despacho en el Edificio Fonseca por un importe simbólico comenzamos a desarrollar este proyecto”, comentan los socios fundadores de esta empresa salmantina. Pero la peor parte, confiesan ambos, fue la financiación, “necesitamos una financiación prácticamente total, nuestra primera venta fue la presentación del proyecto a Caja Duero, les encantó y decidieron financiarlo mediante un microcrédito sin aval, posteriormente comenzamos a trabajar con La Caixa y Caja Rural, a los que también estamos agradecidos”. Tras un año de recorrido lo que tiene muy claro ambos socios es que “en la fase de arranque de una empresa los riesgos se multiplican”.

Conscientes del riesgo que supone en estos tiempos emprender un negocio y si a esto se añade además la juventud de los protagonistas resulta una ecuación casi imposible de cuadrar para las mentes más cuadriculadas. Antonio y Ana María defienden así su proyecto empresarial: “Pensamos que la experiencia es algo que nunca sobra, la juventud resulta un valor añadido en cuanto a la posibilidad de afrontar nuevos y mejores objetivos con más ilusión y ganas de superarse”. Los proyectos actuales van de la mano del nuevo laboratorio del que se espera que a principios de 2012 comiencen a surgir patentes, “ tan pronto como completemos su puesta en marcha comenzaremos a realizar pruebas” comenta orgulloso Antonio José. También están inmersos en la impartición de cursos de formación sobre agricultura ecológica y están a punto de comenzar un proyecto sobre huertos escolares y otro sobre control del topillo campesino que tantos problemas genera en Castilla y León en los años de super población. Las fronteras de negocio de Natur Futura miran a Portugal con deseos de poder expandirse al país vecino aunque “ es un paso que, sin duda, daremos cuando llegue el momento adecuado” afirma Ana María.

Cristina González.