miércoles, 23 de mayo de 2018

Sosa Wagner: "Todo lo que no sea apostar por un modelo federal es retrasar la Unión Europea"

Entrevista realizada al eurodiputado Francisco Sosa Wagner para el número de enero de MERCADOS21

¿Cómo está viviendo los últimos acontecimientos económicos que sacuden a la Unión? ¿Está siendo atacado el euro? Con inquietud y también con una cierta capacidad de respuesta desde el Parlamento, ya que tiene atribuciones para hacer frente a la situación por su potestad legislativa. El pasado septiembre se aprobó un importante paquete normativo que trataba de hacer frente a estos problemas, sobre todo en materia de disciplina presupuestaria y de coordinación de políticas estableciendo mecanismos de vigilancia con obligaciones para los estados relativas a sus presupuestos, que tradicionalmente han sido una de las señas de identidad de la soberanía de los países.

En estos momentos está sobre la mesa el nuevo tratado… Efectivamente. No es una reforma del de Lisboa porque modificar los acuerdos que existen es complicado, largo y laborioso pero es que, además, se ha contado de entrada con el veto del Gobierno británico y eso lo hace imposible. La solución ha sido elaborar un tratado entre los 26 estados que están de acuerdo y en especial los 17 del euro al margen de los que ya existen. ¿Para qué? Pues para incidir en la ordenación de las políticas económicas, para coordinar y vigilar los presupuestos y para imponer sanciones y posibles recursos al Tribunal de Justicia cuando los estados incumplan las directrices. Debería aprobarse a primeros de marzo y, en mi opinión, no sirve para nada más que para perder el tiempo porque todo lo que se dice en él está ya recogido en el Derecho Europeo, lo que ocurre es que no se aplica. Además, no creo que el Tribunal de Justicia deba ser el órgano que defina las políticas económicas y se meta a sancionar a los países. El texto prevé crear un Consejo Europeo del euro con los 17 estados que tienen la moneda única. Este tratado bis, por llamarlo así, contiene aspectos superfluos porque ya están regulados y otros que son disparates. Veremos lo que pasa, lo están elaborando representantes de la UE pero es un tratado intergubernamental, no de la Unión, es decir, se presume que no pasará por el Parlamento.

Eso abunda en la ausencia de poder de decisión que lastra ahora mismo a las instituciones europeas. Mandan Merkel y Sarkozy... Está claro. Esos dos señores han suplantado a los organismos europeos y es una catástrofe. ¿Para qué está la Comisión o el Consejo si ellos se reúnen y deciden? Hacen la guerra por su cuenta. Hay que restaurar la dignidad de las instituciones y su confianza. El método de trabajo en Europa no puede ser el intergubernamental porque eso es reconocerel fracaso de la UE.

¿Y por qué no ‘arranca’ Europa? Por dos razones, a mi juicio. La primera es que la Comisión debería tener otro diseño. Es bastante deficiente, ya que es cierto que su presidente es elegido por el Parlamento Europeo, como suele ocurrir con el de los gobiernos, pero sale de una propuesta que hacen los jefes de Estado y de Gobierno a favor, eso sí, de la ‘familia’ política que ha ganado las elecciones. Pero el resto de los comisarios son los propios estados los que los designan y eso habría que corregirlo en el futuro. En segundo lugar, la importancia de las reuniones de los jefes de Estado y de Gobierno es enorme. Europa no se puede construir así, tiene que cambiar hacia una organización federal. Está todo inventado y ese modelo funciona en EEUU, Alemania… Pero continúa el predominio de lo intergubernamental. Todo lo que no sea caminar en la dirección del federalismo es retrasar la unidad política europea. Un estado federal puede funcionar bien o mal, pero lo que siempre funciona mal es la confederación y es lo que tenemos ahora.

¿Sobran funcionarios en la Unión? Ustedes perciben un sueldo considerable, tienen dietas generosas y viajan con ventajas a menudo… Es falso que la burocracia de la UE esté ‘engordada’, la ejecución de las normas comunitarias está en los estados, por eso el aparato administrativo no es excesivamente grande y desde el punto de vista del personal la mitad son intérpretes y traductores de las 23 lenguas que se manejan. Para burocracia, la Comunidad de Castilla-La Mancha, el Ayuntamiento de Madrid, de Valencia o de León… La partida de gastos de funcionamiento de las instituciones, de todas, es del 5,5% del presupuesto europeo. El 95% restante es para la PAC, el desarrollo, la cooperación… Que pregunte cualquiera en su Ayuntamiento cuánto se lleva de su presupuesto este concepto: un 30%, un 40%, un 50% e incluso más.

