viernes, 25 de mayo de 2018

20% de las empresas con actividad exterior opera en divisas fuera de la banca

Sala de Operaciones de Ebury Comunicación Ebury Sala de Operaciones de Ebury

La Directiva 2007/64/CE, que liberalizó los servicios de pago para toda la Unión Europea, y cuya entrada en vigor se produjo en diciembre de 2007, ha abierto una brecha en los servicios relacionados con el intercambio de divisas que hasta ahora venían prestando los bancos, como se pone de manifiesto en el hecho de que un 20% de las empresas europeas con actividad en comercio exterior realicen sus transacciones con divisas fuera del circuito bancario y acudan a nuevos operadores financieros especializados en este mercado.

Las principales razones para optar por operadores diferentes a los bancos son, aparte de las posibles ventajas relacionadas con el precio, la velocidad de transacción y la relación de confianza que se establece con el proveedor de divisas.

Un estudio realizado por Ebury, empresa especializada en servicios financieros, entre más de 1.000 empresas en 10 países europeos muestra significativas diferencias en función de su origen a la hora de buscar respuesta a las necesidades de intercambio de monedas. De esta manera, las empresas holandesas y francesas serían las más dependientes de los bancos para este tipo de servicios, mientras que las polacas y alemanas serían las que menos acudirían a estas entidades. Lo mismo ocurre en el Reino Unido, donde la oferta financiera no representada por bancos es mayor.

Bancarización del mercado español

Por lo que respecta a España, el estudio muestra todavía el gran peso de la banca a la hora de proveer a las empresas de servicios de divisa, lo que coincide con el alto grado de bancarización que caracteriza al mercado español. No obstante, subraya el estudio, la reciente aparición de agentes especializados alternativos a la banca irá paulatinamente abriendo nuevas oportunidades para las empresas.

A pesar del gran peso que detenta la banca en este segmento de actividad, el estudio señala que casi la mitad de los encuestados, un 44%, se mostrarían abiertos a explorar un cambio en su proveedor, siempre que se diesen dos premisas importantes: los precios ofertados y la confianza generada. Se trata de los dos puntos críticos de las empresas en la relación con los proveedores de divisas, junto con la transparencia en la fijación de los precios y la agilidad en los trámites.