sábado, 18 de agosto de 2018

Víctor Lewis: “Panamá ofrece grandes oportunidades para los sectores de la agroalimentación, la purificación del agua y las renovables”

Entrevista a Víctor Lewis, presidente de ARLEW INVESTMENTS.

M. Martínez García   I   Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.   I    14/12/2012

Elegido en 1994 presidente de la Asociación de Usuarios de la Zona Libre de Colón (Panamá), Víctor Lewis ha presidido también –entre 1996 y 1998– el Consejo Nacional de la Empresa Privada, equivalente a la CEOE española, y hoy permanece como asesor de la patronal panameña, que firmó hace unos meses un convenio con empresarios gallegos para dar a conocer las oportunidades del país centroamericano. Ahora, pretende extrapolar esa experiencia –que ha conducido a Panamá a varias empresas de la construcción– a otras comunidades autónomas.

Formado como jurista y experto en negocios internacionales, Lewis se vinculó hace más de 30 años a la Zona Libre de Colón, donde desarrolló la marca japonesa de relojería Orient, que pasó en 10 años de vender 200 unidades al mes en América Latina –allá por 1974– a 200.000 en una década. El panameño está muy orgulloso de su etapa al frente de la patronal de su país durante tres años, al lado de un Gobierno que “no tomaba decisiones de espaldas al empresariado porque creía en el diálogo con él”. Con su compañía, Arlew Investments, se encarga de asesorar en la instalación de empresas internacionales en el área.

Víctor Lewis, presidente de ARLEW INVESTMENTS.

¿Cuáles son las principales características de la Zona Libre de Colón?

Sus grandes ventajas fiscales. Es posible importar mercancías allí desde cualquier parte del mundo, trasladarlas y re-exportarlas sin tasas ni gravámenes fiscales, tampoco sobre las ganancias. Eso la hace muy atractiva. Hoy en día mueve 20.000 millones de dólares al año entre importaciones y exportaciones y es la zona de comercio libre más importante del mundo. Su atractivo está relacionado con dos factores principales. En primer lugar, el Canal de Panamá, que permite trasladar productos de un océano a otro. En segundo, la posibilidad que existe para las empresas de obtener créditos. Panamá tiene reputación de gran centro financiero y no en vano hay más de un centenar de entidades bancarias con sede en el país. Son además bancos muy competitivos y eficientes. La crisis no ha afectado porque no se concedieron préstamos tóxicos que no se hayan podido devolver.

Panamá es considerado un paraíso fiscal…

Tenemos una política fiscal muy especial. Como ya adelantaba, no gravamos con impuestos a operaciones comerciales que no se generen en el país. Una compañía puede facturar desde allí mercancías de China a España, por ejemplo, sin que eso afecte a Panamá. Esa extraterritorialidad fiscal, que otros estados no comparten, es un elemento fundamental que aporta competitividad, ya que muchas compañías se instalan allí para importar y exportar a terceros países sin que deban abonar tasas. Por otro lado, la seguridad jurídica está garantizada, pues la política fiscal ha permanecido sin variación con todos los gobiernos. Este año disfrutamos de un crecimiento de entre el 9% y el 10% del PIB y el próximo se cifra en un 6%. Se dice que cuando termine la ampliación del Canal este porcentaje disminuirá, pero mientras tanto se habrán asentado muchas firmas que seguirán con sus negocios.

¿Es importante la presencia de empresas españolas?

Panamá se está españolizando. Destacaría a Sacyr Vallehermoso, ocupada en la ampliación del Canal, y a Fomento de Construcciones y Contratas (FCC). Hay campo para las pymes, pero con el boom que existe en campos como la logística, las comunicaciones y la industria, es necesario ser creativos. Somos un país pequeño, aunque nuestra situación en el centro del continente americano nos convierte en polo de redistribución de mercancías. Las empresas españolas que trabajan allí pertenecen, sobre todo, a los ámbitos de la construcción, las finanzas, la logística, el transporte y la agroindustria. El sector de la agroalimentación está en pañales en la zona y es precisa mucha tecnología. También, los segmentos de purificación del agua y de energías renovables.

¿Cuál es la vía para establecerse?

Existen muchos asesores fiscales y legales. Es sencillo, fácil y rápido. Pero es preciso viajar antes para conocer el país y ver si existen oportunidades y espacio en el ámbito de negocio al que se pertenece. El riesgo disminuye considerablemente con un partner local. Sin embargo, es imprescindible conocer los antecedentes de la compañía y los mas indicados para proporcionar esa información son los gremios empresariales. Es más importante la solvencia moral que la económica, algo que aprendí de los japoneses. Además, a un acuerdo con los japoneses no se llega de un día para otro, como puede pasar en Estados Unidos, sino que antes de firmar se necesita conocimiento y confianza mutua.

¿Existe esa tan mentada emergencia de clase media en el país que genera una cada vez mayor demanda de vivienda?

La ampliación del Canal ha propiciado que en Panamá se haya establecido mucha mano de obra y ha habido una significativa construcción de grandes inmuebles. Hay trabajo en ese sector, en parte porque la población del país muy escasa. COPA, la línea aérea panameña, experimenta uno de los mayores crecimientos de la región. Eso sí, la actividad ya es importante y en un par de años irá en disminución. La gran llegada de empresas se produjo hace tres y existen muchos negocios, no es una zona virgen. Tenemos tan sólo un 5% de paro, pero no es fácil encontrar profesionales cualificados.