martes, 22 de mayo de 2018

El gran desafío del equilibrio

España ha dejado de estar en recesión en terminología técnica. La realidad de la dura situación habla otro lenguaje más tozudo y persistente. Las dos comunidades autónomas con mayores problemas estructurales y de fondo son Andalucía y Extremadura.

Aunque para la gran mayoría de los especialistas nos encontramos en la antesala del crecimiento, al menos de la parte alcista del ciclo económico, bien es verdad que 2013 ha sido otro difícil año para las comunidades autónomas de Andalucía y Extremadura y para la actividad de sus empresas. Los datos positivos que ya van apareciendo en variables macroeconómicas son neutralizados con absoluta contundencia por otros más desoladores como son los indicadores de empleo y de crecimiento reflejados en el Producto Interior Bruto (PIB) de ambas regiones.
De hecho las dos se encuentran entre las tres comunidades con mayor descenso del PIB en firme, corregidos de estacionalidades y efectos de calendario, según los últimos datos hechos públicos por el Instituto Nacional de Estadística (INE) que hacen referencia a 2012, si bien en 2013 los datos estacionales muestran ya una recuperación. Lo que en lenguaje técnico los economistas denominan salida de la recesión. En términos reales los territorios con mayor caída o retroceso fueron en 2012 Castilla La Mancha con un retroceso del 3,1%, seguida de Extremadura con un 2,8% y Andalucía con un 2,1%. Esto sitúa el PIB por habitante en 15.125 € en el caso de Extremadura, nada menos que un 32,1% por debajo de la media nacional, y en 16.739 € si nos fijamos en Andalucía, un 24,9% inferior a la media. El PIB medio por habitante está en 22.291 € en España, mientas que el de la Unión Europea se sitúa en 25.600 €. En el extremo opuesto a las dos comunidades autónomas se encuentran el País Vasco con un 34,8% por encima de la media nacional, y las comunidades de Madrid y Navarra, con un 29,7 y 27,8% superior, respectivamente.
En relación con la dramática realidad del paro, ambas comunidades autónomas son las que mayores tasas presentan. A pesar de los descensos producidos en los últimos datos del mes de noviembre (1,24% en Extremadura) y (0,46% en Andalucía), el porcentaje global deja muy clara la situación real: un 33,2% en la primera y 36,4% en la segunda.

Desde un punto de vista estructural, de conformación del tejido productivo de las comunidades de Andalucía y Extremadura, en los gráficos de esta página pueden observarse sus principales características. La primera variable a tener en cuenta es la dimensión y atomización de las empresas en los dos casos. El mayor número de sociedades se encuentra en una ratio de número de empleados que la sitúan en pymes y micropymes, haciendo que la espina dorsal de la actividad económica recaiga en el autónomo. En el caso de Andalucía, el mayor número de empresas 2.959 se sitúa entre los 20 y los 40 empleados, tomando como referencia la base de sociedades del DUNS de las 100.000 mayores empresas elaborado por Informa. Por su parte, en Extremadura el mayor número se concentra en aquellas que tienen plantillas de entre 10 y 19 trabajadores.
En cuanto a los sectores más representativos, el porcentaje más relevante es el del segmento de “mayoristas”, y el sector de “fabricantes” que en ambos casos tiene una relación muy directa con la actividad agroalimentaria y derivados. Cabe destacar el peso que aún tiene la construcción pese a la gran contracción producida en los últimos años de crisis.

Modificado por última vez enJueves, 16 Julio 2015 07:52

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