domingo, 27 de mayo de 2018

Los emprendedores sociales, a la palestra


Cristina González Navas I Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo. I 6.07.2012


La emprendedora Beatriz Fadón muestra parte de sus cultivos ecológicos. A través de Red Calea asesora a agricultores para la conversión de sus cultivos convencionales en ecológicos.

Iniciar una empresa y que además ésta tenga un fondo social en sí misma es el común denominador de todos los emprendedores que llaman a la puerta de Ashoka, una asociación que apoya estos proyectos sociales desde sus primeras fases a través de una ayuda económica y un asesoramiento legal, estratégico y de comunicación.

En un momento en el que todas las voces públicas entonan el mismo cántico en torno a las bondades del emprendimiento existe una posibilidad de unir emprendimiento y compromiso social, un concepto que tiene nombre y ‘fábrica’ propia, Ashoka, una asociación que lleva más de 30 años apoyando a los emprendedores sociales del mundo.

Sus primeros emprendedores sociales fueron de la India hasta que el modelo se expandió a nivel mundial. En el año 2.000, esta expansión internacional toma un nuevo rumbo y la asociación empieza a seleccionar emprendedores sociales en países desarrollados hasta tejer una red global que cuenta con casi 3.000 emprendedores sociales en más de 70 países. Las fuentes de financiación de esta asociación fundada por el norteamericano Bill Drayton, son emprendedores de negocio, comunidades de la diáspora y personas particulares comprometidos con la filosofía emprendedora de Ashoka y, no aceptan fondos de ningún gobierno, matizan desde la organización.

Para formar parte de este ‘club’ con fines sociales se debe poseer una idea innovadora que sea capaz de dar solución a los problemas sociales de hoy en día. El proceso de selección de emprendedores sociales exige creatividad en la acción y resolución de dificultades, potencia de impacto social además de una trayectoria emprendedora. El apoyo una vez seleccionados los candidatos consiste en una ayuda económica durante tres años para que cada emprendedor pueda dedicarse al cien por cien al desarrollo de su idea además de espacios de coordinación estatal y contactos con empresas y emprendedores de negocios a través de los cuales reciben asesoramiento legal, estratégico y de comunicación.

Antonio García en una de las reuniones de AHIGE, la asociación que impulsa políticas de igualdad.

Cosecha de emprendedores En España, Ashoka aterriza en el 2003 para comenzar a seleccionar a los primeros emprendedores sociales. Una cosecha que tiene buenos ejemplos en personas como Beatriz Fadón de Extremadura que está contribuyendo a desarrollar un sector agroecológico viable a través de Red Calea, una organización desde la que pretende reformular la agricultura ecológica y presentarla como una opción rentable y atractiva para pequeños y medianos agricultores. El malagueño Antonio García, emprendedor social en 2007, trabaja desde otra perspectiva social a través de AHIGE, la Asociación de Hombres por la Igualdad de Género que ha promovido en España la incorporación del marco internacional sobre políticas de igualdad dirigidas a hombres y que está presente en Cataluña, Murcia, Canarias, Cantabria, Castilla-La Mancha y Andalucía.

Filosofía y forma de trabajo de la asociación En estos 30 años, a parte de la expansión territorial, Ashoka ha ampliado su campo de acción, y sobre todo su visión, una visión que contempla un mundo donde todas las personas pueden disfrutar de la libertad, la opción y el apoyo necesarios para marcar la diferencia; un mundo donde todos podemos ser impulsores de cambio. Y para ello, la Asociación, además de seleccionar y apoyar emprendedores sociales, como modelos de referencia, desarrolla otros programas como: Jóvenes Changemakers, AshokaU (en universidades) y competiciones Changemakers para promover la innovación en el sector ciudadano.