jueves, 24 de mayo de 2018

Transgénicos ¿sí o no?

La reducción o aumento de costes de producción, el impacto ambiental del cultivo, el rendimiento del agricultor y los perjuicios en la salud son algunas de las disyuntivas que genera el tema de las semillas de transgénicos que tanta polémica han suscitado en los últimos meses, más aún si tenemos en cuenta que España es líder europeo en agricultura ecológica y en el cultivo de transgénicos.


Fabiola Lobo  I  Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.  I  30.03.2012


Apicultores españoles. FOTO: COAG Andalucía.

La petición realizada, el pasado 28 de diciembre, por la empresa Bayer CropScience para cultivar en España algodón genéticamente modificado GHB614 tolerante al glifosato, principio activo del herbicida total Roundup, hizo saltar la polémica y reavivó el tema del uso y cultivo de semillas de transgénicos principalmente, en los sectores apícola y algodonero españoles.

Esta propuesta suscitó manifestaciones y pronunciamientos a un lado y otro de la balanza, ya que numerosas agrupaciones como la organización agraria COAG Andalucía y la Plataforma Andalucía Libre de Transgénicos (PALT) se posicionaron en contra de la producción de organismos genéticamente modificados (OGM) frente a otros colectivos a favor del uso de las nuevas tecnologías en la agricultura como la Fundación ANTAMA o la Asociación PRObio que defienden el derecho de los agricultores a elegir libremente qué tipo de semillas utilizar.

Sobre este asunto, el secretario de Medio Ambiente y Agua en la Ejecutiva de COAG Andalucía, José Manuel Benítez, ha asegura para MERCADOS21 que la solicitud de Bayer CropScience supone “un paso atrás” porque se aleja de las “demandas del mercado de calidad que ya está publicitando el algodón sin OGMs”.

Además, ha aseverado que la aprobación de este tipo de algodón “sólo nos puede llevar a una situación como la de Estados Unidos, donde las malas hierbas que se han hecho resistentes al glifosato afectan ya a cerca de 4 millones de hectáreas de este cultivo, según los datos del Consejo Nacional del Algodón”.

Mientras, por su parte, la directora gerente de la Fundación ANTAMA, Soledad de Juan, ha indicado para MERCADOS21 que el 80% de la ropa que utilizamos se fabrica a partir de algodón transgénico, que además se paga con billetes fabricados también con este tipo de algodón.

“Sería más coherente que el algodón con el que se hacen nuestros billetes lo hubieran cultivado nuestros agricultores. Por eso, es gravísimo que una organización agraria se oponga a estos cultivos y con ello saque del mercado internacional el trabajo de los productores europeos”, ha puntualizado.

¿Bloqueo a la miel española?

Otras de las cuestiones que ha generado controversias es la sentencia del Tribunal Superior de Justicia de la UE (TSJUE), del 6 de septiembre de 2011, que según COAG bloqueó el 50% de la última cosecha de los apicultores españoles, declarando “no apta para su comercialización” en Europa la miel con polen OGM.

“Además, con la situación actual, se ha producido una caída del precio medio pagado al productor, y a los apicultores les resulta imposible vender sus producciones a un precio que permita la continuidad de la actividad”, ha explicado Benítez.

Por su parte, De Juan se ha mostrado tajante en este asunto, puntualizando que "la cosecha, en ningún momento, ha sido declarada no apta" para su comercialización. "Esta sentencia está directamente relacionada con la producción ecológica que autoestablece que la presencia adventicia de transgénicos sea del cero por ciento, cuando en la naturaleza el cero absoluto no existe", ha aseverado.

Etiquetado en Carrefour Brasil del aceite de soja modificado genéticamente. FOTO: Fundación ANTAMA.

Etiquetado y salud

El etiquetado y los efectos sobre la salud es otro de los asuntos polémicos para ambas partes, ya que se trata del bienestar y satisfacción del consumidor.

