lunes, 21 de mayo de 2018

¿Tienen los bancos la culpa de todo?

Miguel Ángel González analiza, en ‘Pierde la banca’, los errores cometidos por el sector bancario español, las causas de la situación por la que hoy atraviesa y sus posibles soluciones

Redacción   I   Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.   I   2/10/2012

Inmersos en “la peor crisis de la era moderna”, con un mundo occidental “convulsionado” plagado de dirigentes sin proyectos claros y en desacuerdo sobre las medidas a tomar para hacer frente al actual panorama, el experto en gestión bancaria Miguel Ángel González decidió ponerse a la tarea de dar a conocer desde dentro y hacia fuera, la visión de cómo se gestionan bancos y empresas, su adaptación o no a los entornos cambiantes, las estrategias aplicadas y los, a juicio del autor, errores cometidos.

Un joven con ‘Pierde la banca’, que pertenece a la colección Acción Empresarial de Lid Editorial. FOTO: M. Martínez García.

Y hacerlo de forma amena para el lector a través de historias propias, relatadas por otros u observadas en el entorno y deducidas de los hechos vividos en el sector financiero. El resultado es Pierde la banca, de Lid Editorial, una publicación que, lejos de estar pensada para técnicos, pretende llegar tanto a los profesionales de la banca en todos los niveles como al público en general interesado en la materia y que pretende revisar lo acontecido en el sector financiero, buscando proponer cuestiones de utilidad de cara a las nuevas etapas que han de acometerse con el fin de superar errores pasados.

Algunos de ellos, relacionados con la gestión, de los que apenas se habla ni llegan al gran público, pero que se encuentran en el origen de la situación que padece el sector en estos momentos. Así, se ha confiado en que el nivel de provisiones era suficiente para afrontar la pérdida de valor de los activos inmobiliarios, muchos aún en manos de las entidades, reacias a desprenderse de ellos por la pérdida de valor que implicaba; se han seguido declarando beneficios cuando buena parte de los mismos debieron haber servido para hacer frente a pérdidas no declaradas ocultas en los balances; se han desembolsado dividendos para mantener satisfechos a los accionista y se han pagado retribuciones sobre beneficios no consolidados; se han refinanciado deudas que desde un primer momento debieron haber sido consideradas dudosas y se han vendido productos, como las participaciones preferentes, que han resultado muy perniciosos para muchos clientes. Ejemplos que demuestran, como desgrana González en los a lo largo de las 200 páginas de Pierde la banca que se ha obrado con escasa o nula capacidad de autocrítica.

Además, Miguel Ángel González, que fue directivo del sector bancario durante tres décadas, en Banco Popular y Barclays y en la actualidad trabaja con la consultora Innovación y Desarrollo Directivo (IDD) y es colaborador de la Cadena COPE, plantea los principales interrogantes derivados del caso Bankia y analiza el rescate. El autor concluye que uno de los grandes errores del proceso que ha llevado a cuestionar la imagen del sector financiero español en el mundo y a poner en guardia a inversores, analistas y mercados ha sido la tardanza en inyectar dinero público al sistema. Una decisión que debió tomarse “hace años, cuando ocurrió en toda Europa, la misma que ahora se escandaliza con la situación de nuestros bancos”.