¿Funciona bien la bicefalia Van Rompuy-Durão Barroso? Creo que el Tratado de Lisboa se equivocó con las dos autoridades. Se quería reducir el protagonismo de los estados dando menos relevancia a la presidencia de turno pero la fórmula ha sido mala. Hace poco han ido los dos a reunirse con Obama y eso habría que resolverlo porque va en contra de la idea de una Europa federal. Por eso, es todavía peor que en el tratado bis se hable de una tercera persona como presidente de la zona euro.

Se acaban de cumplir 10 años de moneda única. En una reciente encuesta más del 60% de la población española quería volver a la peseta y por encima del 70% de los austriacos pedía regresar al chelín… Quien opina así no sabe de qué habla, seguramente porque no se lo han explicado. En un momento en el que el dólar sí es una moneda de referencia en el mundo, la única que se ha erigido como contrapoder ha sido el euro. Acabar con él es pensar en términos nacionalistas… Sería caótico. ¿Queremos una moneda fuerte o estar empequeñecidos en los mercados internacionales?

Su formación, UPyD, ha obtenido unos resultados excelentes en las generales. Es muy meritorio teniendo en cuenta las dificultades para movernos en el escenario político nacional. Es un éxito ser nada menos que la tercera fuerza política en votos, lo que se ha conseguido a base de poner en cuestión el bipartidismo y sin apenas apoyo mediático. En mi campaña electoral los medios públicos, RNE y TVE, no me concedieron ni un segundo. Pero ahora la ciudadanía ha reaccionado… En León hemos tenido 13.000 votos que se sabía que se tiraban a la basura porque no se iba a llegar a conseguir un diputado, pero se han metido en la urna. ¿Qué pasaría si un sistema electoral no permitiera esto?

¿Apuesta entonces por la circunscripción nacional? Yo abogo por un método mixto, como el alemán. Los votos de las provincias irían a una bolsa común para obtener diputados. Un diputado del PP o del PSOE vale una media de 50.000 sufragios. A UPyD le ha costado 240.000. No soy partidario del sistema proporcional puro porque lleva a la fragmentación de los parlamentos, pero creo que se podría hacer un mejor reparto de los escaños. Entre 50.000 y 240.000 hay margen para abordar un sistema mayoritario aunque corregido. Para mí, la circunscripción provincial es una disfunción y otra muy importante es que la gran mayoría de los electores (del 60% al 70%) van al colegio electoral con la papeleta de voto y sólo dos partidos pueden mandarla a todos los domicilios. Habría que suprimir esos envíos.

¿Cuál sería su principal receta para que mejore la economía española? La lucha contra el fraude, que no se oye por ninguna parte. Más o menos, el 25% del PIB en España es economía sumergida. Y no se hace nada al respecto… A continuación, reformaría las administraciones públicas pero no de manera alegre y superficial. 17 son muchas comunidades autónomas. Alemania tiene 16 regiones con el doble de población. Aquí hay demasiados municipios y provincias y, sobre todo, muchísimas organizaciones instrumentales que dependen de estas administraciones. Empezaría a ‘meter la tijera’ ahí. Pero, sobre todo, atacaría el fraude fiscal, que soluciona lo demás por añadidura.

Algunos piensan que gracias a eso no hay contestación social… El argumento cínico cuando uno habla de esto es: “Y menos mal que existe, por eso funciona el país”. El cinismo está bien para una charla, pero no para un país serio.

¿Por qué es la cultura emprendedora tan escasa en España? El querer ser funcionario forma parte de un legado histórico del que no es fácil deshacerse, aunque la situación ha cambiado mucho. Hay ideas, pero no cauces de financiación en estos momentos por el endeudamiento de las administraciones públicas. Se han saltado ‘a la torera’ las normas que había de restricción y moderación en la UE.

¿Y cómo salimos de ésta? Se están poniendo los mimbres para hacer un gobierno económico europeo, cosa que hace cinco años era impensable. Si se consigue, se dará un gran paso.

¿Está satisfecho de su experiencia política? Como profesor de Derecho Público, es muy positiva. Aprendo y puedo ofrecer algo de mis conocimientos. El Parlamento Europeo tiene defectos pero también virtudes como la libertad de voto incluso entre los grandes grupos. Y existe una gran opción de palabra para intervenir en el pleno. Es una pena que se conozca tan poco.

M.Martínez García.