A este respecto, Isabel Moya, miembro del Gabinete Jurídico de FACUA Andalucía, asociación integrada en la PALT, ha apuntado para nuestra cabecera económica que, "no" apoyan los cultivos de transgénicos porque, aunque no hay estudios que apunten que afecta a la salud, tampoco “existen evidencias científicas que indiquen lo contrario”. Asimismo, han mostrado su rechazo a estos productos, porque asegura, que en el etiquetado “no” se especifica con claridad la cantidad de transgénicos que contiene.

Por su parte, Benítez ha señalado que sí existen numerosas investigaciones que indican perjucios en la salud, como por ejemplo, la presencia de la “toxina BT (maíz transgénico MON 810) en la sangre de fetos y madres en Canadá”.

Finalmente, De Juan ha sentenciado que "en ningún caso" los productos transgénicos producen efectos perjudiciales sobre la salud del consumidor.


ENTREVISTA A SOLEDAD DE JUAN ARECHEDERRA, Ingeniero Agrónomo y Directora Gerente de Fundación ANTAMA

“La miel y el polen españoles no están, ni han estado nunca, bajo sospecha”

Fundación ANTAMA como organización sin ánimo de lucro que apuesta por la promoción y desarrollo de las nuevas tecnologías aplicadas a la agricultura y la alimentación, ¿qué opina de las manifestaciones de COAG y la PALT en contra del uso de transgénicos?

Me parecen unas manifestaciones totalmente contradictorias para un asociación de agricultores que debería luchar por defender el derecho de los profesionales del campo a utilizar todas las tecnologías a su alcance.  En Europa importamos desde hace más de 15 años toneladas de transgénicos de terceros países. Sin duda las trabas para el cultivo de los transgénicos en el ámbito europeo no son por motivos agronómicos, científicos o técnicos.

¿Cuáles son las principales aportaciones y beneficios del cultivo de transgénicos? ¿Y los inconvenientes?

Las aportaciones y beneficios de los cultivos transgénicos a nuestra agricultura, y con ello a nuestra ganadería y alimentación, son múltiples. Desde el punto de vista agrario, la utilización de semillas resistentes a plagas o tolerantes a herbicidas aumentan los rendimientos productivos en una misma hectárea, reduciendo los costes de su cultivo y aumentando los rendimientos del agricultor. Desde el punto de vista económico, la posibilidad de reducir costes e incrementar rendimientos se traduce en un beneficio económico directo para los agricultores y para el desarrollo económico y social de todo el ámbito rural. Desde el punto de vista ambiental, la reducción de tratamientos fitosanitarios optimiza la utilización de productos químicos y el número de tratamientos. ¿Inconvenientes del uso de esta tecnología? El único que tenemos en Europa es que no se nos permite tener acceso a ella en el campo.

Si bien, desde septiembre de 2011, y debido a la sentencia del TSJUE, los apicultores andaluces tienen bloqueado el 50% de su última cosecha, ¿por qué?

La cosecha, en ningún caso, ha sido declarada no apta para su comercialización, esto es muy importante dejarlo claro. Esta sentencia está directamente relacionada con la producción ecológica que autoestablece que la presencia adventicia de transgénicos sea del cero por ciento, cuando en la naturaleza el cero absoluto no existe. La miel de la que estamos hablando es perfectamente segura para nuestra salud y perfectamente comercializable en el mercado.

El consumo de productos genéticamente modificados ¿produce efectos perjudiciales sobre la salud pública?

En ningún caso. Es importante que la gente sepa que los productos modificados genéticamente pasan los más exhaustivos análisis de seguridad previos a su autorización y salida al mercado. Desde que en 1996 se empezaran a cultivar transgénicos en el mundo, no se ha detectado científicamente ni un solo efecto adverso para la salud o el medio ambiente de estos cultivos y alimentos. Así lo ratifica en la Unión Europea la EFSA, y en España la AESAN.

¿Qué mensaje daría sobre el uso y comercialización de transgénicos?

Los transgénicos los llevamos utilizando desde hace más de 15 años, y no existe ningún caso en el mundo en el que se haya dado ningún problema ni para la salud ni para el medio. En un mundo globalizado, esta nueva tecnología para la  agricultura nos asegurará bienestar y calidad de vida a todos. No renunciemos ella.